De una conmovedora colección de fotos y sus nada inocentes textos

De una conmovedora colección de fotos y sus nada inocentes textos
Por: Felipe de J. Pérez Cruz

Me llegó en formato de power point, un documento que conmueve por el horror de las fotos que tomaron los estadounidenses cuando ocuparon los campos de concentración alemanes en 1945. Se nos insta a que reenviemos el documento gráfico a todos nuestros contactos, con la aspiración de llegar a 40 millones de personas. Adjunto algunos comentarios al soporte de texto que acompaña las fotos. Me referiré a lo que dice, y también a lo que no dice:


(1) El documento en Powert Point realza la figura de Dwight David Eisenhower. Resulta que fueron los yanquis quienes liberaron a Europa y a los prisioneros de los campos de concentración. Habría que preguntarse si el General Eisenhower, Supremo Comandante de las Fuerzas Aliadas, lo era también del Ejército Rojo, que liberó las dos terceras partes de Europa…

¿Qué pasó en Europa antes del 6 de junio de 1944? ¿Normandía y el II Frente? Se desconoce que para entonces el Ejército Rojo dirigido por J. Stalin y un contingente de brillantes jefes militares, con el heroísmo de los soldados del multinacional Estado soviético, arrojaba a los nazis de su territorio, dueño ya de la iniciativa estratégica. Precisamente la derrota del Sexto Ejército Alemán por el Ejército Rojo, el 1 de febrero de 1943, a raíz del sitio de Stalingrado, produjo el punto de inflexión que selló el curso de la contienda. Cuando se abre el Segundo Frente, los soldados soviéticos y los guerrilleros liberaban Ucrania y los países del Báltico, entraban en Rumania, y ya había caído el régimen títere de Bozhilov, bajo el empuje de los comunistas y guerrilleros búlgaros, reforzados con el apoyo logístico y los soldados soviéticos.

Hay que precisar que el pueblo SOVIÉTICO, no ruso como se dice en el texto de las diapositivas, llevó el peso de la guerra. Las víctimas de la Unión Soviética ascendieron a 27 millones de personas (sin contar desaparecidos y heridos), lo cual significa que murieron 91.5 veces más rusos que estadounidenses; 69 veces más rusos que ingleses; y 33.3 veces más rusos que franceses.

(2) Antes que el “gran jefe yanqui” tuviera esa sabia idea (que realmente lo es) de fotografiar para la memoria histórica, ya Stalin lo hacía documentando toda la barbarie que se ensaño contra su pueblo. Fue justa Naciones Unidas cuando designó el 27 de enero, como el Día Universal del Holocausto, aprovechando que se trata de la fecha que conmemora la liberación por las tropas soviéticas del mayor campo de la muerte, el de Auschwitz-Birkenau en Polonia.

(3) Se olvida ponerle nombre y apellido al holocausto: lo hizo la Alemania fascista, los nazis de Hitler, que hoy vuelven a estar de moda en ese país, y por toda Europa y los Estados Unidos, con partidos “legales” que resucitan sus símbolos, a los asesinos devenidos en héroes y toda su ideología racista y ultra reaccionaría.

(4) ¿Por qué mencionar a los judíos sólo en una diapositiva del final? Precisamente se utiliza el término Holocausto para hablar de la política fascista de “limpieza étnica” que consistió en la aniquilación sistemática de esos seis millones de judíos que cita la penúltima lámina del power point...

(5) ¿Murieron 10 millones de cristianos y sacerdotes católicos? Pienso que merecen una mención especial los sacerdotes ortodoxos rusos que pelearon y fueron asesinados por los nazis. También los rabinos masacrados junto a su pueblo. Pero: ¿Y los monjes budistas que resistieron similar arremetida contra sus pueblos por parte de las fascistas japoneses? ¿Los chinos, coreanos, vietnamitas que también sufrieron masacres, no se cuentan porque mayoritariamente no son cristianos? ¿Los etíopes que murieron peleando la derrota de Mussolini, no existen porque tampoco eran cristianos, y además negros? Ojalá en la cuenta del costo humano estén también los negros africanos y antillanos, devenidos al cristianismo por sus colonos británicos, franceses y holandeses, que dieron su aporte a la derrota del eje fascista. Aunque los judíos eran víctimas principales, también lo fueron otros seis millones de personas de los pueblos eslavos, asesinadas por no ser “arios”. También más de tres millones de prisioneros de guerra soviéticos, 250 000 gitanos… Un millón y medio de alemanes antifascistas comunistas, socialistas y sindicalistas, así como testigos de Jehová y otros religiosos, unos doscientos mil homosexuales y doscientos mil pacientes discapacitados física o mentalmente, en su mayoría alemanes, perecieron en las mazmorras y campos de concentración.

Una y otra vez se olvida que “los aliados” también emularon en crueldad. En respuesta a los bombardeos alemanes sobre Londres, el primer británico W. Churchill tomó la decisión de Talión y durante casi cinco años castigó las ciudades alemanas. El colmo del horror se alcanzó el 11 de septiembre de 1944 en Darmstadt. Todo el centro histórico de la ciudad, densamente poblado, desapareció en medio de un océano de llamas. En 51 minutos, la urbe recibió un tonelaje de bombas superior al lanzado por Alemania contra Londres durante toda la guerra. Murieron 14 000 personas. Casualmente las fábricas de la burguesía fascista alemana situadas en la periferia, apenas si fueron tocadas.

(6) No me opongo a los méritos que pueda tener el General Eisenhower en la II Guerra Mundial, pero falta el balance histórico del asesino, Harry Truman, Presidente de los Estados Unidos de América en aquellos momentos, que ordenó los ataques atómicos contra Japón. El 18 de julio de 1845, el emperador del Japón telegrafía al presidente Truman, para pedirle la paz una vez más. Su mensaje es ignorado. Ya estaba decidido el zarpazo asesino. El 6 de agosto de 1945, se lanza la primera de las bombas sobre la ciudad de Hiroshima. De este holocausto no se habla, aunque si hay fotos tan o más horrendas que las de los campos de concentración. Japón reconoció 300 mil víctimas de las bombas atómicas. Se estima que hacia finales de 1945, las bombas habían matado a 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, aunque sólo la mitad había fallecido los días de los bombardeos. Las víctimas inmediatas murieron los días posteriores agonizando de quemaduras horribles, del 15 al 20% murieron después por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación, que los llevó a sufrir y padecer por meses y años dolores atroces, junto al drama de verse morir sin cura posible. Familias enteras sufren hasta nuestros días, en sus descendencias, las terribles consecuencias de la barbarie yanqui; sus bebés nacen con malformaciones genéticas, cáncer y otros muchos males.

(7) En honor a la verdad, habría que hablar de más que de un holocausto judío, de muchos holocaustos, o del gran Holocausto que desató la violencia de la guerra provocada por la ambición y la pugna de los nazis y de las potencias imperialistas por un nuevo reparto del mundo. No olvidemos que los cálculos más exactos del costo humano de la II Guerra Mundial alcanzan los 60 millones de muertos. Mucho menos se habla del costo humano del genocidio nuclear, hecho horroroso e injustificable con el que los Estados unidos inauguraron la época de las armas de exterminio en masa.

(8) ¡Qué rápido olvidaron Eisenhower y los militares yanquis las fotos tomadas en los campos de concentración alemanes! ¿Qué pasó en Corea con la población civil a solo unos años de aquellas fotos? ¿Y Viet Nam? ¡Los crímenes abominables de los boinas verdes en Son Mi y Mi Lai, emularon con los de la aldea checa de Lídice arrasada por las hordas nazis! ¿Y la reconcentración de la población vietnamita en aldeas con cercas fuertemente custodiadas y minadas, no emulaba con el Gueto de Varsovia? Se trata de una historia de horror cuyo penúltimo episodio fue el apoyo a los fascistas de la desmembrada Yugoslavia, y los bombardeos genocidas y la guerra contra Serbia. ¡Qué casualidad que uno de esos fascistas tan útiles a la OTAN, liderara el comando terrorista pagado por "alguien", que se preparaba para asesinar al Presidente boliviano Evo Morales!

(9) ¡Qué buenos y democráticos son los gobernantes británicos, atentos a lo que dicen que es una solicitud de la minoría musulmana, mientras su primer ministro engañó, igual que el Emperador Buch, a su nación, para ir a la guerra contra Irak y participar en la masacre de la población Iraquí: el más reciente de los holocaustos!

Para justificar la invasión de Irak, el gobierno fascista de G. W. Bush en complicidad con los británicos, afirmó que Irak poseía armas químicas. No solo se comprobó que esta fue una gran mentira, sino que además el país del Norte, que sí posee miles de estas armas, las está usando en la guerra contra el pueblo de Irak. Está documentado el crimen de guerra de noviembre de 2004, cuando los aviones estadounidenses rociaron en la ciudad iraquí de Falluya cantidades masivas de fósforo blanco y napalm. Murieron insurgentes y civiles por igual, que quedaron marcados con las graves quemaduras típicas de esas armas químicas, prohibidas por el Convenio sobre Armas Convencionales de 1980. Como vemos las tropas SS de asalto, y los boinas verdes se tecnifican y repotencian en poder destructivo, maldad y criminalidad


(10) Otro error nada ingenuo, es el decir que el mundo vio con indiferencia el holocausto. Desde el zarpazo fascista contra la España Republicana, lo mejor de la humanidad se empeñó en luchar contra el fascismo. Hay que decir que en tales combates un lugar de vanguardia lo tuvieron LOS COMUNISTAS, que trabajaron, pelearon y fueron a los campos de exterminio mientras el abuelo del señor Bush y toda la cohorte de capitalistas norteamericanos, británicos y franceses sí “miraban hacia otra parte”, y se enriquecían haciendo negocios con la Alemania nazi. Aspiraban los gobiernos imperialistas de entonces a que la maquinaria de guerra y destrucción de la Alemania fascista, la emprendiera contra la URSS, y a eso los alentaron. Hitler los sorprendió, atacándolos primero a ellos, para luego con esa fuerza, emprenderla contra el país de los soviets.

(11) Ahora se enteran de que falta el holocausto en los libros británicos: ¿Cómo se enfoca este tema en los libros alemanes, austriacos o japoneses? ¿No se conocen los fuertes debates al respecto en Francia y otros países europeos, y no por solicitud de “los musulmanes”, sino de los partidos "parlamentarios" neofascistas, donde militan ciudadanos de esos países? ¿Acaso de este tema de la masacre fascista en la II Guerra Mundial, se les insiste a los escolares estadounidenses? No preocupa como las fuerzas reaccionarias que han llegado al poder en Lituania, Estonia, Ucrania y en otras repúblicas ex-soviéticas, en Rumania y otras naciones ex-socialistas, cambiaron la historia en sus libros escolares, para que los ejércitos de mercenarios fascistas aliados a los ocupantes nazis, fueran ahora “nacionalistas” “patriotas” que se defendían de “la amenaza y la invasión comunista de Rusia”. Búsquese lo que desdice Encarta a propósito de Ucrania: “los alemanes invadieron Ucrania durante la II Guerra Mundial, los nacionalistas ucranianos esperaban que una república ucraniana independiente podría formarse bajo protección alemana” (Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993-2008).

(12) La propia manipulación carece de sustentabilidad noticiosa: Si Irán dice que el holocausto no existió, esa sería la errónea lectura histórica de determinada persona, grupo o dirigente o dirigentes de ese país. ¿Cuál es el interés por subrayar declaraciones que se circunscriben a un juicio sobre la historia? Resulta evidente que en el asunto hay mucho más involucrado.

El cuestionamiento del holocausto no es un tema propiamente iraní: Fue el profesor francés Paul Rassinier, un prestigioso intelectual socialista detenido en el campo de Buchenwald entre 1943 y 1945, quien primero cuestionó el tema del holocausto judío. Después lo han hecho más personas en Europa y Norteamérica. En 1995 la revista japonesa de economía y negocios "Marcopolo" publico un inocente comentario señalando que "cada vez eran menos las razones para creer que en la Alemania Nazi habría tenido lugar un Holocausto" de judíos y gitanos. ¿Por qué ahora esta algarabía? Se trata de atacar a Irán y al pueblo musulmán con el tema de la desmemoria.

Se repite hasta la saciedad lo que la prensa afirma que dijo el presidente Iraní Mahmud Ahmadinejad sobre que el Holocausto es una mentira, pero casualmente se omite la totalidad de la afirmación del gobernante y de otros de sus voceros: “El Holocausto es una “gran mentira” creada para situar a Israel como estado gendarme en el Oriente Medio” El Presidente iraní se ha dirigido a los europeos con una lógica aplastante: “Si ellos de verdad creían haber cometido una masacre entonces ellos debían compensar a los judíos con la tierra europea y no con el territorio palestino”. El silencio de esta parte del discurso de Ahmadinejad deja de mencionar lo fundamental: Que el tema del genocidio nazi contra el pueblo judío, fue y es punta de la manipulación política, primero para crear en medio de los pueblos árabes un Estado aliado a los intereses Occidentales “una patria permanente para los judíos sobrevivientes”, y después para enmascarar sus atroces métodos de terror y mantener una agenda internacional de permisibilidad para con los jerarcas sionistas.

(13) Lo que los árabes en general –y los palestinos más aún- plantean, es que ellos viven en un holocausto permanente, frente a la criminalidad del Estado de Israel, con el apoyo incondicional de Washington. Que no es un genocidio de seis o siete años como en la II Guerra Mundial, sino que ¡¡¡ya tiene más de medio siglo!!! Lo que si debe interesar, alarmar y unir a todos en el más amplio y decidido rechazo, es el hecho público e incuestionable de que el Estado de Israel, un país de judíos, tenga la desmemoria de tratar a los palestinos y árabes igual o peor de lo que trataban los nazis a los judíos en los guetos y campos de concentración.

El genocidio de los israelíes se ha multiplicado con las invasiones a Irak y Afganistán por las tropas norteamericanas, británicas y de los demás aliados de la OTAN: Y tal crimen se ve indiferente por el mundo capitalista, que lo oculta y tergiversa ahora bajo el slogan de "la guerra contra el terrorismo", con su bien montado aparato mediático.

(14) Con materiales como este se trata “técnicamente” de ablandar a la opinión pública mundial para sustentar el bloqueo y la agresión contra Irán. Ese país hace uso de su derecho soberano a desarrollar la tecnología nuclear con fines pacíficos, pero aún en el hecho de que decidan mañana desarrollar tecnología militar, el ataque a su soberanía es insostenible: ¿Cuándo van a renunciar los Estados Unidos y las potencias europeas a sus arsenales nucleares? Un solo error en cualquiera de esos almacenes de la muerte, puede destruir en cadena la actual civilización. ¿Por qué no le piden a Israel que entregue las bombas atómicas que posee, gracias a la “generosa colaboración” estadounidense? ¿India y Pakistán si pueden detonar pruebas de armas nucleares y sin embargo Corea no puede hacerlo? ¿Irán ni siquiera puede tener esa tecnología para su desarrollo? Son ni más ni menos que los indefendibles “dobles estándares” que los Estados Unidos y el Occidente imperialista, manejan con total desfachatez.

Podemos simpatizar o no con las posiciones que asumen, en uno u otro punto, los gobernantes de Irán. No es sostenible el punto de que el holocausto no existió. En general a quienes tenemos una cultura de raíz Occidental, nos es difícil comprender aspectos de la cultura de los pueblos árabes, incluidas algunas de sus formas religiosas y políticas. Pero no es difícil demostrar que Irán no es la Alemania nazi, ni por su régimen político, ni por su ideología, ni por su religión, ni desde luego por su potencial económico. No son los bárbaros e incultos, que pretende crear la propaganda antiárabe, y sí una antiquísima y culta civilización. El Estado terrorista de esa región del mundo es Israel.

De más está decir, que con “inocentes” materiales como este, se continúa la campaña “antimusulmana”, para sembrar rechazo a nivel psicológico, y contribuir a justificar las guerras de rapiña por el petróleo y el control geoestratégico del Medio Oriente. Se prepara por demás lo que de inmediato se avecina: Un ya declarado ataque nuclear de Israel contra Irán.

Los líderes israelíes que han participaron en distintas capitales europeas en las ceremonias en recuerdo del holocausto lo hicieron para fortalecer a los que se oponen a los brotes de antisemitismo que surgen en diversos lugares del mundo, pero también para pedir apoyo político contra el programa nuclear de Irán y sus “brutales amenazas”.

Nada se dice en esas capitales de la culta Europa, que reciben a los dirigentes del terrorismo israelí, de cómo el Estado sionista se hunde en su xenofobia institucionalizada: Gaza está bajo bloqueo, los palestinos sobreviven sin derecho a la vida, sus vecinos son constantemente agredidos y amenazados con operaciones “de castigo”, y los sistemas de armas inteligentes y grupos especiales de asesinos, cazan a los insurgentes, sin respetar la integridad territorial y la soberanía de unos y otros Estados, para dejar añadir además, su costo de muertes de civiles por “daño colateral”.

Ante tanta afrenta, aún cuando no se compartan los métodos, se puede entender por qué un patriota musulmán, que cree en el honor de su otra vida, se convierta el mismo en proyectil mortal contra los asesinos de su pueblo.

Frente a los líderes de Estados Unidos y el mundo capitalista, que amenazan con intervenir su país, protegen y alientan a Israel, ¿es muy difícil comprender el lenguaje desafiante Ahmadinejad cuando afirma: “Si su civilización consiste en actos de injusticia, opresión y miseria para que la mayoría de la gente del globo les proporcionen bienestar a ustedes, entonces nosotros gritamos con toda nuestras fuerzas que odiamos su civilización"?

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