El Pensamiento del Che en la revolución socialista del siglo XXI
Por: Raul Bracho
Para Kaos en la Red
“En la tierra hace falta personas que trabajen mĆ”s y critiquen menos, que construyan mĆ”s y destruyan menos, que prometan menos y resuelvan mĆ”s, que esperen recibir menos y dar mĆ”s." Che
Una de las luchas mĆ”s duras en cualquier proceso revolucionario es la de crear mujeres y hombres con una conciencia revolucionaria comprometida. Se habla de crear cuadros y de encontrar lĆderes populares. Nada de esto serĆ” cierto mientras no se conviertan nuestras patrias en un semillero de mujeres y hombres nuevos, como lo exigĆa el Che.
Nadie hizo de su vida un testimonio irrebatible de compromiso como lo hizo Ernesto Guevara, si la mejor manera de enseƱar es el ejemplo, la vida del Che es un texto nĆtido de la enseƱanza indispensable. Toda revolución lleva en su ceno peligros que se arrastran del pasado, los dirigentes son frĆ”giles ante las tentaciones, la corrupción, terrible plaga del sistema anterior, contamina a aquellos en quienes nuestro lĆderes depositan importantes responsabilidades. ¿Es tan fĆ”cil superar este drama? Cambiar a los que estĆ”n por nuevos cuadros termina siendo solo un reemplazo por nuevos corruptos con mayores apetencias de corrupción y nepotismo. Vemos de inmediato como incluyen en la nómina a su “equipo” y desgraciadamente este “equipo” comienza a apoderarse del poder del que dispongan para su propio lucro. Utilizan y engaƱan al pueblo, utilizan y engaƱan a sus superiores. Esta terrible situación se debe abordar para proteger la marcha hacia una verdadera victoria. No es nada nuevo, esto sucede en todo proceso de cambio y sucede porque la mentalidad capitalista persiste en los deseos egoĆstas de quien llega a lograr puestos de mando. ¿QuiĆ©n podrĆ” darme una explicación lógica acerca de la procedencia de lo que hoy es la clase adinerada de Rusia? ¿De donde salió esa casta de capitalistas? ¿De donde sus capitales? ¿Los aƱos de la Revolución rusa nunca lograron desarmar esta clase social? Creo que amerita que profundicemos al respecto.
DecĆa el Che, que mientras exista el capitalismo, en algĆŗn rincón de nuestro mundo, estarĆa en riesgo cualquier revolución. Tan profundas son las raĆces del egoĆsmo, del personalismo, de la avaricia personal que se detona de manera tan espontĆ”nea hasta en seres que consideramos inquebrantables.
“El CHE caracterizó su conducta como dirigente por el permanente contacto con los obreros, campesinos y estudiantes. Frecuentemente visitaba los centros de producción, compartĆa con los trabajadores su labor y escuchaba sus opiniones, lo que realizaba de manera natural y sencilla. Fue un abanderado de la crĆtica y la autocrĆtica” (Sosa Sosa, B.E.: "El Pensamiento Económico de Ernesto Che Guevara")
Quiero insistir en la importancia que debe darse, en el proceso de transformación, a la educación de las nuevas generaciones, solo de ellos podremos esperar a las mujeres y hombres nuevos, jóvenes, que asuman de forma colectiva y conciente, la conducción y la defensa del proceso revolucionario. Lento proceso, es cierto, pero indispensable, mientras no se profundice la generación de este cambio, viviremos en la zozobra de este mar de crĆticos de oficio, que tan solo se dedican a disparar con perversas intenciones, todo tipo de opiniones para descalificar y degradar el proceso revolucionario, aun teniendo razón en algunos de sus planteamientos, los hacen llenos de rencor, de resentimientos y de conflictos de poder, toda una casta de “supuestos” revolucionarios que en su mayorĆa, podrĆa asegurarlo, terminarĆan haciendo lo mismo o peor, si asumieran los cargos de quienes critican. Fue enfĆ”tico el Che: “En la tierra hace falta personas que trabajen mĆ”s y critiquen menos, que construyan mĆ”s y destruyan menos, que prometan menos y resuelvan mĆ”s, que esperen recibir menos y dar mĆ”s, que digan mejor ahora que maƱana.” Palabras certeras y exactas, claras y sencillas, que muchos leen, que muchos repiten y que, lamentablemente, casi todos olvidan rĆ”pidamente.
Releer sus escritos para asumir la verdadera importancia que significó su concepción sobre la necesidad de la mujer y el hombre nuevo, crear condiciones favorables para potenciar una generación que irrumpa con la mĆstica de asumir este rompimiento de visión, este compromiso profundo en los valores que determinan el ser, es un paso obligado, urgente e indispensable en nuestro proceso revolucionario, es el ser de la revolución, sin la mujer y el hombre nuevo en marcha, sin la participación codo a codo, sudor junto a sudor, en el trabajo de nuestra clase trabajadora, en la renuncia a los privilegios y en la lucha contra la clase dirigente aburguesada, sin esto, seƱores, no lograremos verdaderas victorias, solo una dirigencia nacida de la clase trabajadora y comprometida con ella, solo una masa de mujeres y hombres vigilantes ante el mĆ”s mĆnimo sĆntoma de corrupción o burocracia, serĆ” la garantĆa de que estamos en revolución.
Es la lucha a la que debemos dedicarnos, no desde el discurso o la crĆtica a distancia, de escritorio, sino desde el campo, desde la fĆ”brica, desde la calle y al lado del pueblo. Trabajando mĆ”s y criticando menos, construyendo mĆ”s y destruyendo menos, no pidiendo nada sino dĆ”ndolo todo, este es el camino.
http://www.youtube.com/watch?v=O_QXOG1rDLs

0 Comentarios