Brasil: MST lanza campaña para proteger familias campesinas ante desalojos


 El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil reiteró que la defensa de estos territorios es crucial para garantizar el derecho a producir con dignidad en áreas que antes servían a grandes fincas. 

El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil lanzó este lunes 16 de marzo una campaña en defensa de cinco campamentos en la antigua Usina Guaxuma, Alagoas, tras la interrupción de negociaciones para la Reforma Agraria y nuevas amenazas de desalojo.

Desde 2014, cientos de familias campesinas han resistido y trabajado colectivamente en los territorios de la antigua Usina Guaxuma. Cinco campamentos —Eldorado do Carajás, Marciana Serafim, Papa Francisco, Santa María e Imburi— se enfrentan ahora a la inseguridad jurídica.

La interrupción de las negociaciones con el Gobierno estatal para la creación definitiva de asentamientos en estas tierras, pertenecientes al quebrado Grupo João Lyra, generó la actual situación. Margarida Silva, de la Coordinación Nacional del MST, afirmó que la defensa de estos territorios es crucial para garantizar el derecho a producir con dignidad en áreas que antes servían a grandes fincas

Las tierras, inicialmente dedicadas al monocultivo de caña de azúcar, se han transformado en referentes de diversidad productiva. Las familias cultivan yuca, frijoles, hortalizas y frutas mediante sistemas de riego propios, asegurando alimentos saludables para la región.

La campaña del MST busca visibilizar la contradicción de amenazar a trabajadores que cumplen con la función social de la tierra. Esto ocurre mientras grandes extensiones de terreno permanecen concentradas e improductivas. Para el Movimiento, la permanencia de estos campamentos es fundamental para la soberanía alimentaria de Brasil.

El MST exige la reanudación del diálogo para formalizar los asentamientos y evitar que las familias pierdan una década de trabajo dedicado a un proyecto de campo al servicio de la comunidadTransforman espacios de propiedad latifundista en territorios de trabajo y dignidad para el pueblo.

El movimiento se ha posicionado como el mayor productor de arroz orgánico en toda América Latina, un logro alcanzado gracias al trabajo de más de mil familias en la región de Porto Alegre. Esta capacidad productiva se sustenta en una red de 185 cooperativas, 120 agroindustrias y casi dos mil asociaciones que gestionan cadenas de suministro de café, leche y hortalizas, demostrando que la agricultura familiar es una alternativa viable y eficiente frente al modelo del agronegocio convencional.

El impacto del movimiento trasciende los campos de cultivo y se extiende a la transformación social a través de la educación y el cuidado del medio ambiente. Con dos mil escuelas públicas construidas en sus asentamientos, el MST garantiza estudios a unas 200.000 personas y ha alfabetizado a más de 100.000 brasileños.

Asimismo, su compromiso ecológico se materializa en el plan de plantar 100 millones de árboles en todo el país, de los cuales ya se han contabilizado 25 millones. Esta visión educativa y ambiental es, para líderes como Vânia Ferreira, una verdadera “escuela de vida” que forma ciudadanos comprometidos con la dignidad humana.

Autor: teleSUR: er- RR

Fuente: Agencias

Publicar un comentario

0 Comentarios