Dios es Revolución

Dios es Revolución
Arnulfo Poyer MƔrquez

No sabĆ­a que bolsillo fuese sinónimo de lo otro. Antes habĆ­a escuchado paltó, pero este concepto va mĆ”s al grano. No sĆ© cuĆ”nta preocupación podrĆ­a darnos que desistieran o se fueran vĆ­a cipote los que renunciaron encaramando sus argumentos contra el "dictador violento" ó "el demagogo", cuando uno de las filas socialdemócratas Leonel FernĆ”ndez, el anfitrión precisamente de Santo Domingo, fuese el que actuase contrario a sus correligionarios venezolanos, mayameros, colombianos, peruanos, y de otros allĆ” presentados. No lo entienden los opositores de esta casa. Tronco de vaina que les echo el FernĆ”ndez. No me explico por quĆ© en vez de buscar ninguna INTERPOL, los ofendidos estrategas de las computadoras no se buscaron a los hackers de Microsoft, Dell, Energy… o de los de la marca en cuestión anti racimo para que fuesen ellos los del dictamen valedero.

La fÔbula de Esopo del león que se queja ante el cordero porque le estÔ ensuciando el agua que toma, cuando el agua del río corría del león al cordero, es la misma trampa que pretenden encauzar a un pueblo que perdió el miedo a semejantes rufianes de la estupidez.

Por estos lares la comunicación honesta debe conectar pueblo con el Tuy Tres que son los 15 hidro surtidores. Establecer conexión de acción con el cerro y con Oruro, con JuÔrez y Mercal, contra Exxon y el egoísmo, es una lucha el renglón de prioridades. Al no permitir el egoísmo, entra la generosidad y la responsabilidad en casa de lo que hago. Me preocupa una planchadora de Oaxaca que no le pagan y come cada dos días, como mi sobrino que lleva dos años formando orquestas infantiles en los cerros de Caracas y aún no percibe su primer sueldo -su voto fue un ladrillo para que estuviesen los quince responsables de este año pesuvista que se estrena-. Me preocupa que el gobierno mexicano no tome partido por sus masacrados en Putumayo, como el Ministerio Bolivariano del Trabajo que no se afane por los sidoristas, que, como el Cristo hacen milagros con un sueldo de 400 Bs F quincenales en el bastión mÔs caro del territorio, los que paren el esqueleto alimenticio de la construcción precisamente. Así como dizque revolucionarios chavistas que maldigan a los socorristas porque hayan prohibido en Semana Santa el alcohol de sus tripas, también me preocupa. Contrariedades elementales pero así como la paz entra por casa, esta no se puede confundirse con el egoísmo de un voto y ahí se acabó la historia.

Dar el ejemplo no es un clichƩ o efecto televisivo. Es el amor que brota desde mi paz retroalimentada cuando la extiendo en la selva de las dudas. Cuando odiamos, tememos. Si no perdonamos, tememos. Siempre a nosotros mismos. Si somos flojos, no hay egoƭsmo mƔs cabal.

Sigo en esta línea de llevar la meditación a las aulas. Meditar es SER. Sin adjetivos o añadidos. Ser es lo bÔsico para comprender echar andar a la maquinaria humana desvirtuada. No compra, no vende, no juzga, se VIVE tan solo, la única que ve qué es esto así seas invidente. Sin temor. No temas a lo que eres en esencia: SER HUMANO. Lo humano no se mueve solo, es sonrisa conectada, por tanto es social. Pero sí te darÔs cuenta cómo funciona el mundo de SOLOS en las metrópolis, campos, mares, en todos lados, concatenados sólo por el dinero que desembolsen.

La correlación existente entre una fórmula matemĆ”tica y el todo sólo puede ser expresada si el todo es manifestado tangiblemente cotejado con algo real y vivo. Del mismo modo la iluminación es grandiosa: en la meditación todo sonrĆ­e. Y si estamos en sintaxis, tambiĆ©n podemos probarlo de igual modo, la correlación es la misma, el sujeto hace la acción, el predicado la ejecuta. Cambiemos el tĆ©rmino "sujeto" por el de Amistad, ¿quien ejecuta la Amistad?, el AMOR indudablemente. La meditación bien puede cambiar e interconectar los pensa a la integralidad que necesita esta novĆ­sima Revolución. Entonces podremos asimilar que una fórmula mal elaborada en familia, llevó a las drogas o al embarazo precoz a uno de los dĆ­gitos. Dios es Revolución si el ser estĆ” por delante. Es mĆ”s Dios no es otra cosa. Amor es el abrazo de la mirada, el final de los tiempos, el Juicio Final, la observación de cuĆ”n superfluo es el mundo maniquĆ­. Tanto que es inexistente al conocer el otro mundo del SER. El mismo que abrazó a seguidores de doctrinas disĆ­miles en la esencia de la verdad en Santo Domingo, y, aunque se volviesen a sus trincheras, el precedente es un hito del que penden de un hilo la violencia del imperio del NO SER. Esta actuación debe ser expansiva, radioactiva. Como el ser del Presidente ChĆ”vez en Santo Domingo. El PSUV debe ser propulsor urgente de ello, entonces, al no ser no le queda otro remedio que DESAPARECER.

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