La revolución de Emmanuel.
El mapa polĆtico de este nuevo aƱo 2008 presenta un abanico de ventanas que siguen mostrando la polarización ideológica entre el imperio y la revolución de tal manera que por un lado se nos aparece el secretario del imperio (Bush) azotando a las naciones sudamericanas con guerras de secesión económicas, que no tardan en cobrar miles de vĆctimas en guerras y confrontaciones bĆ©licas, en pandemias, en desastres climĆ”ticos que hoy son resultados bĆ©licos tambiĆ©n, con proyectos como haarp sabemos que rayos en la ionósfera cambian el clima. No es extraƱo para nosotros saber que gobiernos como los de Bush azotan climĆ”ticamente una región para disminuirla, y han aprendido que una de las formas mĆ”s rĆ”pidas de domesticación y dominio es a travĆ©s de las enfermedades, de ahĆ las guerras biológicas desde finales del Siglo XIX hasta ahora.
Por otro lado tenemos ejemplos a seguir como los que da ChĆ”vez en relación a la humanidad y el tema humanitario. Al darle al mundo un regalo de navidad aceptando la derrota electoral, enfrentó el arrebato de la oposición polĆtica que permanece alerta. El presidente regala el Ćŗltimo dĆa del aƱo una amnistĆa a favor de presos polĆticos y comunes que estĆ”n siendo debidamente liberados de sus centros de detención. Los liberados y los que opinan, ya han seguido la lĆnea imperial de reclamar amnistĆa total.
ChĆ”vez es arrinconado en el cuadrilatero local pero golpea a la mandĆbula en el cuadrilatero internacional. Ha salido a la luz, ha destapado, y ha desenmascarado al uribismo y a Uribe VĆ©lez mismo. Esto le ahorra a la oposición polĆtica colombiana todo un trayecto de lucha polĆtica por el poder. Frente al canje humanitario Uribe ha demostrado seguir al dedillo las enseƱanzas de los asesores que el PentĆ”gono asigna a la región. Y nunca olvidemos que Brownfield vive y trabaja en Colombia ahora. ¿Es que a alguien se le ha pasado por alto que William Brownfield es el embajador gringo en la hermana repĆŗblica? El conoce con Shapiro la contrainteligencia bolivariana.
El Plan Colombia, y el Patriot y el Puebla-PanamĆ” estĆ”n todos apuntando a ChĆ”vez. El final del gobierno del administrador Bush y su clan termina y quiere llevarse a nuestro comandante al infierno, alerta, alerta, alerta, alerta que camina la espada de BolĆvar por AmĆ©rica Latina. Es indudable, es la hora de los pueblos. Son las voces de las multitudes las que deben impedir que se siga torturando a hermanos como los Mapuches hoy en huelga de hambre reclamando sus derechos humanos. ¿Cómo es posible que tan cerca de Evo Morales los Mapuches como raza estĆ” siendo vejada, torturada, agredida, reprimida, violentada sin haber parado durante los Ćŗltimos quinientos aƱos? Hace falta la unidad entre Aymaras y Mapuches para que la revolución cunda en el continente. Verdadero alba sudamericano cuando Maquiritares y Mapuches puedan ser libres, les sea respetado sus derechos humanos y puedan cumplir con su honorable misión de seguir defendiendo sus tradiciones y cultura Ć©tnica. EnseƱando al mundo cibernĆ©tico a vivir en la tierra.
Emmanuel significa en hebreo el elegido por Dios anunciĆ”ndose asĆ un proceso metapolĆtico tambiĆ©n en el forcejeo entre el ultraliberalismo (Uribe-Bush) y la revolución (ChĆ”vez) sudamericana, el niƱo anuncia el nacimiento de una nueva edad, simboliza regeneración, renacimiento, purificación. Pero del lado de las tinieblas estĆ”n los que defienden al imperio. La luz estĆ” donde estĆ” la voz de las multitudes mĆ”s allĆ” de una prueba de ADN que puede ser forzada o simplemente fraudulenta; por algo no quisieron la participación conjunta con Venezuela para hacerle con nuestros cientĆficos y tĆ©cnicos una prueba similar. Ya se habla a esta hora de que los resultados colombianos seƱalan un alto Ćndice de probabilidad de que el niƱo David sea Emmanuel.
Emmanuel no es un niƱo individualizado en un caso numerado por el capitalismo satĆ”nico moderno con cipayos de la calaƱa de Uribe; sino el sĆmbolo sagrado de una multitud cuya tradición por región, por naturaleza cultural, religiosa, folklórica, artĆstica y guerrera es unĆsona, existe indiferenciado dentro de la variedad y en la diversidad, la misma esencia (Africa, Europa, AmĆ©rica, Asia, OceanĆa) sudamericana. Emmanuel es una multitud reclamando libertad. Nosotros tenemos el honor de tener un admnistrador del poder popular apostando por la libertad y la justicia para las multitudes. Tenemos la conciencia de que los Ćŗnicos privilegiados son los niƱos pero en un mundo donde la polĆtica genera uno de ellos muertos cada cuatro segundos es difĆcil. El imperio es una mĆ”quina traga Emmanueles. La revolución es un ejĆ©rcito de ellos, porque los revolucionarios verdaderos son los elegidos por la luz de la vida para luchar por la libertad de los pueblos y defender su derecho a mantener sus tradiciones milenarias en paz.
De una forma u otra el imperio representa una mĆ”quina racista de exterminio contra todo lo sudamericano, africano, asiĆ”tico y hasta europeo, para mantener exclusivamente un sector, una elite, un grupo de familias que se adueƱan de la vida de las multitudes. Para que subsista un sistema asĆ serĆa necesario en los próximos veinte aƱos disminuir la cantidad de seres humanos a la mitad o un poquito mĆ”s. Es apoyada por un fundamentalismo evangĆ©lico mesiĆ”nico y prosionista nacido del protestantismo que es el humanismo llevado al cristianismo.
Por ello los tsunamis, huracanes, terremotos, volcanes y el terrorismo con las guerras de toda Ćndole, deben crecer y multiplicarse para poder producir y vender todas las armas capaces de generar ese nĆŗmero de muertos necesarios para vivir como imperio. La guerra genera y mueve a toda una industria mediĆ”tica tambiĆ©n que a su vez vive de lo bĆ©lico. Es un aparato militar industrial donde los medios masivos de información forman un ramal destinado a educar y formar por medio de campaƱas infinitas para determinar quienes son los chicos malos en el mundo. Por su puesto, el imperio harĆ” transparente que el eje del mal lo forman hoy Ć”rabes, chinos o coreanos, paĆses Ć”rabes, africanos, y sudamericanos. Tener las bases militares en Colombia le permite al imperio controlar al continente entero. Pero si Colombia se libera del imperio tambiĆ©n pierde el imperio al continente.
PanamĆ” fue un brazo colombiano amputado por el PentĆ”gono como la Guerra de la Triple Alianza desmembró al Paraguay gracias a Inglaterra, imperio que diseñó ya el mapa para el control del mundo, mapa que dominan los expertos del imperio. Todo anuncia que a travĆ©s de sectas religiosas, bancos y redes bancarias, polĆticos y ejĆ©rcitos de ellos, militares, comerciantes, estudiantes, industriales, curas e intelectuales, el imperio apunta hacia los recursos naturales vitales como el agua y el petróleo. Estos dos existen en el Amazonas y sus alrededores (continente sudamericano). Las bases militares apuntan al Paraguay nuevamente para cerrar un ciclo, un cĆrculo de control militar mundial energĆ©tico.
El imperio quiere por lo menos tres Venezuelas, tres o cuatro Bolivias, tres o cuatro Argentinas, no sĆ© cuĆ”ntos Brasiles, etcĆ©tera para mantener el control de los recursos naturales vitales para su subsistencia como imperio mundial. No hace sino seguir el popular divide et impera. Con esto nos basta para comprender la naturaleza materialista del imperio que defiende al individualismo como nĆŗcleo de su ser, al racionalismo como estructura mental, y al humanismo nacido de este mismo racionalismo, propio del individualismo. ChĆ”vez va mĆ”s allĆ” del humanismo y llega al humanitarismo, que es otra cosa. Este es una filosofĆa que defiende los derechos internacionales de los derechos humanos. Como el imperio viola el derecho internacional pĆŗblico tampoco respecta el humanitario. Pero ChĆ”vez busca la reconciliación con Dios que le habla desde la voz de las multitudes. Por eso en las sociedades laicas modernas de blancos protestantes y sionistas, la fe en Cristo, y el creer en su revolución social es una farsa virtual. Adorar al Dios hombre y al hombre Dios pero no endiosarse como ha hecho el imperio y su sistema humanizador. El capitalismo ha deshumanizado a Dios para endiosar la miseria humana. Simplemente porque la razón y no mĆ”s que la razón guĆa su sistema satĆ”nico. Nosotros pensamos que Dios es alcanzable por una intuición intelectual capaz de en primer lugar superar la razón, el yo, la nación, el planeta.
La revolución no agota, por ahora, su incesante capacidad de probarse a si misma a travĆ©s de todo un mapa de la guerra de cuarta generación, asimĆ©trica, climĆ”tica, silenciosa, mediĆ”tica, satelital pronunciando cada vez con mĆ”s fuerza un acuerdo con la visión de la internacionalización de las luchas. ChĆ”vez responde a una necesidad de globalizar la revolución. ChĆ”vez responde a una voluntad popular de internacionalizarse para realmente ser libres. Esto lo mide con sigilo el imperio que controla toda la autopista terrestre y celeste de información humana. Es una dinĆ”mica de David y Goliat en la mitologĆa medio oriental. Pero al mismo tiempo la revolución agita el pensamiento moral, la postura ideológica, la conducción de una revolución, la creación de un partido, la estructuración de una doctrina social. El proceso de teofanĆa de la revolución se manifiesta cuando de su seno se proyecta el código de conducta del revolucionario dentro de un movimiento polĆtico expresĆ”ndose a travĆ©s de un órgano polĆtico (partido) que aglutina toda una organización de la comunidad que llega sin intermediarios al lĆder mĆ”ximo. De lo contrario se opera la contrarrevolución porque el aparato burocrĆ”tico no ha podido superarse, y se ha manifestado ya el burocratismo, producto de la acción de operativos polĆticos convertidos en magnates empresariales. Estos nuevos consorcios conforman la nueva elite económico-polĆtica dentro de la revolución, y forman parte de una escisión Ć©tico polĆtica del partido. Necesitamos actores de la revolución y no sólo directores en el teatro de las reivindicaciones sociales.
Unidad continental para facilitar la integración polĆtica, unidad energĆ©tica y económica para palear las crisis como un solo pueblo asegurando sus recursos en bancos, mercados, y hasta pensando en recoger las reservas y asegurarlas mĆ”s y mejor en monedas mĆ”s fuertes que el dólar. Unidad polĆtica enfrentando a la guerra mĆ”s antigua del continente (Colombia) capaz de escindir la repĆŗblica de naciones latinoamericana. Unidad doctrinaria al sistematizar el ideario milenario de nuestros ancestros indĆgenas resistiendo al imperio invasor europeo y norteamericano. Lo mismo con la rama africana y la europea, sistematizar el ideario que nos sirve y responde y conviene como multitud organizada en comunidad de naciones libres. Unidad en las tradiciones que van desde los Mayas y Aztecas hasta los Incas y cada una de las etnias que vivieron bajo la sombra del Aconcagua punto mĆ”s alto del continente.
Realizar, hacer, mĆ”s que actuar la revolución. Hemos tenido un primer acto revolucionario que precede a los dos cientos aƱos del primer grito independentista. QuizĆ” vayamos a la 6ta o 7ma repĆŗblica, pero lo que es un sentimiento comĆŗn es que la revolución guĆa con actos mĆ”s que con dichos. No olvidemos que Bush se va y tal vez gane Obama. La revolución de Emmanuel es la de las multitudes que mĆ”s allĆ” de pruebas tĆ©cnico-cientĆficas de identidad opera como un motor inmóvil que transforma la realidad mĆ”s profunda de la vida en la tierra. Es decir que en Venezuela el elegido por Dios es el mismo pueblo que sabe hacerse oĆr por todo el continente, y mĆ”s allĆ” de las fronteras polĆticas. Emmanuel son las naciones que resisten al imperio y vueltas multitudes van a cambiar el mundo en otro posible. Emmanuel es la misma revolución sudamericana elegida por Dios para transformar al mundo en uno posible, viable, amable. Donde nunca mĆ”s haya niƱos secuestrados, desaparecidos, detenidos, torturados, utilizados como carne de cañón en las guerras. Cuando no haya mĆ”s impunidad con los crĆmenes de lesa humanidad.
Mforti9@cantv.net
El mapa polĆtico de este nuevo aƱo 2008 presenta un abanico de ventanas que siguen mostrando la polarización ideológica entre el imperio y la revolución de tal manera que por un lado se nos aparece el secretario del imperio (Bush) azotando a las naciones sudamericanas con guerras de secesión económicas, que no tardan en cobrar miles de vĆctimas en guerras y confrontaciones bĆ©licas, en pandemias, en desastres climĆ”ticos que hoy son resultados bĆ©licos tambiĆ©n, con proyectos como haarp sabemos que rayos en la ionósfera cambian el clima. No es extraƱo para nosotros saber que gobiernos como los de Bush azotan climĆ”ticamente una región para disminuirla, y han aprendido que una de las formas mĆ”s rĆ”pidas de domesticación y dominio es a travĆ©s de las enfermedades, de ahĆ las guerras biológicas desde finales del Siglo XIX hasta ahora.
Por otro lado tenemos ejemplos a seguir como los que da ChĆ”vez en relación a la humanidad y el tema humanitario. Al darle al mundo un regalo de navidad aceptando la derrota electoral, enfrentó el arrebato de la oposición polĆtica que permanece alerta. El presidente regala el Ćŗltimo dĆa del aƱo una amnistĆa a favor de presos polĆticos y comunes que estĆ”n siendo debidamente liberados de sus centros de detención. Los liberados y los que opinan, ya han seguido la lĆnea imperial de reclamar amnistĆa total.
ChĆ”vez es arrinconado en el cuadrilatero local pero golpea a la mandĆbula en el cuadrilatero internacional. Ha salido a la luz, ha destapado, y ha desenmascarado al uribismo y a Uribe VĆ©lez mismo. Esto le ahorra a la oposición polĆtica colombiana todo un trayecto de lucha polĆtica por el poder. Frente al canje humanitario Uribe ha demostrado seguir al dedillo las enseƱanzas de los asesores que el PentĆ”gono asigna a la región. Y nunca olvidemos que Brownfield vive y trabaja en Colombia ahora. ¿Es que a alguien se le ha pasado por alto que William Brownfield es el embajador gringo en la hermana repĆŗblica? El conoce con Shapiro la contrainteligencia bolivariana.
El Plan Colombia, y el Patriot y el Puebla-PanamĆ” estĆ”n todos apuntando a ChĆ”vez. El final del gobierno del administrador Bush y su clan termina y quiere llevarse a nuestro comandante al infierno, alerta, alerta, alerta, alerta que camina la espada de BolĆvar por AmĆ©rica Latina. Es indudable, es la hora de los pueblos. Son las voces de las multitudes las que deben impedir que se siga torturando a hermanos como los Mapuches hoy en huelga de hambre reclamando sus derechos humanos. ¿Cómo es posible que tan cerca de Evo Morales los Mapuches como raza estĆ” siendo vejada, torturada, agredida, reprimida, violentada sin haber parado durante los Ćŗltimos quinientos aƱos? Hace falta la unidad entre Aymaras y Mapuches para que la revolución cunda en el continente. Verdadero alba sudamericano cuando Maquiritares y Mapuches puedan ser libres, les sea respetado sus derechos humanos y puedan cumplir con su honorable misión de seguir defendiendo sus tradiciones y cultura Ć©tnica. EnseƱando al mundo cibernĆ©tico a vivir en la tierra.
Emmanuel significa en hebreo el elegido por Dios anunciĆ”ndose asĆ un proceso metapolĆtico tambiĆ©n en el forcejeo entre el ultraliberalismo (Uribe-Bush) y la revolución (ChĆ”vez) sudamericana, el niƱo anuncia el nacimiento de una nueva edad, simboliza regeneración, renacimiento, purificación. Pero del lado de las tinieblas estĆ”n los que defienden al imperio. La luz estĆ” donde estĆ” la voz de las multitudes mĆ”s allĆ” de una prueba de ADN que puede ser forzada o simplemente fraudulenta; por algo no quisieron la participación conjunta con Venezuela para hacerle con nuestros cientĆficos y tĆ©cnicos una prueba similar. Ya se habla a esta hora de que los resultados colombianos seƱalan un alto Ćndice de probabilidad de que el niƱo David sea Emmanuel.
Emmanuel no es un niƱo individualizado en un caso numerado por el capitalismo satĆ”nico moderno con cipayos de la calaƱa de Uribe; sino el sĆmbolo sagrado de una multitud cuya tradición por región, por naturaleza cultural, religiosa, folklórica, artĆstica y guerrera es unĆsona, existe indiferenciado dentro de la variedad y en la diversidad, la misma esencia (Africa, Europa, AmĆ©rica, Asia, OceanĆa) sudamericana. Emmanuel es una multitud reclamando libertad. Nosotros tenemos el honor de tener un admnistrador del poder popular apostando por la libertad y la justicia para las multitudes. Tenemos la conciencia de que los Ćŗnicos privilegiados son los niƱos pero en un mundo donde la polĆtica genera uno de ellos muertos cada cuatro segundos es difĆcil. El imperio es una mĆ”quina traga Emmanueles. La revolución es un ejĆ©rcito de ellos, porque los revolucionarios verdaderos son los elegidos por la luz de la vida para luchar por la libertad de los pueblos y defender su derecho a mantener sus tradiciones milenarias en paz.
De una forma u otra el imperio representa una mĆ”quina racista de exterminio contra todo lo sudamericano, africano, asiĆ”tico y hasta europeo, para mantener exclusivamente un sector, una elite, un grupo de familias que se adueƱan de la vida de las multitudes. Para que subsista un sistema asĆ serĆa necesario en los próximos veinte aƱos disminuir la cantidad de seres humanos a la mitad o un poquito mĆ”s. Es apoyada por un fundamentalismo evangĆ©lico mesiĆ”nico y prosionista nacido del protestantismo que es el humanismo llevado al cristianismo.
Por ello los tsunamis, huracanes, terremotos, volcanes y el terrorismo con las guerras de toda Ćndole, deben crecer y multiplicarse para poder producir y vender todas las armas capaces de generar ese nĆŗmero de muertos necesarios para vivir como imperio. La guerra genera y mueve a toda una industria mediĆ”tica tambiĆ©n que a su vez vive de lo bĆ©lico. Es un aparato militar industrial donde los medios masivos de información forman un ramal destinado a educar y formar por medio de campaƱas infinitas para determinar quienes son los chicos malos en el mundo. Por su puesto, el imperio harĆ” transparente que el eje del mal lo forman hoy Ć”rabes, chinos o coreanos, paĆses Ć”rabes, africanos, y sudamericanos. Tener las bases militares en Colombia le permite al imperio controlar al continente entero. Pero si Colombia se libera del imperio tambiĆ©n pierde el imperio al continente.
PanamĆ” fue un brazo colombiano amputado por el PentĆ”gono como la Guerra de la Triple Alianza desmembró al Paraguay gracias a Inglaterra, imperio que diseñó ya el mapa para el control del mundo, mapa que dominan los expertos del imperio. Todo anuncia que a travĆ©s de sectas religiosas, bancos y redes bancarias, polĆticos y ejĆ©rcitos de ellos, militares, comerciantes, estudiantes, industriales, curas e intelectuales, el imperio apunta hacia los recursos naturales vitales como el agua y el petróleo. Estos dos existen en el Amazonas y sus alrededores (continente sudamericano). Las bases militares apuntan al Paraguay nuevamente para cerrar un ciclo, un cĆrculo de control militar mundial energĆ©tico.
El imperio quiere por lo menos tres Venezuelas, tres o cuatro Bolivias, tres o cuatro Argentinas, no sĆ© cuĆ”ntos Brasiles, etcĆ©tera para mantener el control de los recursos naturales vitales para su subsistencia como imperio mundial. No hace sino seguir el popular divide et impera. Con esto nos basta para comprender la naturaleza materialista del imperio que defiende al individualismo como nĆŗcleo de su ser, al racionalismo como estructura mental, y al humanismo nacido de este mismo racionalismo, propio del individualismo. ChĆ”vez va mĆ”s allĆ” del humanismo y llega al humanitarismo, que es otra cosa. Este es una filosofĆa que defiende los derechos internacionales de los derechos humanos. Como el imperio viola el derecho internacional pĆŗblico tampoco respecta el humanitario. Pero ChĆ”vez busca la reconciliación con Dios que le habla desde la voz de las multitudes. Por eso en las sociedades laicas modernas de blancos protestantes y sionistas, la fe en Cristo, y el creer en su revolución social es una farsa virtual. Adorar al Dios hombre y al hombre Dios pero no endiosarse como ha hecho el imperio y su sistema humanizador. El capitalismo ha deshumanizado a Dios para endiosar la miseria humana. Simplemente porque la razón y no mĆ”s que la razón guĆa su sistema satĆ”nico. Nosotros pensamos que Dios es alcanzable por una intuición intelectual capaz de en primer lugar superar la razón, el yo, la nación, el planeta.
La revolución no agota, por ahora, su incesante capacidad de probarse a si misma a travĆ©s de todo un mapa de la guerra de cuarta generación, asimĆ©trica, climĆ”tica, silenciosa, mediĆ”tica, satelital pronunciando cada vez con mĆ”s fuerza un acuerdo con la visión de la internacionalización de las luchas. ChĆ”vez responde a una necesidad de globalizar la revolución. ChĆ”vez responde a una voluntad popular de internacionalizarse para realmente ser libres. Esto lo mide con sigilo el imperio que controla toda la autopista terrestre y celeste de información humana. Es una dinĆ”mica de David y Goliat en la mitologĆa medio oriental. Pero al mismo tiempo la revolución agita el pensamiento moral, la postura ideológica, la conducción de una revolución, la creación de un partido, la estructuración de una doctrina social. El proceso de teofanĆa de la revolución se manifiesta cuando de su seno se proyecta el código de conducta del revolucionario dentro de un movimiento polĆtico expresĆ”ndose a travĆ©s de un órgano polĆtico (partido) que aglutina toda una organización de la comunidad que llega sin intermediarios al lĆder mĆ”ximo. De lo contrario se opera la contrarrevolución porque el aparato burocrĆ”tico no ha podido superarse, y se ha manifestado ya el burocratismo, producto de la acción de operativos polĆticos convertidos en magnates empresariales. Estos nuevos consorcios conforman la nueva elite económico-polĆtica dentro de la revolución, y forman parte de una escisión Ć©tico polĆtica del partido. Necesitamos actores de la revolución y no sólo directores en el teatro de las reivindicaciones sociales.
Unidad continental para facilitar la integración polĆtica, unidad energĆ©tica y económica para palear las crisis como un solo pueblo asegurando sus recursos en bancos, mercados, y hasta pensando en recoger las reservas y asegurarlas mĆ”s y mejor en monedas mĆ”s fuertes que el dólar. Unidad polĆtica enfrentando a la guerra mĆ”s antigua del continente (Colombia) capaz de escindir la repĆŗblica de naciones latinoamericana. Unidad doctrinaria al sistematizar el ideario milenario de nuestros ancestros indĆgenas resistiendo al imperio invasor europeo y norteamericano. Lo mismo con la rama africana y la europea, sistematizar el ideario que nos sirve y responde y conviene como multitud organizada en comunidad de naciones libres. Unidad en las tradiciones que van desde los Mayas y Aztecas hasta los Incas y cada una de las etnias que vivieron bajo la sombra del Aconcagua punto mĆ”s alto del continente.
Realizar, hacer, mĆ”s que actuar la revolución. Hemos tenido un primer acto revolucionario que precede a los dos cientos aƱos del primer grito independentista. QuizĆ” vayamos a la 6ta o 7ma repĆŗblica, pero lo que es un sentimiento comĆŗn es que la revolución guĆa con actos mĆ”s que con dichos. No olvidemos que Bush se va y tal vez gane Obama. La revolución de Emmanuel es la de las multitudes que mĆ”s allĆ” de pruebas tĆ©cnico-cientĆficas de identidad opera como un motor inmóvil que transforma la realidad mĆ”s profunda de la vida en la tierra. Es decir que en Venezuela el elegido por Dios es el mismo pueblo que sabe hacerse oĆr por todo el continente, y mĆ”s allĆ” de las fronteras polĆticas. Emmanuel son las naciones que resisten al imperio y vueltas multitudes van a cambiar el mundo en otro posible. Emmanuel es la misma revolución sudamericana elegida por Dios para transformar al mundo en uno posible, viable, amable. Donde nunca mĆ”s haya niƱos secuestrados, desaparecidos, detenidos, torturados, utilizados como carne de cañón en las guerras. Cuando no haya mĆ”s impunidad con los crĆmenes de lesa humanidad.
Mforti9@cantv.net
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