El músico estadounidense Roger Waters, el periodista Ignacio Ramonet y el dirigente brasilero João Pedro Stédile, se sumaron a la declaración impulsada por ALBA Movimientos y la Asamblea Internacional de los Pueblos
Organizaciones, movimientos sociales, partidos, sindicatos, intelectuales y personas de todo el mundo han sumado su firma al manifiesto por la liberación del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, publicado por ALBA Movimientos y la Asamblea Internacional de los Pueblos. Entre los firmantes se encuentran el músico estadounidense Roger Waters, el periodista Ignacio Ramonet y el dirigente brasileño João Pedro Stédile, integrante del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST).
Además de la liberación de la pareja presidencial, secuestrada el 3 de enero durante un ataque perpetrado por fuerzas estadounidenses, el manifiesto exige «el cese del proceso judicial derivado de una captura violatoria de la Carta de las Naciones Unidas y de la inmunidad de un jefe de Estado en ejercicio».
Asimismo, el documento exige el respeto pleno a la soberanía de Venezuela y el fin de las agresiones militares, las medidas coercitivas unilaterales y las operaciones de cambio de régimen. Entretanto, llaman a los Estados y organismos multilaterales a expresar su rechazo a la doctrina de jurisdicción extraterritorial ilimitada que este caso pretende instaurar.
ALBA Movimientos y la Asamblea Internacional de los Pueblos (AIP) llaman a movimientos populares, sindicatos, partidos, juristas, intelectuales y pueblos del mundo a firmar y difundir el manifiesto, disponible en el portal de la AIP.
No han cometido ningún delito
El manifiesto recuerda aspectos clave del caso. El presidente Nicolás Maduro y la diputada a la Asamblea Nacional Cilia Flores fueron «secuestrados por una fuerza militar extranjera de manera ilegal, sin la existencia de ninguna declaración de guerra».
También señala que el presidente estadounidense Donald Trump ha sido claro sobre el objetivo del secuestro: «dejar al gobierno Bolivariano de rodillas, tener a su presidente como rehén, y tenerlo capturado a cambio del petróleo venezolano».
Además, refiere que, las acusaciones de Estados Unidos no tienen fundamento. Indica que bajo la presunción de inocencia, reconocida en la Constitución estadounidense y en el artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la carga de la prueba recae sobre quien acusa, es decir, «Washington es el que debe demostrar su culpabilidad, y hasta hoy no lo ha hecho, ni va a poder hacerlo sin recurrir a la fabricación de pruebas falsas sin veracidad alguna».
Otro aspecto expuesto por el manifiesto es la extrema violencia con la que ha sido tratada la primera combatiente Cilia Flores, lo que «evidencia un caso de violencia de género por razones políticas que debe hacerse notar».

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