Rebelión en la aldea global.
Por: Mario Forti
Hielo y agua disuelven las fronteras del miedo en estas navidades de la primera dĆ©cada del tres mil. Mientras en HaitĆ, ademĆ”s de las lluvias, mueren de cólera gracias a las ONU y sus fuerzas invasoras, el paĆs de la primera revolución de esclavos en el continente, y la Ćŗnica hasta ahora, Venezuela, Colombia PanamĆ”, Cuba, Honduras, Costa Rica sufrieron y sufren de las inundaciones.
Desde la noche oscura en HaitĆ vemos todo el continente nuestroamericano profundizando en una lucha sin cuartel contra los que violan los derechos humanos conquistados tras largas dĆ©cadas de horror y la lucha para salvar a las vĆctimas de los desastres climĆ”ticos. Cada vez hay mĆ”s vĆctimas por estos desordenes que por las mismas guerras. AsĆ Colombia suma a sus ya desplazados otros dos millones mĆ”s. AquĆ lo polĆtico y lo natural conspiran para que haya mĆ”s de seis millones de colombianos desplazados. Siguen las desapariciones forzadas y los secuestros, siguen las minas matando inocentes, siguen los efectos colaterales diezmando campesinos e indĆgenas, los verdaderos dueƱos y guardianes de la sagrada tierra, los otros son viles usurpadores.
Pero podemos decir que avanzamos en bloque hacia la consolidación de hacer valer esos derechos comulgados en sendas constituciones de las soberanas naciones frente al clima doloroso que viven en Europa y USA a raĆz de las crisis polĆtica, económica y social, que amenaza con destruirnos.
SequĆa y hambre erosionan la otra mitad del mundo, donde el miedo ya no existe, sólo alcanza la fuerza para temblar. Mientras en una calle danesa mĆ”s que de frĆo, se mueren de hambre y sed de espĆritu, en Ćfrica y Nuestra AmĆ©rica, sólo es el cuerpo quien sufre. La sequĆa occidental de la gran civilización de las hamburguesas y refrescos en lata no ha terminado porque es una sequĆa espiritual. Se oye por doquier el lamento de una plĆ”stica civilización virtual que viene desmoronĆ”ndose desde el momento en que vino al mundo. El caos climĆ”tico mundial es uno de los efectos del abuso del sistema capitalista. Las huelgas en todo Europa y Grecia, y la reestructuración en bloques de las naciones, parece avisarnos de profundos cambios que van a tener lugar gracias a la presión de los sectores organizados contra la dictadura del capital.
El fuego que quema los bosques e incendia los caminos, va dejando el tono oscuro de una tierra desgastada y de una multitud que huye tras el bramido de lenguas infinitas de luz caliente cubriéndolo todo como un manto de amor enardecido y violento. Ese fuego interno de los esclavos del mundo que se estÔn despertando unos a otros, convertidos en autómatas blandos y empiezan a moverse y a fluir en la corriente mundial de rebelión globalizada transformÔndose en uno que resiste y vence.
Con todo nos controlan, con todo pretenden controlarnos. Con nanotecnologĆa y haarp pueden mantenernos un siglo mĆ”s viendo televisión por cable y charlando en celulares cada vez mĆ”s inteligentes. Pero no. Hemos salido a abortar el aborto de sistema. Testificar resistiendo la ruina del egoĆsmo llevado a la mĆ”xima expresión como sistema de vida inhumano que favorece a una minorĆa selecta. El nosotros vencerĆ” al yo decapitando su hegemonĆa satĆ”nica tras la victoria rotunda de las mayorĆas luchando por un orden recto de vida, no por una vida ordenada por el caos.
Las fuerzas de la irracionalidad han penetrado profundamente en la maquinaria que decide. Hoy se eliminan naciones enteras con la excusa de “desastre natural” obligando a un tsunami disolver varios paĆses y sus fuentes de energĆa para someterlos aĆŗn mĆ”s de lo que ya estĆ”n. Implantan un rĆ©gimen plutocrĆ”tico en nuestras propias narices sin disimular el odio ni la indiferencia hacia los pobres que se mueren de hambre, enfermedades, miedo, guerras, y sobre todo muerta de soledad porque no encuentra a nadie quien le ayude. Los medios internacionales no pueden esconder ya mas el desprecio por los menos favorecidos.
El poder de la sin razón gobierna esta parte del tiempo del mundo en que testificamos el hundimiento de un sistema económico ganado para masacrar a la mitad de la población actual para poder resistir una entropĆa insalvable que le lleva a la tumba histórica (AfganistĆ”n). Las sombras del mal habitan en nuestras moradas, por mĆ”s inocentes que estas sean Y este caos universal sólo se debe a una sola cosa, al tĆ©rmino de un megaciclo cósmico que cierra y abre al mismo tiempo los tiempos del pasado y del porvenir. Presentado en no pocas profecĆas nuestro tiempo es caracterĆsticamente destructivo, y testificamos que la fórmula “un niƱo cada cuatro segundos” es la muestra del siniestro sistema canĆbal mundial eliminando niƱos a esta velocidad.
La fuerza del amor, que pocas veces se ven en este mundo a oscuras, ilumina el alma sensibilizada. Y esta, como una flor, comienza a desprender un perfume, y a abrir sus pĆ©talos al sol iluminando a su vez con la luz de la naturaleza toda esa oscuridad del universo que la observa con infinitos ojos. Y he aquĆ que el abrazo de la tierra y del cielo se vuelve mayĆŗsculo. La fuerza del odio oscurece esta plenitud para poder ejercer el poder que le da la voluntad. El ideario sirve como un puente hacia el camino recto, una vez cruzado el puente se le olvida. AsĆ la ideologĆa una vez usado su producto no nos sirve sino como obstĆ”culo. TeorĆa y praxis dialĆ©cticamente utilizadas llevan al triunfo de la Idea no de las ideas.
Permanecer en el camino de resistir semejante oscuridad que impone su rĆ©gimen, el de los pocos con todo el poder sobre los muchos igualados en las necesidades, es una idea primordial. SerĆ” la semilla que nuestros actos siembren en la tierra del futuro. El carĆ”cter de permanencia le darĆ” a nuestra lucha una fuerza mĆ”s oscura que toda la oscuridad reinante. BrillarĆ” un relĆ”mpago de rebeldĆa contra el mĆ”s rebelde de todos los rebeldes. Y seremos libres cuando la verdad nos libere de nuestras cadenas mentales.
Wikileaks y los bruscos cambios climĆ”ticos, que mĆ”s que cambios parecen atentados terroristas con armas geomagnĆ©ticas para doblegar fuerzas aliadas a seguir un camino. El desinflamiento de un gobierno gestionado para imponer un plan global de sometimiento a travĆ©s de una personalidad afrodescendiente en la Casa Blanca no puede engaƱar a los que ven con claridad. El secreto que revelan las mismas fuentes privatizadas del imperio gringo muestra una administración que no confĆa, ni quiere a nadie. Que no busca sino despreciar, humillar, doblegar al mundo a fin de que tomen consciencia de que hay un mando y ese se encuentra en USA. El flujo de información clasificada ha demostrado el desprecio de un gobierno al resto de la población humana en el planeta. Plomo para el barco de Obama que se hunde. Triunfo para la ultraderecha que apoyan los cubanos y judĆos en EEUU.
El intento de regulación de internet, de medios privados de comunicación y de información es un escĆ”ndalo en el final de este aƱo, primera dĆ©cada del tres mil, como respuesta al ataque de la web desinformativa de Assange, el caudillo de wikileaks. San NicolĆ”s mĆ”s rojo que nunca ha traĆdo un regalito al mundo que el imperio no esperaba y no quiere publicitar en sus medios, y es que las verdades salen a la calle, sea como fuere, llega a saberse la verdad. Lo que una vez sirvió para amenazar un proceso revolucionario en ciernes (laptop del guerrillero de las FARC contra ChĆ”vez) hoy ha servido para desenmascarar toda una polĆtica privada de estado en el mundo de las relaciones internacionales. QuizĆ” sea el fin de una pseudo diplomacia anglosajona. Lo irreversible es que ahora la desconfianza contra el imperio gringo, serĆ” generalizada, tanto de enemigos como de aliados incondicionales.
Resistir al sistema plutocrĆ”tico es una obligación que incluso va mĆ”s allĆ” de las ideologĆas porque representa ir a favor de la vida en la tierra, pero vida con armonĆa integral biopsicocósmica. El sistema actual nos lleva inexorablemente al caos globalizado incluso saliĆ©ndose de los lĆmites planetarios afecta (infecta) al sistema solar. El hĆ”bil responder a las graves heridas causadas a la tierra y a la humanidad depende de nuestra resistencia organizada e inteligente, creativa. Ellos tienen el control de las armas y de las drogas, la verdadera fuerza la tenemos nosotros.
Rebelión en la aldea global, en Grecia y en Portugal, en EspaƱa y Francia, en Italia y en Honduras, en HaitĆ y en Brasil, rebelión contra la usurpación y la explotación salvaje, contra los crĆmenes contra la naturaleza, contra la guerra, crĆmenes de lesa humanidad. Los estudiantes en Inglaterra y en Irlanda y Puerto Rico se rebelan contra el sistema que les reduce mĆ”s sus oportunidades de vida. Los ajustes en toda la comunidad obedecen al rĆ©gimen nazi del FMI. Y los polĆticos europeos que prometieron un menĆŗ de ofertas sociales ahora se ven “obligados” a reducirlas y hacerlas desaparecer favoreciendo a las empresas privadas y a las multinacionales. Zapatero como Merkel son marionetas del gobierno mundial. El fin de los estados nacionales y el inicio de la dictadura global ha tenido lugar simultĆ”neamente con al atentado de las torres gemelas y las guerras contra AfganistĆ”n (el enterrador de imperios) y contra Irak. Pero no olvidemos nunca el campo de concentración en que convirtieron la nación Palestina con Gaza cercada y las constantes invasiones de colonos nuevos expandiendo sus dominios.
No olvidemos el permanente ataque a IrĆ”n y a su islĆ”mica revolución que enfrenta sin reparos al nazismo israelita promovido por Inglaterra y USA y sus aliados Ć”rabes. Esto sumado al conflicto entre las dos Coreas y envuelto en ello la China y el Japón, todos impulsados por Washington a la guerra nuclear, o a su posible desenvolvimiento sirven al imperio para crear “focos de miedo” globalizados por los medios privados de comunicación e información. Mientras tanto usan las bases de Gakona (Alaska) y Arecibo (Puerto Rico) para descontrolar los climas de naciones “rebeldes” con armas usando la tecnologĆa de Nikola Tesla, luego invadirlas y trazar un nuevo mapa geoestratĆ©gico de guerra continental. Haarp no es mĆ”s que un medio para someter multitudes sin dar la cara. AsĆ los bruscos cambios destruyen ciudades y campos sembrados, empobrecen a las naciones que se verĆ”n obligadas a ofrecer su mano de obra mĆ”s barata incluso que antes. Es un medio para ejercer un dominio, una hegemonĆa capitalista despiadada y sin lĆmites. Es un sistema de armas cuyo valor tecnológico no lo es tanto como su efecto prĆ”ctico en las mentes de multitudes. No creo que los parlamentarios del mundo sigan ignorando esta harpita siniestra capaz de darle unos aƱitos mĆ”s al sistema capitalista y ‘promover mĆ”s desastres hasta que ya sea irreversible el colapso globalizado.
No es la hora de defender una moral “sagrada” de corte humanitario respaldada por la historia de las ideas de luchas precedentes ganadas por la voluntad de ser libres, es la hora de resistir luchando y venciendo, con esa misma voluntad unificada, contra toda forma de opresión y esclavitud, y de manera exitosa. Es la hora de desenmascarar a los que defienden la “libertad de expresión” de una minorĆa a costa de la libertad de expresión de la mayorĆa ciega, sordo y muda. Es hora de contener el financiamiento a la ultraderecha interna con dineros del Congreso norteamericano. Es la hora de fortalecer abiertamente la crĆtica y la autocritica en el plano ideológico y polĆtico, castigando sin piedad la corrupción y el burocratismo. Es la hora de prepararnos para el gran salto que serĆ” el 2011 expandiendo la lucha humanitaria y liberĆ”ndonos de los barrotes cibernĆ©ticos del imperialismo satĆ”nico. Es hora de expandir los centros de formación polĆtica que desde los consejos comunales deben de llegar como poder popular hasta Miraflores (casa presidencial).
A 180 aƱos del fallecimiento de nuestro Libertador seguimos luchando por una emancipación mĆ”s integral y fortalecida por el poder de un pueblo que se continentaliza. El grito bolivariano de lucha y resistencia contra el usurpador no muere con nuestro hĆ©roe continental. La formidable manifestación del verbo popular ha estremecido al mundo desde el inicio del milenio. Con la patria de BolĆvar a la cabeza, todo el continente ofrece un panorama poderosamente fĆ©rtil para generar un cambio en bloque que dĆ© al mundo un rostro alternativo de organización y poder social mĆ”s justo y equitativo.
En la segunda dĆ©cada de este milenio el verbo bolivariano tendrĆ” que tomar cuerpo y manifestar su musculatura moral para defender virtudes que rompen los esquemas vitales del capitalismo. El ideario bolivariano es esencialmente anticapitalista porque defiende una democracia popular directa y protagónica. El capitalismo es su peor enemigo, y eso esto Ć©l lo vio y lo anticipó como estratega y visionario que fue. Nos dejó bien identificado al enemigo norteamericano, no tenemos ahora nosotros excusas para no ofrecerle el mayor de los desafĆos al imperialismo gringo.
Sabemos muy bien que el proceso emancipatorio actual incorpora fuerzas de sectores que en el pasado no tuvieron ni pudieron expresarse. Hoy fortalecido un movimiento de justicia social que apoya y articula con la constitución nacional una transferencia de poder del estado al pueblo organizado, y en esta transferencia existe una apertura hacia una forma de vida opuesta a la que antes habĆa prevalecido. Se trata de los antivalores capitalistas que rigen a la mayorĆa blanca, protestante y cristiana, judĆa y demĆ”s que estĆ”n sometidas a la subcultura del capital.
MultiĆ©tnico y pluricultural nuestro socialismo busca mĆ”s que afianzarse en la teorĆa y la explicación, la lectura y la interpretación del proceso, en la transferencia de poderes emancipatorios que sirvan a la comunidad venezolana y nuestra americana para no sólo el fortalecimiento del poder popular, sino para su verdadera emancipación social. Pero sabe que sin teorĆa no hay revolución, ella tambiĆ©n nace en el fuero interno de un proceso colectivo de reflexión social abarcando todas las semillas que anteriores pueblos dejaron para nosotros en este momento histórico germinando en un nuevo modelo de estado. Nuestras alternativas estĆ”n ligadas a nuestra constitución cultural de pueblos encontrados. AsĆ encontraremos la fórmula adecuada para triunfar y con nosotros la fuerza popular de un poder que emerge para traernos vida y revitalizarnos en la destrucción de un sistema (el capitalismo) nacido para matar. Es fiel el reflejo del mito de David y Goliat.
Mforti9@gmail.com\

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