En una Revolución NADIE es intocable

(Recordando al General Ochoa)
En una Revolución NADIE es intocable
Arnulfo Poyer MƔrquez
A Williams ZƔrraga y su Sistema de Orquesta en los cerros difƭciles.


En esta guerra contra la muerte, se estĆ” iniciando sin vacunas contra la poliomielitis que arriesga al bebĆ© naciente caer en la decrepitud convaleciente de por vida mantenido por la mentira del oportunismo desde sus primeros pasos. ¿QuĆ© es el presidente? ¿Acaso un reloj de arena que siempre deberĆ” ser manipulado? ¿Que mientras es volcado apenas, su pregón contra la corrupción fluye implacable pae4ro una vez se termine la arena a caer, le urgirĆ” qu siempre alguien hable por Ć©l mientras lo vuelcan para el otro lado?. El bebĆ© aĆŗn no nace y su posible padre o presidente tuvo qu ceder ante el imperio de las circunstancias y su verdadero padre presidente no pude delegar sus funciones, pues podrĆ­a quedar indefenso en extremo asediado de chacales.

Me viene a la memoria el lamentable incidente del general Ochoa, héroe de muchas batallas en los frentes africanos que por su liberación apoyara la revolución cubana. El general en cuestión desgraciadamente estuvo inmerso en un cartel de puente de droga desde La Habana hacia los Estados Unidos, pero la CIA aprovecharía el dorado portal. La opinión bastarda no tuvo límites para vejar a la hidalguía cubana con el propósito de conseguir la libertad del mentado. La mediÔtica sabía que lo hundiría aún mÔs, solo probaba la firmeza de la dirección cubana. Se tejió la especie de que Fidel temía del conocimiento sagaz que en la guerra poseía el general Ochoa, quien sin contemplaciones, al conocerse de los frutos obtenidos por su corrupta y criminal inclinación ligada al cartel de Pablo Escobar, fue fusilado con unas grabaciones filmadas y confesas el 3 de julio de 1989 del propio degradado, antes de terminar su vida en el patíbulo con otros condenados (http://es.youtube.com/watch?v=toiS9VO88XY). Con el incidente, a viciosos y mafiosos internos y externos, desde CIA y carteles para abajo, mÔs nunca han intentado arriesgar su pellejo para meter a la población cubana en su agenda abominable.

El poder de esa revolución es inocultable, digan lo que digan. No es que se pida lo mismo para esta incipiente nuestra, pero hay un desbarajuste que se impidió desde un principio, y sea por berrinches internos, o por verdad tapada, no ha dado la alegría en su punto al total de los que perseveran a diario sin ninguna prebenda a cambio.

Alguien debe salir con la reprensión a cuestas que no sea la comprensión y el regaƱito de castigo o que una expulsión cambie el panorama… o lo continĆŗe.

Al andar por los cerros, los rincones, las colas de alimentos, se aflora a las claritas que las dos Venezuelas andan paralelas en dos rieles pero uno pertenece a un tren que va de ida mientras que el otro pelea la vuelta, pero no me refiero a las dos que se pelean en los canales de VTV y la otra globo-visionera, sino, que la falsedad va en el mismo cuerpo de la que va, peleando con la que viene también dentro de sí mismo. Entretanto, el proceso luce estancado. Un absurdo que cualquier acomodaticio se conformaría con responder que son gajes de la dialéctica, como si de eso comen los tiempos que andamos. La falta de voluntad mezclada con retórica, dicho de otra manera, contra los deseos que a diario pelean los que no quieren sino andar en la vía donde deben conseguir a sus congéneres y compañeros para la suma, es la pelea que vive este proceso, un panorama nada agradable para ganar lides políticas.

Ahora no querrĆ”n que se promocione la defensa del parlamentario Tascón, pues temen la arremetida de la mediĆ”tica contraria. Si hasta ahora se ha peleado terrenos con ella al frente o de costado, ¿por quĆ© temer ahora?

El temor si es la visión que ofrece un partido de 5 millones y pico, mejor deponer el concepto, y llamarlo sinceramente, proceso nacionalista, independiente, pero Revolución es para otra talla. La base debe opinar su conveniencia que no es sino de pelea contra la mentira, contra la debilidad, el engaƱo. He salido con franelas puestas del proceso y atravesado conversaciones que difaman sin consideración, pero mientras paso tan campante, todos hacen mutis, se les acaba la valentĆ­a de cafetĆ­n. Esto hay que enfrentarlo con coraje. Pero la poliomielitis, recordarlo, hay que extirparla con vacuna de valentĆ­a de base, no porque hable uno importante, el resto es oveja de redil. QuĆ© tal si la gobernación de Miranda se pierde, o la Metropolitana, o no se termina de ganar la del Zulia… amigas y amigos, la lucha es a muerte contra la mentira y en esto va mucho pueblo echando el resto.

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