Aunque EE.UU. se jacta de su poder militar, las capacidades de Irán en “guerra asimétrica” podrían convertir un ataque limitado en una guerra costosa para Washington.
Así concluye un artículo publicado el martes en la revista Foreign Policy. Titulado “¿Se le acabará la suerte a Trump si vuelve a atacar a Irán?”, el artículo cita los análisis hechos por cuatro ex generales de la guerra de Irak y Afganistán sobre los riesgos de un ataque estadounidense al país persa.
El inquilino de la Casa Blanca ha redoblado las amenazas de un ataque a Irán desde principios de enero si no se alcanza un acuerdo nuclear. Esto mientras que los dos países se preparan para realizar este jueves la tercera ronda de las negociaciones indirectas.
El análisis señala que Irán ha realizado en los últimos años una inversión significativa en capacidades de guerra asimétrica, que abarcan desde el desarrollo de misiles balísticos convencionales hasta la consolidación del frente de Resistencia —redes de fuerzas aliadas en la región— y el fortalecimiento de su capacidad en el ámbito de los drones.
Estas capacidades, agrega el artículo, convierten cualquier ataque limitado en un escenario potencialmente costoso para Estados Unidos. Por tanto, los exgenerales estadounidenses advierten contra una visión simplista de las consecuencias de una eventual ofensiva contra Irán.
Conforme al texto, incluso una operación limitada contra instalaciones nucleares o militares iraníes podría desencadenar respuestas en múltiples frentes: ataques contra fuerzas estadounidenses desplegadas en Irak y Siria, amenazas a las rutas marítimas en el Golfo Pérsico y la activación de grupos de Resistencia en la región para apoyar a Teherán.
El artículo dice además que si bien la magnitud del refuerzo militar estadounidense ofrece a Trump considerables opciones si decide atacar, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, y otros oficiales militares le han advertido que una operación militar importante y prolongada contra Irán conllevaría riesgos significativos, incluyendo bajas para las fuerzas estadounidenses y aliadas.
Cálculo político de Trump: ¿golpe rápido o conflicto prolongado?
El análisis agrega que el magnate republicano ha buscado en etapas anteriores recurrir al uso de la fuerza para proyectar disuasión, aunque evitando involucrarse en conflictos prolongados. Los ataques relámpagos seguidos de una retirada rápida han sido, según el análisis, su patrón preferido.
No obstante, Foreign Policy cree que la diferencia en el caso iraní radica en que Teherán cuenta con una red regional de herramientas de presión. En este contexto, incluso si Washington optara por un “ataque limitado”, no existe garantía de que la respuesta del otro lado también sea limitada.
Tampoco existe la certeza de que una acción militar lograría frenar el programa nuclear iraní, ya que tal ofensiva podría animar, por el contrario, a Teherán a acelerar sus actividades.
¿Oportunidad estratégica o riesgo no calculado?
El artículo concluye que los costos potenciales de un conflicto amplio podrían ir más allá de los cálculos iniciales, ya que la compleja capacidad de disuasión regional de Irán podría alterar la ecuación en contra de la Administración Trump.
El artículo sostiene para finalizar que, si bien Estados Unidos podría iniciar el conflicto, “su alcance y su final dependerían de Irán”.
En respuesta a las amenazas de Washington, la República Islámica ha reiterado que no aceptará presiones ni intimidaciones. Aunque apuesta por la vía diplomática, asegura estar preparada para cualquier escenario.
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