Estado venezolano no puede restituir un derecho que no ha sido violentado
Caracas, 03 Sep. AVN .- El Vicepresidente Ejecutivo de la República, Elías Jaua, ofreció este jueves una rueda de prensa para fijar posición sobre el caso del productor agropecuario Franklin Brito, quien falleció el pasado lunes tras un prolongado ayuno voluntario, que asumió como forma de protesta por la supuesta violación de su derecho a la propiedad.
Jaua, quien lamentó en nombre del Gobierno Bolivariano el deceso de Brito, enfatizó que "el Estado venezolano está imposibilitado para restituir un derecho que no estaba siendo vulnerado" ya que, tal como lo evidencian documentos presentados por el Vicepresidente, instancias administrativas y judiciales demostraron que las demandas del agricultor sobre el presunto solapamiento de tierras no tenían asidero.
"Si hubiésemos cometido un error, hubiésemos rectificado" pero "una y otra vez quedó demostrado que no había violación", sostuvo el Vicepresidente, al tiempo que reiteró que "todas las acciones del Estado estuvieron enmarcadas en la ética revolucionaria de respeto a la vida por encima de cualquier derecho", razón por la cual a Brito "siempre tuvo una atención especial".
Nunca hubo expropiación
"La propiedad de Franklin Brito nunca fue objeto de una medida de rescate, expropiación o confiscación", sostuvo Jaua, quien recordó que fue el Gobierno Bolivariano el que entregó al agricultor la titularidad de 290,20 hectáreas de tierras productivas del fundo La Iguaraya, ubicado en el estado Bolívar.
"Brito fue uno de los beneficiados con las políticas de nuestro gobierno", dijo Jaua. "Es absolutamente falso que sus predios hubiesen sido afectados por una medida del gobierno nacional y tampoco fueron invadidos", agregó.
Destacó también que el Instituto Nacional de Tierras (INTI) revocó, en 2009, las cartas agrarias que fueron otorgadas a los fundos vecinos a los predios de Brito.
Jaua explicó que el Gobierno llegó al punto de flexibilizar la medida -en perjuicio del legítimo derecho de sus vecinos a poseer la titularidad de sus tierras- para que Brito dejara de lado el modo de protesta que lo condujo a su muerte.
Brito recibió la mejor atención médica
El director del Hospital Militar, Earle Siso, quien también participó en la rueda de prensa junto al Vicepresidente, informó que el deceso de Brito se produjo como consecuencia de una desnutrición proteico-calórica acentuada, debido al prolongado ayuno voluntario.
Siso indicó además que su falta de ingesta de alimentos le ocasionó un deterioro considerable de su sistema inmunológico, que dañó de manera irreversible algunos de sus órganos vitales.
Enfatizó que el personal del Hopital Militar y de la Cruz Roja que atendió al fallecido agricultor son “profesionales con reconocida trayectoria dentro del colectivo médico nacional e internacional, que tienen ética y siempre asistieron a Brito en la unidad de terapia de este centro médico, quizás la mejor del país”.
Por tal motivo, rechazó la campaña de algunos medios opositores que intentaron desprestigiar a los galenos al calificarlos de “torturadores”.
“Los médicos no eran torturadores, además, se permitió que entrara cualquier médico que quisiera y todos los días iba gente de la Cruz Roja”, agregó Siso, quien indicó que Brito fue asistido en pleno respeto de su derecho a la protesta.
“Hoy nos entristece a todos que un venezolano haya tomado una decisión así, porque hay una familia afectada, un componente humano, además porque muchos especialistas intentaron dialogar con Brito para que desistiera de su decisión que iba en detrimento de su salud”, puntualizó.
Por su parte, Jaua recordó que en junio de este año se reunió junto al canciller de la República, Nicolás Maduro, con representantes de diversos organismos internaciones como la Organización de Estados Americanos (OEA), Cruz Roja Internacional, Media Luna Roja Internacional, Organización Panamericana de la Salud (OPS), Organización Mundial de la Salud (OMS), quienes reconocieron que las decisiones tomadas por el gobierno nacional para garantizar la vida de Brito habían sido las mejores.
“Nunca había visto a un Estado tan preocupado por la defensa de los derechos de un solo hombre como ha sido con el caso de Franklin Brito”, fue la consideración que hizo en ese entonces el coordinador residente de Naciones Unidas en Venezuela, Alfredo Missair.
Oposición montó un espectáculo
El Vicepresidente rechazó además el “espectáculo” que, a finales de 2009, protagonizaron los sectores de la oposición y sus grupos juveniles, los cuales alentaron a Brito a retomar su peligrosa huelga aún cuando ya se habían logrado acuerdos en el marco de la ley para que él ejerciera plenamente su actividad productiva.
“(En diciembre de 2009) nos sorprendió que el señor Brito asistiera a esa huelga”, expresó Jaua, al tiempo que señaló que una vez que los grupos de derecha lograron sus objetivos políticos abandonaron al agricultor.
De igual forma, Jaua instó a los medios de comunicación privados a dejar de lado las mentiras y manipulaciones sobre el caso, al tiempo que los exhortó a respetar la memoria del fallecido productor agropecuario.
“Rechazamos esta campaña orquestada tomando la muerte y la tragedia humana para convertirla en una sucia campaña política. Si queríamos una prueba más de esto, el departamento de Estado se pronunció al respecto ¡Vaya fariseísmo!”, finalizó.
Cronología del caso
En 2003, Brito inició su primera huelga de hambre para denunciar la supuesta invasión de sus terrenos, cuestión que fue descartada tras una inspección practicada por las autoridades competentes.
En 2005, el Instituto Nacional de Tierras (INTI) ratificó la propiedad privada de Brito al otorgarle el registro agrario correspondiente y verificó nuevamente que no existiera solapamiento alguno con los documentos de sus vecinos.
No obstante, Brito apeló ante las instancias judiciales pero su requerimiento fue declarado sin lugar al comprobarse que el demandante disfrutaba de las garantías de propiedad de sus tierras.
La respuesta del productor agropecuario a la decisión de la justicia venezolana fue mutilarse un dedo ante las cámaras de televisión.
Al año siguiente, Brito apeló ante un juzgado superior pero su recurso fue declarado inadmisible. Se designó al Presidente del Inti para que atendiera el caso y al poco tiempo se le abrieron nuevos caminos de acceso a su finca para evitar las disputas con los vecinos, y se acordó el mejoramiento de cercas, alcantarillado, entre otros beneficios a las tierras de su propiedad.
En 2007, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, conoce el caso y comprueba que “no existían los elementos alegados por el ciudadano (…) en cuanto al solapamiento de tierras y violación de propiedad”.
En 2008, ante una nueva huelga de hambre y la inminencia de su muerte, el gobierno bolivariano envía al presidente del INTI a prestarle asistencia a Brito para atender el llamado de revocatoria a los títulos de propiedad a sus vecinos.
Ese mismo año el Gobierno Bolivariano decidió otorgar de manera gratuita un tractor y una rastra, reparó su vehículo, donó insumos agrícolas y deforestó 40 hectáreas de sus tierras.
Sin embargo, aunque el Estado venezolano había atendido a todas sus solicitudes, en agosto de 2009, Brito inició su tercer ayuno voluntario a las puertas de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En diciembre de 2009, bajo mediación del Gobierno Bolivariano y por razón humanitaria se le revocaron las cartas agrarias a los vecinos de Brito pero éste decidió continuar el ayuno, fue entonces cuando el Ministerio Público ordenó su traslado al Hospital Militar, con una medida de amparo para tratar de proteger su vida.


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