Las palabras atribuidas a Muamar Gadafi en sus últimos momentos coinciden en gran medida en diversas grabaciones de vídeo realizadas por testigos presenciales, aunque la redacción exacta varía.
Se escuchó a un Gadafi ensangrentado y golpeado —capturado vivo en una tubería de drenaje en Sirte el 20 de octubre de 2011— suplicar a sus captores: «¿Qué os he hecho?» y «¿Sabéis distinguir el bien del mal?». Otras grabaciones recogen frases como: «Lo que hacéis está prohibido por la ley islámica» y «Lo que hacéis está mal, muchachos».
La frase «No disparéis, no disparéis» aparece en un informe que describe su captura, pero no es la cita predominante en las pruebas en vídeo. Las últimas palabras más documentadas son aquellas en las que instaba a sus captores a reconocer la inmoralidad de sus actos. Las circunstancias de su muerte siguen siendo objeto de disputa.
El primer ministro interino de Libia afirmó que Gadafi murió en un fuego cruzado tras recibir un disparo en la cabeza. Sin embargo, las pruebas en vídeo muestran cómo una multitud lo arrastraba, golpeaba y vejaba antes de que se oyeran los disparos. La ONU solicitó una investigación para determinar si fue ejecutado tras su captura. Gadafi gobernó Libia durante 42 años. Su muerte puso fin a ese mandato y dejó un vacío que nunca se ha llenado.
Libia permanece dividida entre gobiernos rivales en Trípoli y Tobruk, sin constitución, sin elecciones y sin un ejército unificado. Los ingresos petroleros se desplomaron, pasando de 53.000 millones de dólares en 2012 a una cifra cercana a cero en 2020. La deuda externa del país ha alcanzado el 270 % del PIB. Su legado es controvertido.
Para sus partidarios, fue un panafricanista que desafió el dominio occidental y financió el desarrollo en todo el continente. Para sus críticos, fue un autoritario que aplastó la disidencia y financió movimientos armados en el extranjero. Independientemente de la postura que se adopte, lo cierto es lo que sucedió después.
La intervención de la OTAN, justificada como una medida para proteger a la población civil, culminó con un país en ruinas y una región desestabilizada durante toda una generación. El vídeo de los últimos momentos de Gadafi no es solo el registro de la muerte de un hombre. Es un testimonio de lo que ocurre cuando potencias externas deciden quién debe gobernar una nación africana, y de lo que sucede cuando se marchan.
Historial Africa/ África en Resumen/ 14 de septiembre de 2026

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