En busca de sujetos polĂticos}
Por: Boaventura de Sousa Santos
VisĂŁo
Traducido por Antoni JesĂşs AguilĂł
En una democracia liberal que funciona con normalidad, la cuestiĂłn del sujeto polĂtico no se plantea porque la sociedad, polĂticamente organizada en partidos, genera los sujetos necesarios para la conducciĂłn de la vida colectiva.
La democracia portuguesa no está funcionando con normalidad, como sucede en otros paĂses del sur de Europa. La razĂłn es conocida: es una democracia tutelada por una fuerza extranjera que no responde ante los portugueses. El gobierno es una delegaciĂłn de una agencia internacional de negocios. De aquĂ derivan las demás señales de anormalidad. Entre los miles de ciudadanos que se manifiestan en la calle se capta un evidente sentimiento antipartidos que abarca todo el espectro polĂtico. Este clamor a veces se desliza hacia la antipolĂtica, donde germinan todos los extremismos. Pero la creatividad de la crisis portuguesa es tan grande que la derecha ha generado su propia indignaciĂłn contra el poder. Destacadas figuras del Partido Social DemĂłcrata (PSD) y del Centro Democrático Social (CDS) se manifiestan con una violencia tan grande que el ciudadano distraĂdo no se da ni cuenta de que fueron ellas las que durante dĂ©cadas cocinaron la mediocridad polĂtica que está en el poder. Tenemos dos movimientos de indignados, los que sĂłlo tienen la calle para mostrar su indignaciĂłn y los que cuentan con periĂłdicos, radios y televisiones para hacerlo.
De todo ello resulta que los partidos en el poder son un sujeto polĂtico ausente, al tiempo que no parece haber un sujeto alternativo, ya que el Partido Socialista (PS), despuĂ©s de haber firmado el memorando y respaldado las sociedades pĂşblico-privadas, sĂłlo podrá ser oposiciĂłn si comienza por oponerse a sĂ mismo. La expresiĂłn de la ausencia de sujetos polĂticos a la derecha y en el centro está en la propuesta de un gobierno de unidad nacional que pivota sobre la crisis hasta que Europa la resuelva. Esperar a Europa es lo mismo que esperar a Godot [1]. Si no hacemos nada por la nueva Europa (lo que implica desobediencia organizada al memorando y a toda la polĂtica y economĂa que supone), la vieja Europa no hará nada por nosotros. De ahĂ mi convicciĂłn de que estamos en busca de nuevos sujetos polĂticos.
No creo que se den las condiciones para el surgimiento de un sujeto polĂtico de extrema derecha. El escenario más creĂble tiene dos dimensiones. La primera es la formaciĂłn de un nuevo sujeto polĂtico que capte la energĂa de miles de ciudadanos dispuestos a dejar de lado sus lealtades partidarias para encontrar una soluciĂłn para el paĂs a partir de alternativas concretas. No se trata de crear un partido nuevo, sino de crear un frente electoral y polĂtico a travĂ©s de un acto de refundaciĂłn de dos partidos, el PS y el Bloco de Esquerda (BE). El PS convoca un congreso extraordinario, se desvincula del memorando y de los contratos de las sociedades leoninas y elige a un lĂder para capear la tormenta (el actual es un lĂder formado en y para tiempos calmos). El BE, tambiĂ©n reunido en congreso, se libera de toda la ideologĂa de vanguardia. Elige a un lĂder de retaguardia, capaz de poner al BE a caminar con la sociedad excluida y sobre todo con la que camina más lento. AsĂ refundados, ambos partidos pueden generar un nuevo sujeto polĂtico de alta intensidad democrática.
La segunda dimensiĂłn consiste en la convocatoria, que sugiero desde ya, de un Foro Social del Sur de Europa, a celebrarse en el prĂłximo año. Complementa y expande el inmenso potencial revelado por el Congreso Democrático de las Alternativas [2]. Por un lado, es europeo y no sĂłlo portuguĂ©s; por otro, está convocado por movimientos y organizaciones sociales, y no sĂłlo por ciudadanos. Este Foro discutirá los caminos para Europa a partir de la premisa de su profunda democratizaciĂłn. Podrá generar la energĂa que lleve a la UniĂłn Europea a merecer el Nobel de la Paz, por ahora un chiste de dudoso gusto. Será convocado por viejos y nuevos movimientos sociales, por los indignados, sindicatos, estudiantes, desempleados, inmigrantes, movimientos feministas, antirracistas, ecologistas, LGTB, etc. Los sindicatos se sentirán entonces fortalecidos y acompañados, más capaces de convivir con la diversidad sin sofocarla bajo un alud de banderas rojas y de largos y espesos discursos de sus lĂderes.
Notas
[1] AlusiĂłn a la obra teatral Esperando a Godot (1952), de Samuel Beckett. (N. T.)
[2] Iniciativa ciudadana celebrada el pasado 5 de octubre en el Aula Magna de la Universidad de Lisboa (Portugal) para debatir propuestas alternativas para salir de la crisis. (N. T.)
ArtĂculo original del 19 de octubre de 2012.
Fuente:
http://visao.sapo.pt/-a-procura-de-sujeitos-politicos=f692216
Boaventura de Sousa Santos es sociĂłlogo y profesor catedrático de la Facultad de EconomĂa de la Universidad de CoĂmbra (Portugal).
Por: Boaventura de Sousa Santos
VisĂŁo
Traducido por Antoni JesĂşs AguilĂł
En una democracia liberal que funciona con normalidad, la cuestiĂłn del sujeto polĂtico no se plantea porque la sociedad, polĂticamente organizada en partidos, genera los sujetos necesarios para la conducciĂłn de la vida colectiva.
La democracia portuguesa no está funcionando con normalidad, como sucede en otros paĂses del sur de Europa. La razĂłn es conocida: es una democracia tutelada por una fuerza extranjera que no responde ante los portugueses. El gobierno es una delegaciĂłn de una agencia internacional de negocios. De aquĂ derivan las demás señales de anormalidad. Entre los miles de ciudadanos que se manifiestan en la calle se capta un evidente sentimiento antipartidos que abarca todo el espectro polĂtico. Este clamor a veces se desliza hacia la antipolĂtica, donde germinan todos los extremismos. Pero la creatividad de la crisis portuguesa es tan grande que la derecha ha generado su propia indignaciĂłn contra el poder. Destacadas figuras del Partido Social DemĂłcrata (PSD) y del Centro Democrático Social (CDS) se manifiestan con una violencia tan grande que el ciudadano distraĂdo no se da ni cuenta de que fueron ellas las que durante dĂ©cadas cocinaron la mediocridad polĂtica que está en el poder. Tenemos dos movimientos de indignados, los que sĂłlo tienen la calle para mostrar su indignaciĂłn y los que cuentan con periĂłdicos, radios y televisiones para hacerlo.
De todo ello resulta que los partidos en el poder son un sujeto polĂtico ausente, al tiempo que no parece haber un sujeto alternativo, ya que el Partido Socialista (PS), despuĂ©s de haber firmado el memorando y respaldado las sociedades pĂşblico-privadas, sĂłlo podrá ser oposiciĂłn si comienza por oponerse a sĂ mismo. La expresiĂłn de la ausencia de sujetos polĂticos a la derecha y en el centro está en la propuesta de un gobierno de unidad nacional que pivota sobre la crisis hasta que Europa la resuelva. Esperar a Europa es lo mismo que esperar a Godot [1]. Si no hacemos nada por la nueva Europa (lo que implica desobediencia organizada al memorando y a toda la polĂtica y economĂa que supone), la vieja Europa no hará nada por nosotros. De ahĂ mi convicciĂłn de que estamos en busca de nuevos sujetos polĂticos.
No creo que se den las condiciones para el surgimiento de un sujeto polĂtico de extrema derecha. El escenario más creĂble tiene dos dimensiones. La primera es la formaciĂłn de un nuevo sujeto polĂtico que capte la energĂa de miles de ciudadanos dispuestos a dejar de lado sus lealtades partidarias para encontrar una soluciĂłn para el paĂs a partir de alternativas concretas. No se trata de crear un partido nuevo, sino de crear un frente electoral y polĂtico a travĂ©s de un acto de refundaciĂłn de dos partidos, el PS y el Bloco de Esquerda (BE). El PS convoca un congreso extraordinario, se desvincula del memorando y de los contratos de las sociedades leoninas y elige a un lĂder para capear la tormenta (el actual es un lĂder formado en y para tiempos calmos). El BE, tambiĂ©n reunido en congreso, se libera de toda la ideologĂa de vanguardia. Elige a un lĂder de retaguardia, capaz de poner al BE a caminar con la sociedad excluida y sobre todo con la que camina más lento. AsĂ refundados, ambos partidos pueden generar un nuevo sujeto polĂtico de alta intensidad democrática.
La segunda dimensiĂłn consiste en la convocatoria, que sugiero desde ya, de un Foro Social del Sur de Europa, a celebrarse en el prĂłximo año. Complementa y expande el inmenso potencial revelado por el Congreso Democrático de las Alternativas [2]. Por un lado, es europeo y no sĂłlo portuguĂ©s; por otro, está convocado por movimientos y organizaciones sociales, y no sĂłlo por ciudadanos. Este Foro discutirá los caminos para Europa a partir de la premisa de su profunda democratizaciĂłn. Podrá generar la energĂa que lleve a la UniĂłn Europea a merecer el Nobel de la Paz, por ahora un chiste de dudoso gusto. Será convocado por viejos y nuevos movimientos sociales, por los indignados, sindicatos, estudiantes, desempleados, inmigrantes, movimientos feministas, antirracistas, ecologistas, LGTB, etc. Los sindicatos se sentirán entonces fortalecidos y acompañados, más capaces de convivir con la diversidad sin sofocarla bajo un alud de banderas rojas y de largos y espesos discursos de sus lĂderes.
Notas
[1] AlusiĂłn a la obra teatral Esperando a Godot (1952), de Samuel Beckett. (N. T.)
[2] Iniciativa ciudadana celebrada el pasado 5 de octubre en el Aula Magna de la Universidad de Lisboa (Portugal) para debatir propuestas alternativas para salir de la crisis. (N. T.)
ArtĂculo original del 19 de octubre de 2012.
Fuente:
http://visao.sapo.pt/-a-procura-de-sujeitos-politicos=f692216
Boaventura de Sousa Santos es sociĂłlogo y profesor catedrático de la Facultad de EconomĂa de la Universidad de CoĂmbra (Portugal).

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