El renacimiento de la Revolución Sandinista es un acto de justicia de la historia

El renacimiento de la Revolución Sandinista es un acto de justicia de la historia
Entrevisto: Ricardo Zedano

El renacimiento de la Revolución Sandinista en la Nicaragua actual es un acto de justicia, dijo hoy el embajador nicaragüense en la Federación Rusa, Luis Molina Cuadra, al reflexionar sobre el 30º Aniversario de la Revolución protagonizada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que puso fin a la dictadura de la familia Somoza.

Entrevista con el Embajador de Nicaragua en Rusia, Luis Molina Cuadra

¡Buenos dĆ­as, seƱor Molina!

¡Buenos dĆ­as seƱor Zedano!

Quiero agradecerle la oportunidad que nos han brindado para poder en este foro conversar unos minutos sobre esta importante efemƩride nacional que estaremos celebrando en pocos dƭas. Gracias nuevamente.

Con el propósito de dar inicio a nuestro diÔlogo permítame hacerle la siguiente pregunta:

¿Usted tambiĆ©n participó en la Revolución Sandinista?

SĆ­, definitivamente sĆ­.

¿PodrĆ­a contarnos algĆŗn pasaje de su vida que le haya impactado mucho durante su participación en la Revolución Sandinista?

Mi participación en estas jornadas de lucha fue modesta. Sin embargo, hay dos momentos de gran impacto para mí durante este periodo. En primer lugar ver morir a algún compañero de lucha. En una buena parte de los casos eran jóvenes o personas prÔcticamente desconocidas, pero que al entrar en contacto con ellos inmersos en aquel gran proyecto político militar por la liberación de la Patria, se volvían hermanos automÔticamente y ver morir a un hermano no es fÔcil.

En segundo lugar, tengo emotivos recuerdos de cómo la población se volcó en apoyo a aquel proyecto libertario liderado por el FSLN. No había distinción: mujeres, hombres ancianos y ancianas, niños y niñas colaborando de una u otra forma con los compañeros que había tomado las armas para acabar con la dinastía tirÔnica de los Somoza. Esto fue sencillamente el acto mÔs profundo y diÔfano de amor de todo un pueblo hacia su Patria.

¿Cómo era Nicaragua antes de la revolución? ¿CuĆ”les son los cambios sustanciales que se pueden destacar en su paĆ­s luego del triunfo de la revolución nicaragüense?

Se pueden decir cientos de cosas en este sentido. Pero en honor a la brevedad se puede comentar que Nicaragua había sido convertida en una especie de gran finca o hacienda gobernada por quien se consideraba su "dueño": la Familia Somoza. Un país donde reinaba el poder económico y fundamentalmente militar de la Dinastía. Un lugar donde, especialmente en las últimas etapas de lucha era delito ser joven. Un país donde prevalecía la pobreza y el desprecio hacia los pobres, donde cualquier intento de cambio era reprimido por la bota militar somociana, un país títere de las políticas de Washington.

Sobre los cambios habrƔ que abordarlos en dos momentos, los aƱos 80 y del 2007 a la fecha.

A.- Los cambios inmediatos después del 19 de julio de 1979 fueron, sin duda de muchísimo impacto social y económico para la población en general incluyendo a aquellos que no comulgaban con las ideas de la revolución. Estos cambios se tradujeron en temas concretos: Educación gratuita para la niñez y juventud nicaragüense. Un servicio de salud pública digna y totalmente accesible a la población. Desarrollo de la identidad nacional a través de arduos trabajos en el campo de la cultura. Una gloriosa campaña de alfabetización a lo largo y ancho del país que redujo de mÔs del 70% de analfabetos a casi un 12% al final de la campaña, lo que le valió a Nicaragua el reconocimiento de la UNESCO por aquella labor. Una política nacional e internacional propia, diseñada por nicaragüense y para los nicaragüenses, es decir, sin injerencias forÔneas y con el mÔs autentico orgullo nacional de que por primera vez Nicaragua era realmente soberana en sus decisiones nacionales e internacionales.

Algo muy hermoso de citar acÔ es que la Revolución Sandinista nos enseño a cultivar y desarrollar una de las mÔs grandes virtudes del ser humano: La capacidad de ser solidarios. AdemÔs, por su propia naturaleza, por su justeza, por sus objetivos, la Revolución misma desencadeno un invaluable caudal de solidaridad internacional, que al paso de los años y las circunstancias se mantiene vivo.

B.- Aunque, durante casi 16 años de ausencia del FSLN en el poder y con la aparente percepción para muchos de que la Revolución Sandinista había fenecido, este proceso renace y se fortalece. Y es acÔ donde se puede hablar de una especie de segunda fase de logros.

Vale mencionar que los gobiernos neoliberales de esos 16 años hicieron todo tipo de intentos por desmontar los logros sociales, políticos y económicos de la época de los 80. Pero igualmente vale decir que el FSLN cuando le tocó jugar el papel de oposición política nunca abandonó las luchas reivindicativas a favor de los mÔs desposeídos, esta vez desde el Parlamento y desde las organizaciones populares que mantuvieron vigencia.

En este segundo momento, no sólo se retoman y fortalecen los proyectos sociales favorables a los pobres de la etapa de los 80, sino que ademÔs se diseñan nuevos en un marco de adaptación a las nuevas realidades nacional e internacional. AcÔ para ser breves, cabe mencionar programas novedosos como Hambre Cero, Usura Cero, Casas para el Pueblo, Calles para el Pueblo, entre otros.

Vale destacar dos cosas en este segundo periodo: La soberanía nacional vuelve a ser rescatada por el FSLN y se rompe una vez mÔs el esquema de sumisión a grandes intereses forÔneos, que desafortunadamente se expresan, muchas veces, a través del esquema de la cooperación internacional.

¿QuĆ© errores fueron cometidos durante la revolución? ¿Si tuviera la oportunidad de volver a los tiempos revolucionarios que errores se podrĆ­a evitar?

Creo que mÔs que mencionar errores, se puede decir que nuestra dirigencia en 1979 era un grupo de hombres y mujeres con mucha convicción, con mucho coraje, con muchos deseos de hacer avanzar al país en todos los campos, pero cuya experiencia en temas de Estado no estaba tan desarrollada. Hay que recordar que prÔcticamente de un día para otro se pasa de la guerra al gobierno. Y si a eso le sumamos que el periodo de los años 80 estuvo plagado de agresiones militares, económicas y políticas por parte de los enemigos de la Revolución, no se puede descartar la comisión de desaciertos. En este sentido por ejemplo vale recordar una entrevista que dio el Comandante Ortega en marzo de 2006 en relación al pueblo Miskito, una etnia indígena que habita en la zona de nuestra costa Caribe. En aquella ocasión el reconoció de una manera honesta y valiente que hubo errores en las políticas nacionales con respecto a estas comunidades indígenas y de hecho les pidió perdón públicamente.

Otro aspecto que se puede abordar en este marco fue la tensas relaciones que existieron entre el Gobierno Revolucionario en los 80 con la Iglesia Católica. De igual forma y como cristiano, el Comandante Ortega reconoció que hubo errores por parte del Gobierno en sus relaciones con la Iglesia. Recuerdo que en julio del 2004, en la ciudad de Jinotepe al sur de la capital, nuestro actual Presidente en un acto público pidió perdón a un sacerdote católico por desaciertos cometidos en los primeros años de los 80.

Soy de la idea que las terribles y criminales condiciones que los enemigos de la Revolución en aquella época crearon en mi país estaban encaminadas a eso, a obligar al Gobierno a tomar medidas que de hecho fueron difíciles y eso en ocasiones hacía que el Gobierno nicaragüense parezca como lo que nuestros enemigos querían que la opinión pública viera. Afortunadamente en el periodo actual mucho de eso estÔ superado.

Errar es de humanos, de valientes reconocer los errores y de sabios enmendarlos. AdemƔs, creo que los que nunca se equivocan son aquellos que nunca hacen nada.

SeƱor Molina, aclĆ”renos un momento. En 2006 el Comandante Daniel Ortega pide perdón en pĆŗblico a una etnia indĆ­gena, ¿asĆ­ es? ¿QuĆ© daƱos le ocasionaron durante la revolución? y ¿cómo fueron subsanados? Por que no pienso que esa etnia indĆ­gena se haya quedado tranquila con el simple y llano hecho de que les pidieron perdón.

Sí, señor Zedano, creo que tiene razón y la pregunta es muy puntual. El problema consistió en que muchas de las zonas donde viven tradicionalmente los pobladores miskitos fueron escenarios de guerra. Para poder protegerla de las acciones militares en aquella época había que trasladarlos de un lugar a otro para ofrecerles seguridad. No obstante el miskito, como la mayoría de los nicaragüenses, se podría decir así, somos muy pegados a la tierra, ellos viven cerca de ciertos ríos de la región que es parte de su vida. Al ser trasladados, obviamente ejercieron resistencia debido a que no estaban de acuerdo con aquella decisión del gobierno que era necesaria para salvaguardarles la vida. Este es un error de la historia nuestra que se puede mencionar. Ahora cómo se ha subsanado estos daños en las políticas actuales, bÔsicamente a través de dos cosas: la formulación y puesta en prÔctica de dos leyes importantes, por mencionar algunas. La ley de autonomía y la ley que regulariza la tenencia de la tierra de estas comunidades. Precisamente, hace poco se entregó el noveno título de propiedad comunal que consiste en darles el derecho real de propiedad y de los recursos naturales que se encuentran en estos territorios a miles de familias miskitas. Ellos actualmente tienen en posesión mÔs de 800 kilómetros cuadrados para que se tenga una idea de cómo se ha ido subsanando en la prÔctica esos errores.

Acabar con la dictadura de Anastasio Somoza fue el objetivo de La Revolución Sandinista, ¿verdad? Sin embargo, segĆŗn el poeta Ernesto Cardenal y el escritor Sergio RamĆ­rez, ambos nicaragüenses, se habla de dictadura en su paĆ­s. ¿Por quĆ©? ¿QuĆ© impulsa a estas personas a hablar de ello?

Primeramente me parece justo puntualizar que el objetivo de la Revolución Popular Sandinista no se limitaba solamente a acabar con los 45 años de dictadura Somocista. Ese apenas era el primer acto de una larga obra de profundo contenido humano, social y popular. La revolución siempre significó y ha significado cambio, avance, desarrollo humano integral, elementos que otros proyectos políticos niegan a sus pueblos.

Seguidamente puedo comentar que es una pena que haya personas que estuvieron comprometidas con la causa revolucionaria en su momento y que ahora son detractores de la misma. Respetamos la forma de pensar de cualquier nicaragüense, pero creo que lo que provoca estas situaciones en las personas que ahora enfrentan el proyecto revolucionario, es un enfoque que por alguna razón se ha distanciado de los objetivos naturales de la Revolución.

¿Tiene idea de cuĆ”l sea la razón que los haya distanciado de los objetivos naturales de la Revolución?

En este sentido, queriendo ser breve y puntual, señalaría que una de las filosofías de este nuevo periodo de la Revolución es el tema de la Reconciliación. De hecho una frase que identifica a nuestro actual gobierno es "Unidad y Reconciliación". Pero esto ha pasado de ser un simple eslogan a ser una praxis. Y reconciliarse con quien se ha sido adversario en el pasado especialmente dentro de la familia nicaragüense no siempre es fÔcil, pero es muy bueno en beneficio de la estabilidad y el desarrollo. Al parecer, a una buena parte de los actuales detractores de nuestro gobierno no terminan de asimilar esto y acusan al Presidente Ortega de "pactar" con antiguos enemigos políticos a lo interno del país, tratando de hacer parecer la vocación de dialogo gubernamental como una traición. No sé si estas personas quisieran ver eternamente a Nicaragua enfrascada en guerras internas que tanto daño provocan. Creo que les molesta la capacidad que el Presidente Ortega ha mostrado de pedir perdón y de reconciliarse con antiguos adversarios en pro de una Nicaragua mÔs estable y segura para todos los hijos de esta gran Patria Centroamericana.

Su paĆ­s establece relaciones económicas con la URSS luego de que el gobierno de Ronald Reagan impusiera el bloqueo económico contra Nicaragua y financie a los contras, ahora tiene buenas relaciones con Rusia ¿PodrĆ­a comentarnos algo en especial que diferencie estas relaciones?

Bueno, yo diría a manera de puntualización que la normalización de las relaciones con la URSS, incluyendo las económicas, se dio casi de inmediato luego del triunfo en julio de 1979, aun cuando Reagan no había llegado a la Casa Blanca. Obviamente cuando en 1980 Reagan llega al poder en los EEUU inicia la mas férrea expresión de odio que llego a rayar en lo psicológico contra nuestra Revolución. Esto se tradujo fundamentalmente en un criminal bloqueo económico, en ataques y calumnias políticas a todos los niveles y en sistemÔticos e inhumanos ataques militares contra Nicaragua por parte de una contrarrevolución parida y amamantada en Washington. Esto obligó a la Nicaragua revolucionaria a afianzar y fortalecer la cooperación internacional que se tenía a la mano en la época, donde la desaparecida URSS jugó un papel muy importante para nosotros. En este sentido Nicaragua siempre agradece y agradecerÔ a aquel solidario pueblo y gobierno soviéticos, la mano hermana que nos tendió cuando mÔs lo necesitÔbamos, a la par de otros pueblos hermanos, como fue también el caso de Cuba, lo que no se puede dejar de mencionar.

Ahora, en este segunda etapa del desarrollo de la Revolución, a casi 30 años de esa hermosa pÔgina de nuestra historia, las relaciones con la Federación de Rusia, basadas en aquellos lazos cultivados en los años 80, de desarrollan con buen paso en beneficio de ambas naciones. Esto lo testifica la visita oficial del Presidente Ortega a Moscú en diciembre del año pasado y las visitas del Vice Primer Ministro Igor Sechin a Nicaragua. Si bien es cierto que el mundo y muchas circunstancias han cambiado en los mÔs recientes años, no podemos decir lo mismo del espíritu de solidaridad del pueblo y gobierno de este gran país.

Creo que hablar de las diferencias de nuestras relaciones entre la URSS de aquellos años y la Rusia de hoy con Nicaragua no tiene mayor valía, ya que los nicaragüenses hemos encontrado nuevamente ese afecto, esa solidaridad, esa mano amiga y sobre todo ese respeto que merecemos todos los pueblos del mundo por muy pobres o pequeños que seamos en sus relaciones con los demÔs Estados del mundo.

Finalmente, en el 30 aniversario de aquel 19 de julio, creo que el renacer de la Revolución en mi país ha sido simplemente un acto de justicia de la historia.

Tal vez quisiera usted agregar algo mƔs de la actualidad, de lo que acontece en AmƩrica Latina con respecto a alguno de sus paƭses vecinos.

Precisamente, quería aprovechar este espacio para hacer algo que los nicaragüenses se sienten en la obligación de hacer estemos donde estemos, y es ratificar la solidaridad con el presidente Zelaya y rechazar nuevamente, de manera categórica el golpe militar que fue ejecutado en este hermano país del norte a fines del mes pasado. El gobierno de Nicaragua, los nicaragüenses somos solidarios con el gobierno constitucional, con el gobierno legítimo del presidente Zelaya y nos sentimos tristes y preocupados que este tipo de acontecimientos, es decir los golpes militares hayan retornado a las pÔginas de nuestra América Latina que tanta sangre costaron en épocas anteriores. De tal forma que desde aquí como un nicaragüense comprometido con la democracia y la libertad de los pueblos, nuestra solidaridad para le presidente Zelaya, para el aguerrido y valiente pueblo hondureño que quiere estabilizar su país. Muchas gracias.

Permítame agradecerle por la gentileza de haber accedido a nuestra invitación y así mismo aprovechamos la ocasión para felicitar al gobierno y pueblo nicaragüenses por esta fecha que se celebra el 19 de julio de este año.

Muchƭsimas gracias seƱor Zedano a uste y obviamente a la agencia RIA Novosti por esta magnƭfica oportunidad de poder compartir con los lectores de este medio. Este tipo de acontecimientos es para nosotros muy importante. Sinceramente muchas gracias a ustedes, al pueblo ruso.

Entrevisto: Ricardo Zedano




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