Lunes, 20 de abril de 2009MoscĂș oficialmente da por concluida la segunda guerra en Chechenia
Por: IliĂĄ Kraminik.
RIA Novosti.
La Segunda Guerra de Chechenia, el Ășltimo conflicto en la historia de la Rusia moderna concluyĂł oficialmente. La semana pasada, por orden del presidente de Rusia, Dmitri MedvĂ©dev, el ComitĂ© Nacional Antiterrorista de Rusia levantĂł el RĂ©gimen de OperaciĂłn Antiterrorista (KTO, segĂșn las siglas en ruso) que imperĂł en esa repĂșblica norcaucĂĄsica casi diez años.
El KTO en Chechenia fue impuesto por el fallecido ex presidente ruso, BorĂs Yeltsin, mediante un decreto firmado el 23 de septiembre de 1999.
La Segunda Guerra de Chechenia comenzĂł en agosto de 1999 cuando el ejĂ©rcito ruso saliĂł en defensa repĂșblica rusa de DaguestĂĄn, vecina con Chechenia.
Ribereña del Mar Caspio por el oriente, y fronteriza con Chechenia por el occidente, Daguestån fue invadida por grupos guerrilleros chechenos y mercenarios bajo el mando del jefe guerrillero Shamil Basåev y el mercenario de origen årabe Amir Hattab.
Una vez repelidos de DaguestĂĄn, la guerrilla se atrincherĂł de nuevo en el territorio chechenio donde continuĂł el conflicto que ocasionĂł la muerte de miles de personas entre civiles, soldados y guerrilleros.
La Segunda Guerra en Chechenia fue inevitable. Los sucesos ocurridos en esa regiĂłn del CĂĄucaso, tras el fin de la Primera Guerra de Chechenia con los Acuerdos de Jasaviurt, en 1996, crearon las condiciones para el conflicto estallarĂĄ de nuevo, con mayor intensidad y virulencia.
Firmados por el entonces presidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Alexandr LĂ©bed, y el lĂder de la Chechenia separatista AslĂĄn Masjadov, los acuerdos de Jasaviurt no pudieron establecer en Chechenia las bases para el restablecimiento de la paz y la estabilidad.
Las bandas criminales chechenas con toda impunidad, continuaron con el secuestro masivo de civiles, incluso de representantes del gobierno ruso en misiĂłn de servicio en Chechenia, cobrando por su liberaciĂłn considerables sumas de dinero, lo que empeorĂł aĂșn mĂĄs la inseguridad en la repĂșblica.
Con mayor intensidad que antes de la firma de la paz entre Lébed y Masjådov, en Chechenia continuó el robo de petróleo de los oleoductos y los pozos de extracción, se disparó la producción y distribución de narcóticos y dinero falsificado.
Algunos grupos guerrilleros se rebelaron contra MasjĂĄdov y reanudaron los ataques terroristas y subversivos contra las repĂșblicas vecinas, AdemĂĄs las autoridades de Ichkeria (denominaciĂłn dada por los separatistas a Chechenia) confiscaron de hecho el dinero que MoscĂș continuĂł enviando a la poblaciĂłn de pensionados de la repĂșblica.
En general, Chechenia se convirtiĂł en un peligroso foco de inestabilidad, que paulatinamente se fue propagando por el territorio de Rusia.
Segunda Guerra en Chechenia
En el verano boreal de 1999, la guerrilla chechena bajo el mando de BasĂĄev y Hattab emprendiĂł la invasiĂłn de DaguestĂĄn por zonas montañosas donde prĂĄcticamente no habĂa tropas rusas, contando que la debilidad del gobierno ruso les permitirĂa ocupar esa repĂșblica para instaurar otro estado independiente islamista como Chechenia.
Los combates entre las tropas rusas (federales) y los guerrilleros que invadieron DaguestĂĄn el 7 de agosto duraron mĂĄs de un mes. Durante ese tiempo, en algunas ciudades de Rusia se perpetraron sangrientos atentados terroristas en MoscĂș, Volgodonsk y Buinaksk, donde fueron dinamitados varios edificios de viviendas, lo que ocasionĂł la muerte de centenares de civiles.
Pero el nuevo conflicto que desatĂł la guerrilla se desarrollĂł de una manera muy diferente a la Primera Guerra en Chechenia.
La guerrilla separatista no pudo contar con la debilidad e indecisiĂłn del gobierno ruso porque la direcciĂłn y ejecuciĂłn de la guerra fue asumida por el nuevo primer ministro Vladimir Putin.
Tras las amargas experiencias adquiridas en 1994-1996, el ejĂ©rcito ruso tuvo mĂĄs cautela y la combinaciĂłn de nuevas tĂĄcticas de guerra permitiĂł aniquilar las principales fuerzas de la guerrilla con menos pĂ©rdidas en las tropas rusas, conformadas por ejĂ©rcito regular, unidades aerotransportadas, tropas del Ministerio del Interior, brigadas antiterroristas, infanterĂa de marina, Fuerza AĂ©rea e inteligencia militar.
Las escasas operaciones exitosas que pudieron lograr los guerrilleros tuvieron un precio muy alto y al final, no cambiaron el desenlace de final de la contienda que paulatinamente condujo a su derrota.
Como, por ejemplo, el combate que emprendió la guerrilla para tomar la altura 776, el punto mås vulnerable para romper un cerco tendido por las tropas federales en una zona montañosa de Chechenia.
Sin en apoyo de la aviaciĂłn y la artillerĂa y en condiciones meteorolĂłgica desfavorables, una compañĂa rusa durante dos dĂas resistiĂł la embestida de mĂĄs de 2.000 guerrilleros chechenos fuertemente armados. Los insurgentes lograron tomar la altura 776 Ășnicamente despuĂ©s de aniquilar prĂĄcticamente toda la compañĂa al quedar vivos sĂłlo seis de los 90 soldados de la unidad.
En cambio, los guerrilleros tuvieron mĂĄs de 500 bajas. DespuĂ©s de este combate, la moral de los insurgentes fue quebrantada. A partir de entonces, la guerrilla evitĂł combates frontales con los federales y paso a la tĂĄctica de actos terroristas, toma de rehenes, acciones subversivas como explosiones en puentes, carreteras y lugares pĂșblicos.
La divisiĂłn y antagonismos entre los lĂderes chechenos fueron hĂĄbilmente aprovechados por MoscĂș para debilitar la influencia y el poder de las autoridades separatistas ante otros jefes guerrilleros desilusionados del gobierno de MasjĂĄdov.
Algunos lĂderes de la guerrilla que combatieron contra Rusia en la primera guerra se pasaron del lado de los federales para poner fin a la violencia y restablecer una vida normal en la repĂșblica en ruinas por la guerra.
Al mismo tiempo, en las altas esfera del poder en esta vez no se notĂł la indecisiĂłn polĂtica que predominĂł durante la administraciĂłn de Yeltsin, uno de los factores que determinĂł el Ă©xito de la causa independentista chechena y las victorias y golpes audaces de la guerrilla que enarbolĂł la lucha terrorista en los años 90.
La lenta y escrupulosa labor del servicio secreto y la inteligencia militar comenzaron a dar frutos y uno tras a otro, fueron aniquilados o tomados prisioneros y juzgados los principales cabecillas de la guerrilla.
El pĂĄnico y la desconfianza se apoderaron de los comandantes independentistas, algunos de los cuales huyeron al exterior para escapar de la Justicia rusa.
Un paso hacia la paz fue la elecciĂłn del muftĂ Ahmat Kadirov como presidente de Chechenia. Kadirov, antiguo jefe guerrillero en tiempos de la primera campaña, pasĂł a ser partidario de poner fin a la violencia y entablar el diĂĄlogo con MoscĂș.
Kadirov. Fue asesinado el 9 de mayo de 2004 a consecuencia de un atentado terrorista. Lo sucediĂł su hijo RamzĂĄn Kadirov, actual presidente de Chechenia.
El bloqueo de los canales de financiaciĂłn desde el exterior, la liquidaciĂłn de los lĂderes principales obligaron a la guerrilla a reducir sus actividades. AdemĂĄs, los atentados terroristas, secuestros y asesinatos contra la poblaciĂłn chechena menoscabaron la simpatĂa y confianza de que gozaba en el seno de la sociedad chechena. Al propio tiempo, crecĂa el respaldo a las autoridades chechenas dispuestas a dialogar con MoscĂș.
En consecuencia, el gobierno federal reforzĂł la ayuda econĂłmica para restablecer la infraestructura y funcionamiento normal de la vida civil de poblaciĂłn. De manera permanente instalĂł unidades del Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior para reforzar al mĂĄximo la seguridad y el orden pĂșblico.
Tras valorar la situaciĂłn actual, se pude decir que la lucha contra los separatistas chechenos concluyĂł exitosamente. Sin embargo, todavĂa es prematuro hablar de una victoria definitiva.
El CĂĄucaso Norte todavĂa es una regiĂłn inestable donde operan diferentes fuerzas polĂticas locales que con el apoyo de organizaciones del exterior estĂĄn interesadas en desatar un nuevo conflicto, asĂ que la estabilizaciĂłn y normalizaciĂłn de la situaciĂłn en estĂĄ zona de Rusia todavĂa estĂĄn lejos.
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