Chávez: "Hay que sacudirse el alma"
Por: José A. Rangel A.
El revolucionario de hoy, me refiero, al revolucionario de la Revolución Bolivariana, puede ser una persona estudiada o no. Puede ser de cualquier sexo o raza. Puede ocupar altos, medios o bajos cargos. Puede ser padre, madre, hijo... nada de eso importa en este caso. Lo que sí importa, es que tiene el deber de ser conciente de su ideología. La Ideología Bolivariana.
Por lo tanto, la Ideología Bolivariana tiene su Regla de Oro y exige, que para ser un revolucionario original debe tener como centro de su actividad y de su vida a lo humano, al ser humano. Si no es así es inútil que se crea un revolucionario real y estará retrasando con su forma de ser el sentido que lleva la Revolución Bolivariana. Lo más sano que puede hacer una persona que no cumpla con esta regla, es apartarse y ceder su lugar a un combatiente con estas características.
Si leemos sobre la vida de Simón Bolívar, Rodríguez, el Che Guevara, veremos que fueron auténticos revolucionarios, porque de ellos brotaba la revolución. Y es así como se hace una verdadera revolución. Si hay alguna duda sobre esto, lean al maestro de los revolucionarios: Jesucristo.
Tener conciencia de esta Regla de Oro es ejecutarla, sino, se está engañando a sí mismo y a los demás. Esa regla no es de comprensión intelectual, está más allá. Viene del Espíritu. Es acción de Espíritu sobre todo lo que nos rodea. Y cuando es así, todo lo demás está bajo su dirección. De esta manera se marchará por buen camino. Por esto Chávez es el líder de este proceso.
La Regla de Oro de la Ideología Bolivariana nos pide, que entendamos, que la Revolución Bolivariana para ser una revolución auténtica debe ser una revolución interna. Una revolución que debe darse dentro de cada individuo. Y desde allí transformará todas las cosas. A esto llama Chávez sacudirse el alma.
En otras palabras, nuestra Ideología Bolivariana no tiene su fuente principal en lo externo. Nuestra Ideología Bolivariana tiene su fundamento en el interior del individuo. Cómo esté el individuo por dentro, así estará la revolución.
La Revolución Bolivariana sólo puede surgir y mantenerse, gracias a la revolución interna que cada uno de nosotros debe dar dentro sí. Y en la medida de que esto suceda, en la medida en que nos transformemos interiormente, la Revolución Bolivariana será indestructible. Y eso es cristianismo puro.
Transformarse en un revolucionario de la Revolución Bolivariana significa, haberse transformado a sí mismo. Hallar en sí al ser humano que somos todos. Sentir la humanidad. Es estar libre de todo lo que no conduzca hacia el amor fraternal. Para lograrlo, debemos estudiarnos a nosotros mismos. Descubrir en nosotros aquello que nos hace daño, a nosotros y a los demás.
Jarach16@hotmail.com
Por: José A. Rangel A.
El revolucionario de hoy, me refiero, al revolucionario de la Revolución Bolivariana, puede ser una persona estudiada o no. Puede ser de cualquier sexo o raza. Puede ocupar altos, medios o bajos cargos. Puede ser padre, madre, hijo... nada de eso importa en este caso. Lo que sí importa, es que tiene el deber de ser conciente de su ideología. La Ideología Bolivariana.
Por lo tanto, la Ideología Bolivariana tiene su Regla de Oro y exige, que para ser un revolucionario original debe tener como centro de su actividad y de su vida a lo humano, al ser humano. Si no es así es inútil que se crea un revolucionario real y estará retrasando con su forma de ser el sentido que lleva la Revolución Bolivariana. Lo más sano que puede hacer una persona que no cumpla con esta regla, es apartarse y ceder su lugar a un combatiente con estas características.
Si leemos sobre la vida de Simón Bolívar, Rodríguez, el Che Guevara, veremos que fueron auténticos revolucionarios, porque de ellos brotaba la revolución. Y es así como se hace una verdadera revolución. Si hay alguna duda sobre esto, lean al maestro de los revolucionarios: Jesucristo.
Tener conciencia de esta Regla de Oro es ejecutarla, sino, se está engañando a sí mismo y a los demás. Esa regla no es de comprensión intelectual, está más allá. Viene del Espíritu. Es acción de Espíritu sobre todo lo que nos rodea. Y cuando es así, todo lo demás está bajo su dirección. De esta manera se marchará por buen camino. Por esto Chávez es el líder de este proceso.
La Regla de Oro de la Ideología Bolivariana nos pide, que entendamos, que la Revolución Bolivariana para ser una revolución auténtica debe ser una revolución interna. Una revolución que debe darse dentro de cada individuo. Y desde allí transformará todas las cosas. A esto llama Chávez sacudirse el alma.
En otras palabras, nuestra Ideología Bolivariana no tiene su fuente principal en lo externo. Nuestra Ideología Bolivariana tiene su fundamento en el interior del individuo. Cómo esté el individuo por dentro, así estará la revolución.
La Revolución Bolivariana sólo puede surgir y mantenerse, gracias a la revolución interna que cada uno de nosotros debe dar dentro sí. Y en la medida de que esto suceda, en la medida en que nos transformemos interiormente, la Revolución Bolivariana será indestructible. Y eso es cristianismo puro.
Transformarse en un revolucionario de la Revolución Bolivariana significa, haberse transformado a sí mismo. Hallar en sí al ser humano que somos todos. Sentir la humanidad. Es estar libre de todo lo que no conduzca hacia el amor fraternal. Para lograrlo, debemos estudiarnos a nosotros mismos. Descubrir en nosotros aquello que nos hace daño, a nosotros y a los demás.
Jarach16@hotmail.com
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