Jueves, 30 de abril de 2009Colombia: los compases de una liberación
Escrito por Alberto Corona
Por: Alberto Corona
BogotĆ”, 30 abr (PL) La liberación unilateral del suboficial del ejĆ©rcito Pablo Emilio Moncayo por parte de la guerrilla parece estar marcada hoy por compases de tiempo que evidencian los disĆmiles obstĆ”culos a vencer si se pretende lograr un acuerdo humanitario que ponga fin al conflicto.
Luego de 15 dĆas de anunciar las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que procederĆan a la liberación del uniformado, el gobierno colombiano ha enrarecido el proceso con exigencias, que van desde la exclusión en la misión de gestores de paz hasta la presión militar que dificultan el operativo. El presidente Ćlvaro Uribe anuncio el pasado fin de semana que el ComitĆ© Internacional de la Cruz Roja y la Iglesia son las Ćŗnicas instituciones autorizadas a hacer contacto y gestiones con las FARC para la liberación de Moncayo, lo cual para muchos alteró el ritmo lógico de la operación.
Ello tambiĆ©n generó preocupaciones en diversos sectores sociales y polĆticos, toda vez que excluye del proceso a la senadora liberal Piedad Córdoba, quien encabeza un grupo de la sociedad civil en favor del intercambio humanitario y mantiene un diĆ”logo epistolar con la guerrilla, a fin de hallar una solución al conflicto.
También quedaron fuera de la misión humanitaria Colombianos y Colombianas por la Paz, agrupación que ha mantenido una activa gestión en pos del proceso de paz en la nación.
En este contexto, las FARC reiteraron, en una carta enviada a dicha agrupación, lo indispensable de la presencia de la senadora Córdoba en los operativos para la liberación del suboficial.
La misiva, divulgada la vĆspera, reclama ademĆ”s la participación del profesor Gustavo Moncayo -padre del uniformado-, asĆ como de la madre del mayor JuliĆ”n Ernesto Guevara en la entrega de los restos de su hijo, a fin de garantizar la transparencia del operativo.
Alcanzar cada uno de estos objetivos reclama no solo nuestro esfuerzo sino, necesariamente, la voluntad oficial para lograrlo sin tropiezos, mÔs, si recordamos, que desde hace años el presidente, sus ministros y los altos mandos de la fuerza pública han pedido su liberación, señala el texto.
No tendrĆa sentido que ahora, cuando el cabo Moncayo se apresta a regresar a su hogar, busquen atravesar toda clase de obstĆ”culos en el camino, agrega.
"La voluntad oficial, si es sincera, debe plasmarse en decisiones y desarrollarse sin ambigüedades y con seriedad", subraya.
Las FARC tambiƩn puntualizan que no tienen objeciones a la presencia del ComitƩ Internacional de la Cruz Roja y de la iglesia, solo que la consideran insuficiente.
En torno a la mediación de Brasil en el operativo, la guerrilla expresa que cree pertinente analizar si los pactos militares firmados en dĆas pasados por los gobiernos de Brasilia y BogotĆ”, pudiesen interferir de alguna manera y si, llegado el caso, fuese necesario, tocar otras puertas.
Con persistencia -refiere la misiva- continuamos trabajando por materializar, en primer lugar, la liberación de Moncayo, para luego entregar los restos del mayor Guevara a su familia y, finalmente remitir pruebas de supervivencia de los restantes 21 mandos militares y policiales prisioneros de guerra.
Compromisos que adquirimos unilateralmente, sin contraprestación alguna, allanando el camino por alcanzar acuerdos humanitarios que permitan la libertad de los prisioneros de las dos partes y, luego, en paso posterior, avanzar en el objetivo de excluir la población civil de la confrontación, añade.
En tanto, aĆŗn quedan pendientes las decisiones en torno a las garantĆas y logĆstica que se produzcan para la conformación de un calendario de entrega y con ello accionar el proceso de liberación. De lo contrario, solo queda esperar.
lma/acl
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