OSETIA DEL SUR: UN AÑO DE INDEPENDENCIA


OSETIA DEL SUR: UN AÑO DE INDEPENDENCIA
Fuente: The Voice of Russia


La República de Osetia del Sur conmemora el primer aniversario del reconocimiento de su independencia. Hace un año, el Presidente de Rusia Dmitri Medvedev firmó el pertinente decreto. Los habitantes locales esperaron 20 años este reconocimiento. Ahora es la fiesta fundamental del pueblo oseta.

Hoy en Tsjinval se recuerdan los acontecimientos de agosto del pasado año, se habla del futuro y se expresa un infinito agradecimiento a Rusia por su apoyo. De la capital de Osetia del Sur transmite nuestra corresponsal Svetlana Kalmykova.

En la planta baja del hotel “Alán” cañoneada el año pasado por tanques georgianos, se inauguró un museo. Para el Día de la Independencia de Osetia del Sur aquí se ha traído muñecas de todos los rincones del mundo. Así la administración urbana decidió felicitar a los habitantes más pequeños. Ahora, pasado un año después de los espeluznantes acontecimientos de agosto, los niños siguen jugando a guerra, apuntando sus pistolas a los coches que pasan delante de ellos.

“Nosotros quisiéramos que los niños el 1º de septiembre fueran a la escuela impresionados por la visita a este museo”, dijo Janna Zasséyeva, ayudante del presidente de la República de Osetia del Sur.

Hemos pedido que, antes de ir ala escuela, se traiga a todos los niños por este museo. Sabe, nuestros niños no son como suelen ser en otros lugares. Si miramos a sus ojos, vemos todavía miedo y esperanza. Ha transcurrido un año, pero los niños se recuperan a duras penas porque, cuando se escondían en los sótanos con muñecas en sus manos, rezaban rogando a Dios les salvara. Por eso, cuando en el almacén “Mundo infantil”, se conservó apenas una muñeca semi-incinerada, la entregamos al Museo del Genocidio.

Provisionalmente, el museo se ha alojado en el hotel preparado con presura. Nuevas puertas modernas, alfombra verde en la entrada. El museo de muñecas debe instalarse un buen lugar, creo que dentro de 2 ó 3 años nuestra ciudad va a cambiar a fondo y el museo de muñecas estará en un edifico aparte, dice Janna Zasséyeva.

Muchas cosas recuerdan aún la guerra pasada en Tsjinval. En algunas calles casi todo está destruido. Una parte de las casa de dos plantas prácticamente “se plegó” por impactos de bombas o proyectiles. En otras fueron destruidos los pisos altos. Y en vez de las ventanas hay grandes agujeros negros. Cerca del estado mayor de los cascos azules, al que fue aparar, en la noche del 7 al 8 de agosto de 2008, el primer proyectil y en el que se han instalado hoy los guardafronteras rusos, se encima la torreta de un tanque. Se fijó con su cañón en el fundamento de la casa que es difícil sacarla. En su interior se encuentra un proyectil sin estallar.

Pero la vida continúa. Tsjinval se reconstruye paulatinamente. Desde una colina se ven los nuevos tejados rojos de las casas reconstruidas. En el cruce principal de calles aparecieron nuevos semáforos. Han sido reconstruidas la fábrica de pan y el hospital. Pronto en el mapa de la ciudad aparecerán varios micro-barrios que llevarán los nombres de ciudades rusas: Moskovski, Tambovski, Tiumenski. Estas casas serán construidas ya en octubre.

“Este año hemos vividos a la espera de un milagro y éste vino. Hoy serán puestos en servicio nuevas escuelas y guarderías infantiles. Comenzará a funcionar un gasoducto que suministrará gas ruso a Osetia del Sur”, continúa Janna Zasséyeva, ayudante del presidente de la república.

Pero lo fundamental para el pueblo suroseta es el apoyo de parte de Rusia. “Nos ha reconocida la Federación de Rusia, no nos hace falta reconocimiento de ningún otro Estado. ¿Dónde, en qué pactos o leyes internacionales se estipula que nos han de reconocer 7, 40 ó 100 estados? Hemos sido reconocidos por la Federación de Rusia y celebraremos este día por los siglos de los siglos, mientras viva un solo oseta”, dice Janna Zasséyeva, a duras penas conteniendo las lágrimas.

“¡Gracias, Rusia! ¡Gracias, soldado ruso!”. Estas palabras pintadas con tinta verde en las paredes de casas de la mejor forma expresan el agradecimiento del pueblo suroseta. Los habitantes locales dicen que Dmitri Medvedev, al dar la orden de defender a Osetia del Sur, dio un paso de un hombre de verdad. Tales cosas no se olvidan en el Cáucaso.


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