Paseo del Silencio en Brasil exige justicia a 60 años del golpe militar

 


Inspirada en la Marcha del Silencio de Uruguay, la versión brasileña se ha integrado en el calendario oficial de la ciudad de São Paulo.

Las calles de São Paulo son escenario de la sexta edición del Paseo del Silencio, una movilización que clama justicia por los crímenes cometidos bajo la dictadura cívico-militar (1964-1985) en Brasil.

La caminata del Paseo del Silencio parte desde el antiguo centro de tortura DOI-Codi, concluyendo en el Monumento a los Muertos y Desaparecidos Políticos en Ibirapuera.  Bajo el lema «Aprendiendo del pasado para construir el futuro», la coalición Movimiento Voces del Silencio, que agrupa a más de 100 entidades, reafirma su compromiso con la consigna «dictadura nunca más» en un contexto donde las heridas de la violencia estatal permanecen abiertas en Brasil.

La iniciativa surgió en 2019 como una respuesta popular a las pretensiones del entonces gobierno de Jair Bolsonaro de celebrar el golpe militar de 1964. 

Inspirada en la Marcha del Silencio de Uruguay, la versión brasileña se ha integrado en el calendario oficial de la ciudad, uniendo las denuncias de violaciones de derechos humanos del pasado con la violencia institucional del presente. 

Vera Paiva, hija del diputado Rubens Paiva —asesinado por el régimen militar—, destacó que la procesión ahora también acoge a madres de jóvenes de la periferia asesinados por la policía, subrayando que para los sectores más humildes la estructura represiva de la dictadura no ha desaparecido totalmente.

Cifras de la Comisión Nacional de la Verdad documentan el saldo de la barbarie del período dictatorial en Brasil: 434 muertos y desaparecidos reconocidos, 8.300 indígenas asesinados durante el régimen y 144 personas cuyo paradero sigue siendo desconocido. 

Los organizadores denuncian que la impunidad del pasado alimenta la violencia actual, que registra un promedio de cinco muertes por intervención policial al día en el país.

Con velas y rosas, los manifestantes recorren trayectos cargados de simbolismo histórico, superando intentos previos de bloqueo de rutas. Esta acción busca asegurar que el Estado no repita los horrores del fascismo y se avance finalmente hacia la verdad y la reparación integral para las víctimas de la dictadura cívico-militar.

Autor: teleSUR - er - JML

Fuente: Brasil de Fato

Publicar un comentario

0 Comentarios