Putin y Chávez firman contratos para reforzar la cooperación entre Rusia y Venezuela
Por: Andrei Fediashin,
RIA Novosti
El 2 de abril, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, comenzó visita oficial a Caracas, para concretar con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. la firma de acuerdos considerados estratégicos. Es el primer viaje de Putin a Venezuela, aunque el jefe del gobierno ruso mantiene contactos con Chávez desde hace varios años.
Rusia y Venezuela planean firmar un paquete de acuerdos de cooperación económica, energética y técnico-militar. Un poco más tarde, se prevé también suscribir acuerdos en el ámbito científico y cultural, cuando los respectivos documentos estén listos para su firma.
La mayor parte de estos acuerdos, que incluyen programas de cooperación en materia de energía atómica, la creación de un banco binacional, la exploración y extracción conjunta de petróleo y gas, el suministro de automóviles y aviones, fueron acordados por el presidente venezolano y su homólogo ruso, Dmitri Medvédev, en 2009 (durante la visita de Chávez a Moscú), en 2008 (durante la visita de Medvédev a Venezuela) e incluso antes. Ahora, las partes tan sólo tienen que definir algunos detalles técnicos.
Para los dirigentes políticos eslavos, Chávez es una figura muy atractiva. Sin embargo, para Venezuela el desarrollo de relaciones de amistad con Rusia y Bielorrusia es un riesgo porque a EEUU por ejemplo, le preocupa mucho la creciente cooperación entre Caracas y Moscú en el sector petrolífero, militar, económico, energético y otros.
A finales del pasado mes de marzo, el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko realizó una visita oficial a Venezuela y Brasil. Al comentar los resultados de su visita Lukashenko anunció que Venezuela (y no Brasil) es un socio estratégico de Bielorrusia y manifestó su intención de empezar a conquistar (en el sentido positivo de la palabra) la América Latina a partir de Venezuela.
Chávez y Lukashenko acordaron que Venezuela (el mayor productor de petróleo del Hemisferio Occidental) suministrará 4 millones de toneladas de crudo a Minsk en 2010, y la primera partida de unas 80.000 toneladas llegará a Bielorrusia a través del mar Negro en petroleros en lo que resta de esta primavera.
Minsk pasa por encima de las dificultades técnicas y espera llegar a un acuerdo con Ucrania sobre la utilización del oleoducto ucraniano Odessa-Brodi para el transporte de crudo venezolano que actualmente sirve para exportar el crudo ruso.
Por su parte, Minsk planea suministrar camiones MAZ y tractores a Caracas. Lukashenko explicó a su gabinete que aspira desarrollar la cooperación comercial con Venezuela porque este país es un socio ideal que establece relaciones con Bielorrusia sobre los principios de confianza y transparencia. Palabras que se pueden interpretar en Moscú como una alusión crítica a las relaciones ruso-bielorrusas.
Sin embargo, los lazos de amistad y cooperación entre Rusia y Venezuela son más sólidos y más pragmáticos. Las metas estratégicas de ambos países hoy en día se centran en la explotación conjunta de yacimientos de crudo y gas, la construcción de una planta de aluminio, el suministro de material bélico o su ensamblaje en Venezuela bajo licencia rusa.
Putin y Chávez firmarán un paquete de acuerdos sobre la explotación del bloque Junín 6 de la Faja del Orinoco en el centro-este venezolano, cuyas reservas probadas alcanzan 53.000 millones de barriles de petróleo, o sea donde se estima que existe la mayor reserva mundial de crudo. La parte rusa tiene el 40% de las acciones de la empresa mixta que se encargará de la explotación del Bloque Junín 6 y la venezolana controla el 60%.
En Caracas, el jefe del gobierno ruso participará también en la entrega de 4 helicópteros Mi-17 como etapa final de un contrato firmado en 2006 para el suministro de 38 helicópteros rusos.
Desde 2005 Caracas compró a Moscú diversos tipo de armamento, en particular aviones de combate, helicópteros y fusiles Kalashnikov, por un monto de al menos 4.000 millones de dólares. Rusia además concedió a Venezuela un crédito de 2.200 millones de dólares para la compra de otros armamentos, entre los que Chávez había mencionado 92 carros de combate T-72 y lanzamisiles múltiples Smerch. Rusia y Venezuela tienen también otros planes de cooperación.
Cabe mencionar que todos los procesos mencionados se llevan a cabo en las condiciones de un evidente "giro hacia la derecha o la centroderecha" en la política de muchos países de América Latina que últimamente se caracterizaba por las tendencias izquierdistas. Tales virajes en ese continente políticamente muy volátil no son nada extraños.
Los gobiernos y presidentes de Argentina, Brasil, Ecuador, Venezuela, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia podían caracterizarse de izquierdistas o socialistas hasta finales del año pasado. Estos cambios de color político surgieron antes de que George W. Bush ocupara el sillón presidencial y continuó durante su presidencia, porque aquel mandatario estadounidense casi olvidó América Latina. El actual presidente, Barack Obama, está dispuesto a actuar, a introducir cambios en la política en esa región que ya han comenzado.
Líderes de derecha ya asumieron el poder en Panamá y Chile. Es poco probable que la presidenta socialista de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner sea reelegida en los comicios presidenciales del próximo año. El candidato de derecha seguramente superará a su rival de izquierda en las elecciones a celebrarse en Brasil en 2011. Perú tiene las mismas perspectivas.
La posición de Hugo Chávez en Venezuela tampoco es sólida. Es curioso que la oposición de Chávez, excepto la de extrema derecha, acoge positivamente la idea de firmar contratos con Moscú y se pronuncia a favor de las inversiones de empresas rusas del sector petrolífero, gasífero, aluminio, automotriz, etc. en Venezuela.

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