Ejército se despliega al norte de Egipto luego de sangrientos choques en estadio de fútbol
TeleSUR
El Ejército egipcio fue desplegado la noche de este miércoles en Port-Said (norte) luego de los sangrientos choques ocurridos tras un partido de fútbol. Las autoridades indicaron que los enfrentamientos dejaron por lo menos 74 heridos mientras que la cifra de heridos se eleva a 250.
El despliegue del Ejército fue anunciado por la televisión local, que justificó que los uniformados tienen como fin “impedir otros enfrentamientos entre fanáticos" de los equipos Al Masri y del Al Ahli, que esta tarde protagonizaron la violenta trifulca.
El último balance comunicado por el Ministerio de Salud egipcio era de por lo menos 74 muertos (entre ellos un policía) y 248 heridos.
Luego de los acontecimientos de esta tarde, el primer ministro Kamal al Ganzuri "encabezará una reunión de urgencia el jueves para discutir los acontecimientos de Port-Said", indicó la televisión local.
En tanto, el Ministerio del Interior anunció que 47 personas fueron detenidas; y el jefe del Ejército, en el poder en Egipto, el mariscal Hussein Tantawi, ordenó una investigación.
El ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, aseguró en declaraciones a la televisión pública que todavía se están realizando detenciones por los sucesos, que comenzaron después de que los aficionados del Al Masry invadiesen el terreno de juego tras la victoria de su equipo para agredir a los jugadores rivales.
Ibrahim señaló que había un total de 13 mil espectadores en el estadio, y que 20 brigadas de policías antidisturbios estaban encargadas de controlar la seguridad.
Sin embargo, "pese a los preparativos policiales antes del partido, hubo una escalada de la violencia casi intencionada por una parte del público, y los servicios de seguridad actuaron ante esta actitud con sabiduría, para llevar el partido a buen puerto", según el comunicado de Interior.
De igual forma, el Gobierno destacó la "insistencia intencionada de algunos grupos de hooligans en cometer agresiones injustificadas y crear un estado de caos" con la invasión final del campo.
Un testigo presencial de los hechos, Hosam Mohamed Mustafa, explicó que con el pitido final del partido, los hinchas del Al Masry "saltaron al campo para linchar a los jugadores del Al Ahly".
El Ministerio finalizó su comunicado diciendo que ya había advertido en reiteradas ocasiones de la propagación de la violencia en los estadios de fútbol de Egipto.
teleSUR- Efe- Afp- Bbc/ lp -MM
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El Ejército egipcio fue desplegado la noche de este miércoles en Port-Said (norte) luego de los sangrientos choques ocurridos tras un partido de fútbol. Las autoridades indicaron que los enfrentamientos dejaron por lo menos 74 heridos mientras que la cifra de heridos se eleva a 250.
El despliegue del Ejército fue anunciado por la televisión local, que justificó que los uniformados tienen como fin “impedir otros enfrentamientos entre fanáticos" de los equipos Al Masri y del Al Ahli, que esta tarde protagonizaron la violenta trifulca.
El último balance comunicado por el Ministerio de Salud egipcio era de por lo menos 74 muertos (entre ellos un policía) y 248 heridos.
Luego de los acontecimientos de esta tarde, el primer ministro Kamal al Ganzuri "encabezará una reunión de urgencia el jueves para discutir los acontecimientos de Port-Said", indicó la televisión local.
En tanto, el Ministerio del Interior anunció que 47 personas fueron detenidas; y el jefe del Ejército, en el poder en Egipto, el mariscal Hussein Tantawi, ordenó una investigación.
El ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, aseguró en declaraciones a la televisión pública que todavía se están realizando detenciones por los sucesos, que comenzaron después de que los aficionados del Al Masry invadiesen el terreno de juego tras la victoria de su equipo para agredir a los jugadores rivales.
Ibrahim señaló que había un total de 13 mil espectadores en el estadio, y que 20 brigadas de policías antidisturbios estaban encargadas de controlar la seguridad.
Sin embargo, "pese a los preparativos policiales antes del partido, hubo una escalada de la violencia casi intencionada por una parte del público, y los servicios de seguridad actuaron ante esta actitud con sabiduría, para llevar el partido a buen puerto", según el comunicado de Interior.
De igual forma, el Gobierno destacó la "insistencia intencionada de algunos grupos de hooligans en cometer agresiones injustificadas y crear un estado de caos" con la invasión final del campo.
Un testigo presencial de los hechos, Hosam Mohamed Mustafa, explicó que con el pitido final del partido, los hinchas del Al Masry "saltaron al campo para linchar a los jugadores del Al Ahly".
El Ministerio finalizó su comunicado diciendo que ya había advertido en reiteradas ocasiones de la propagación de la violencia en los estadios de fútbol de Egipto.
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