Escrito por: Ing. Franco Munini.

QuizĆ” deberĆa ser mĆ”s condescendiente, y no titular peyorativamente el significativo rĆo de gente que hoy 4 de noviembre 2006 salió a marchar por la oposición.
No le veo nada malo al reconocer la magnitud de esta marcha, considerando que Hugo nos recuerda siempre aquello de que "el que tenga ojos, que vea". No eran cuatro gatos, y, exceptuando las agresiones al equipo reporteril de Venezolana de Televisión, sobre las que regresaremos luego, lució mĆ”s o menos pacĆfica... o por lo menos eso es lo que trataron de transmitir.
Ahora, decir que esta gente que caminó por Caracas lo hizo a favor de un proyecto polĆtico o de una figura magnĆ©tica es mentir descaradamente. Ese abismo de incultura que se oculta en el bulto vacĆo que Rosales pasea sobre su cuello no tiene la capacidad de convocar ni siquiera una ronda de cervezas a su cuenta en un botiquĆn de carretera. La cacofonĆa de promesas vagas que sus asesores de imĆ”gen le hacen leer o proferir tiene de lĆmpido lo que el cipo o la borra del cafĆ©; llamarlo "plan de gobierno", y asumir que sus seguidores lo entiendan como tal, es una ofensa al concepto mismo de la inteligencia, ese ingrediente ausente de la espesa sopa de incongruencias, caletres mal memorizados y chuletas que salen de su cavidad bucal.
La oposición no salió por afecto al verbo incoherente y la figura currutaca del candidato. A la oposición le interesa un bledo este personaje: de hecho, hubieran acompaƱado a cualquier muƱeco, un globo inflado, una gallina, cualquier piƱata vacĆa (y Ć©sta es quizĆ”s la mejor descripción de Rosales), con tal que representara un punto focal sobre el cual concentrar una manifestación de rechazo al proceso Bolivariano y su lĆder Hugo ChĆ”vez.
En pocas palabras, los medios siguen manejando el subconsciente de la oposición utilizando los hilos del odio, el racismo y la cubanofobia para propiciar el retorno o la permanencia de un sistema de exclusión en la eterna lucha de clases en Venezuela sin ofrecer ningún esquema propositivo ni alternativas de diÔlogo; el discurso que se maneja desde los medios hostiles al gobierno estÔ atravesado transversalmente por una matriz de odio y rechazo irracional a cuanta acción, proyecto, misión y obra tenga el sello Bolivariano, y es evidente que logran el objetivo de movilizar a la población que les cree, adicta al odio e inerme al ataque subliminal, a que sigan cualquier marioneta que les presenten como "la solución".
Lo que preocupa no es su nĆŗmero en el aspecto electoral (lo dicen las encuestas, lo verificamos en la calle: ChĆ”vez gana), pero sĆ lo que indica en cuanto a la poca efectividad de la estructura comunicacional del gobierno, asĆ como la necesidad de corregir defectos nuevos y heredados de la cuarta repĆŗblica. Las mafias judiciales logran entorpecer la lucha contra la impunidad, juego peligroso que puede significar una oleada de justicia popular; una victoria contundente de ChĆ”vez serĆa la herramienta para iniciar una serie de depuraciones por decreto para adelgazar la estructura de ese mastodonte burocrĆ”tico e ineficiente que seguimos cargando como estado, y para poner a derecho a los anĆ”rquicos de derecha, como la figura viril de Liliana HernĆ”ndez y sus afeminados secuaces, vĆ”stagos de ese club de desviados sexuales, pervertidos bajo la guĆa de Alejandro PeƱa Exclusa, llamado "Tradición, Familia y Propiedad", que se "atreven" a agredir a los periodistas y reporteros de los medios del cambio pues saben que siempre hallarĆ”n la figura jurĆdica que les permite salirse con las suyas.
AsĆ que hoy marchó la odiosición, libremente, demostrando otra de las mentiras de sus consignas: vaya dictadura. Y los medios la transmitieron libremente: vaya persecución a la libertad de expresión. Pero no trate de pedirle que se lo expliquen: dirĆ”n que es una trampa de ChĆ”vez: menos mal, decimos, que nos veremos en diciembre para votar...quĆ© dictadura tan especial, la nuestra, donde la gente vota libremente. TenĆa que ser Venezuela.
Ing. Franco Munini.
muninifranco@gmail.com
0 Comentarios