El legado pendiente de Luther King

Lunes, 06 de abril de 2009
El legado pendiente de Luther King
Por: Néstor Núñez.


El asesinato el cuatro de abril de 1968 en el balcón del Motel Lorraine, en la sureña ciudad norteamericana de Memphis, del líder pacifista negro Martin Luther King, fue la clara reiteración del enconado racismo existente en la sociedad estadounidense.

Aberración que no ha dejado de manifestarse aun cuando en Washington gobierne hoy el primer presidente no blanco en la historia del imperio.
No era precisamente esta conocida figura pública un amigo de las acciones radicales. Su inspiración se enmarcaba en la desobediencia civil de la población negra en su país frente al orden que cercenaba sus derechos elementales y la reducía a una condición casi subhumana.

Sin duda se hizo acreedor de enorme prestigio interno y externo, porque, entre otras cosas, demostró absoluta consagración a las ideas que impulsaban su acción. Toda injusticia debe ser enfrentada, gustaba referir a sus amigos y enemigos.

La época en que desarrolló su combate, esencialmente los años 60 del pasado siglo, fueron álgidos en materia de reclamos de la comunidad negra estadounidense. También en la respuesta violenta y desmedida de las autoridades, así como de los grupos racistas que pululaban bajo la nada encubierta tolerancia oficial.

Para la historia quedan los testimonios gráficos de protestas civiles atacadas con perros, bayonetas, armas de fuego y porras, y de los grupos fascistas en medio de sus brutales linchamientos y ataques terroristas contra escuelas y templos religiosos en barriadas negras.

El propio Martin Luther King fue objeto de feroz persecución por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) cuyo director entonces, el obsesivo J. Edgar Hoover, puso en práctica severas medidas que iban desde la intimidación y el chantaje, hasta el más estricto control sobre las llamadas telefónicas y la correspondencia personal.

No hubo descanso para el líder pacifista y son pocos quienes dudan no fue precisamente el tahur James Earl Ray, conocido por "El Pillo", el presunto "autor solitario" del brutal asesinato, con más razón luego que el tránsfuga, quien inicialmente reconoció su culpabilidad de inmediato, reconsiderara poco tiempo después su confesión y hablara del crimen en términos de conjura.

El alcance de la figura de Luther King, su prédica profundamente humana y su verticalidad le ganaron, pese a todos los odios, un lugar en la historia reciente de su país.

Cada tercer lunes de enero, y desde la década de los noventa, se celebra en su memoria el Día de Martin Luther King a escala nacional, aun cuando la sociedad estadounidense no pueda hablar de igualdad plena entre los grupos étnicos que la integran.

La figura del reverendo que un día soñó con niños de todas las razas recorriendo sin miedos las plazas del país, tiene aún aspiraciones que deben ser saldadas en la potencia que se dice ejemplo global.

http://www.argenpress.info/2009/03/el-legado-pendiente-de-luther-king.html


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