Por: Ricardo Abud
“La autĆ©ntica revolución tiene su base en el amor”.
Ernesto Che Guevara
El amor es la expresión de lo intangible del espĆritu, el cual lo hace humano a travĆ©s de los sentimientos, pasión fĆsica hasta llegar a los arrebatos de locura. La revolución, al igual que el amor, es una expresión espiritual que podemos percibir a travĆ©s de lo intangible hasta convertirlo en algo que podemos palpar y dimensionar, que materializamos en logros.
El amor, como la revolución, nace del alma. Cuando sentimos, lo exteriorizamos sin condiciones y lo hacemos expresión; debemos amar para hacer la revolución.
Durante dĆ©cadas vivimos como autómatas, el conformismo y la apatĆa eran las verdades que nos llenaban el alma con un gran vacĆo inaudito. La esperanza no tenĆa cabida en nuestros sueƱos, de hecho la utopĆa no formaba ya parte de nuestra realidad, condicionados deambulĆ”bamos sin un norte que nos proveyera una razón vĆ”lida para seguir. El neoliberalismo aplastó nuestras ilusiones y dejó de alimentar nuestro espĆritu. El amor era una expresión de costumbre, sumidos en un laberinto caminĆ”bamos posesos del miedo. Sólo un pequeƱo grupo se fortalecĆa materialmente de la paz de todos los venezolanos. El amor dejó de ser el centro y motor de la racionalidad.
El comportamiento social se trasformó en una pesadilla, en una rutina de vida, desaparecĆan los valores morales, se interponĆa la maldad como el flujo inverso en la sociedad, el amor se deterioraba al igual que el nĆŗcleo familiar, los lazos se rompĆan y se disgregaba la bondad y la solidaridad. El pensamiento creador dejaba de existir. El Estado se materializaba en una pobreza monumental.
La Revolución bolivariana, como un holocausto, preñó de sueƱos nuevamente el amor y demolió la paz del “progreso” continuado del neoliberalismo, del capitalismo endemoniado, la patria renacĆa, la revolución florecĆa con su amor al amor.
Hoy la Revolución bolivariana crece en esperanza, inunda de sueƱos el alma, sus logros son expresiones vivas de amor puro, la utopĆa se recrea y da nuevas formas de vida, se impregna de valores Ć©ticos y morales, su estructura emocional no sucumbe ante los destellos de maldad mediĆ”tica.
Del lado opuesto al amor, a la revolución, los estereotipos y residuos de la maldad viven usufructuando una esperanza malsana que los inhibe de absorber la realidad. Inmersos en una vida cargada de zozobras morbosas y de insensatez, se niegan a ver una verdad que va mĆ”s allĆ” del odio que acumulan a diario, el resentimiento les nubla el espĆritu y la capacidad de amar.
Emergen de la nada sin un pensamiento lógico, y de la misma forma se ocultan.
Se pelean con el amor, y sus vidas colapsan en la inhumanidad. Arrastran en su infinita testarudez a propios y extraƱos para gravitar solos, con sus recuerdos de un pasado que no volverƔ. Se les va la vida y con ello, la forma mƔs sublime de vivir, como lo es amar.
La Revolución bolivariana es la reafirmación que el amor demanda, los revolucionarios que experimentan un crecimiento inobjetable en conciencia, se aproximan cada dĆa mĆ”s al desprendimiento de las irracionalidades internas, se afianzan en las bondades implĆcitas en su capacidad de amar, exteriorizan su independencia hacia lo material, entienden que la revolución no es sólo para el beneficio individual, ni para materializar la suma de los caprichos de quienes se aprovechan de ella para lucrarse. La revolución podrĆ”n exteriorizarla los revolucionarios en la medida en que entiendan el amor.
Lavarnos el despojo inmoral que por tantos aƱos hemos vivido, enterrar el egoĆsmo que nos involuciona y no nos permite avanzar, llenarnos de amor por nosotros mismos y por el prójimo. Dios, nuestro seƱor Jesucristo, es amor, un hombre que de acuerdo a la Historia entregó su vida por salvarnos del pecado.
La necesidad de cambiar y conjugar la fortaleza del corazón y la mente nos hace invencibles en este proceso polĆtico, es la mĆ”s sublime expresión del amor, que nos prepara para enfrentar con ideas la lucha por la defensa de la Patria y la soberanĆa. Sólo es posible AMAR en tiempos de revolución con la razón del alma, desde adentro, desde nuestras entraƱas.
No hay nada mƔs excluyente que ser pobre.
Patria, Socialismo o Muerte…
Venceremos
P.D, Hace poco recibĆa una respuesta automĆ”tica a un correo electrónico, con unas palabras de Paulo Coelho, que hablaba sobre los sueƱos, y posteriormente esa persona me decĆa que ya no creĆa en el amor.
¿Hoy me pregunto como es posible soƱar si no creemos en el amor?
http://www.chamosaurio.org/
http://chamosaurio.com/
Chamosaurio@gmail.com
Ricardo@chamosaurio.org
A...
(Kern)*
Recuerdo aquel instante prodigioso
en el que apareciste frente a mĆ,
lo mismo que una efĆmera visión
igual que un genio de belleza pura.
En mi languidecer sin esperanza,
en las zozobras del ruidoso afƔn,
tu tierna voz se oyó en mi largo tiempo
y soƱaba con tus divinos rasgos.
Transcurrieron los aƱos. La agitada
tormenta dispersó los viejos sueños
y al olvido entreguƩ tu tierna voz
asĆ como tus rasgos celestiales.
En cautiverio oscuro y tenebroso
mis dĆas en silencio se arrastraban,
sin la deidad y sin la inspiración,
sin lƔgrimas, sin vida, sin amor.
MÔs ahora que el despertar llegó a mi alma,
y de nuevo apareces ante mĆ,
lo mismo que una efĆmera visión
igual que un genio de belleza pura.
Y el corazón me late arrebatado
porque en Ʃl nuevamente resucitan
La inspiración y la divinidad
y la vida, y el llanto y el amor.
*Anna Pyetróvna Kem (1800-1879)
Alexandr Pushkin
0 Comentarios