Dos vidas sin noticia y la pared de Globovisión
Alejandro Ruiz
Alejandro Ruiz
Qué es peor que no publicar una noticia? La respuesta es corta, la explicación larga. A propósito de la reciente detención del autor intelectual de un doble crimen.
I Parte
Ante la diversidad de medios existentes, parece inexplicable el “tubazo” del periódico comunista venezolano Tribuna Popular, al generar la noticia -replicada en el medio alternativo aporrea.org- del asesinato de dos dirigentes de la Coordinadora Simón BolĆvar, que pocos dĆas antes habĆan participado en una protesta rayando con consignas las paredes externas del canal privado Globovisión.
“Asesinados dos dirigentes de la Coordinadora Simón BolĆvar que participaron en protesta contra Globovisión y FedecĆ”maras”, tituló Tribuna Popular el dĆa jueves 31 de mayo de 2007, al informar en su portal digital y en aporrea.org, que “ayer noche –miĆ©rcoles 30 de mayo-, despuĆ©s de participar en un juego de beisbol en el Parque Naciones Unidas y de regreso a su domicilio, fueron ametrallados Dayana Carolina Azuaje, profesora de la Unefa y su compaƱero Gabriel Tovar, ambos dirigentes de la Coordinadora Simón BolĆvar, quienes resultaron muertos. Los hechos ocurrieron en la avenida San MartĆn a la altura de Plaza Capuchinos cercano a las 10:30 pm, el vehĆculo en que se trasladaban fue interceptado en el lugar y fueron ametrallados directamente. Ella iba acompaƱada de su hija y un sobrino quienes resultaron ilesos”. Juan Contreras, dirigente de la Coordinadora, informó que ambos habĆan participado en la protesta contra FedecĆ”maras y Globovisión el viernes 25 de mayo.
Lamentable primicia. Primero, por el asesinato de dos vidas ametralladas al tĆpico estilo del sicariato, con 14 tiros Gabriel JosĆ© Enrique y 5 tiros su esposa Dayana. Segundo, por el escĆ”ndalo mediĆ”tico que antecedió su muerte fĆsica cuando protestaron frente a Globovisión pintando las paredes de este canal televisivo. Tercero, por la exagerada condena, de chavistas y antichavistas, a la protesta de la Coordinadora Simón BolĆvar contra una pared de Globovisión. Y cuarto, por el exagerado silencio informativo, de medios pĆŗblicos y privados, y el exagerado silencio moral de dirigentes de la Revolución Bolivariana, que no se merecen Dayana Carolina, Gabriel JosĆ© Enrique y la combativa parroquia 23 de Enero de Caracas.
HegemonĆa de la razón mediĆ”tica
La valoración del asesinato de dos revolucionarios y la “agresión” a la pared de un canal de televisión, es un hecho concreto que nos demuestra en la prĆ”ctica cómo las “ideas que se han hecho recurrentes en el discurso sociológico dominante” tambiĆ©n moldean el razonamiento y la prĆ”ctica de quienes combaten esa hegemonĆa, debido a “la existencia dual del sujeto”. La razón mediĆ”tica continĆŗa imponiendo su lógica, a pesar de las crĆticas. Dos vidas valen menos que la pared de un canal de televisión. La pared de Globovisión tiene mĆ”s derechos humanos y despliegue informativo que dos ciudadanos asesinados. Continuemos, comparemos.
La FiscalĆa atendió tan diligentemente los “derechos humanos” de la pared de Globovisión, que el dĆa sĆ”bado 26 de mayo mantuvo acordonado el “lugar del crimen” y no permitió que artistas de RCTV y vecinos de la “popular” urbanización Alta Florida remozaran “la fachada y las paredes de la planta televisiva, las cuales fueron daƱadas ayer a altas horas de la noche por adeptos al oficialismo con grafitis y consignas en contra del medio y del canal de Quinta Crespo. Hasta las once de la maƱana, las personas no habĆan podido iniciar el proceso de pintura porque autoridades de la FiscalĆa General de la RepĆŗblica ordenaron esperar hasta llevar a cabo algunas experticias” (eluniversal.com, sĆ”bado 26 de mayo de 2007).
La misma noche del viernes 25 de mayo, luego de la “cruel agresión” con pintura contra la pared exterior de Globovisión, la FiscalĆa General de la RepĆŗblica designó al fiscal 32 del Ć”rea metropolitana de Caracas, Cristian Quijada, para dirigir la investigación y “requirió al Cuerpo de Investigaciones CientĆficas Penales y CriminalĆsticas (Cicpc) efectuar la inspección ocular del sitio del suceso y la fijación fotogrĆ”fica (…) solicitó la realización de las entrevistas a las personas que presenciaron la manifestación (…) consignación del video que contiene la grabación de lo sucedido, a los fines de (…) establecer las responsabilidades que se desprendan de la investigación penal”, segĆŗn publicó Globovisión y toda la prensa nacional el dĆa sĆ”bado 26 de mayo. Mayor eficiencia no se puede pedir.
En contraste, los militantes de la Coordinadora Simón BolĆvar -que no son dueƱos de un canal de televisión, pero que en la parroquia 23 de Enero casi ganan las elecciones municipales de agosto 2005, con la tarjeta del PCV contra la poderosa alianza MVR, PPT y Podemos-, tuvieron que acudir, dos dĆas despuĆ©s del asesinato, con los dos ataĆŗdes de sus dirigentes a la FiscalĆa General de la RepĆŗblica para que se investigue y castigue este crimen, que no se borra con pintura.
“Paralizaron el trĆ”nsito automotor frente a la sede principal del Ministerio PĆŗblico (…) acompaƱados de dos ataĆŗdes. Una comisión del grupo radical ingresó al despacho para formalizar su queja (…) En la calle permanecĆan los cadĆ”veres (…) Los manifestantes permanecieron en la avenida MĆ©xico hasta que fueron atendidos” (El Universal, sĆ”bado 02 de junio de 2007, pĆ”g. 3-22).
Un alto funcionario revolucionario y periodista “deploró el acto de violencia (…) `Esto lo rechazamos enĆ©rgicamente y vamos a tomar acciones para que esto no vuelva a ocurrir´, afirmó (…) informó que se colocó un cordón de seguridad (…) para evitar cualquier acto similar e indicó que funcionarios de la Guardia Nacional y la PolicĆa Metropolitana en conjunto se apersonaron en el lugar”. Lamentablemente, nuestro funcionario y periodista no se referĆa a la muerte de los dos dirigentes bolivarianos, sino a las pintas en la sede de Globovisión (globovisión.com, publicado el 25-05-2007). Alguna explicación habrĆ”.
TodavĆa esperamos que con la misma vehemencia, rapidez y despliegue con que se cuestionó y condenó la acción contra la pared de Globovisión –polĆticamente inconveniente, pero no para tanto- se condene y sancione el asesinato de los dos dirigentes de la Coordinadora Simón BolĆvar. TodavĆa es tiempo, porque cuando le demostramos mĆ”s atención a la oposición que a los sectores revolucionarios, tambiĆ©n se debilita la fe en la Revolución.
II Parte
DespuƩs sobrevino el silencio
Como si no bastara la tragedia de la muerte y la descalificación previa, despuĆ©s sobrevino el silencio. No hubo primera plana. No hubo un extra noticioso. No hubo un ministro declarando, un magistrado del Tribunal Supremo, ni siquiera mi programa de televisión favorito dijo algo, como habĆa ocurrido esa semana con otros hechos. Ni una nota de duelo de la universidad Unefa, donde ejercĆa como profesora Dayana Carolina. No la vi. Sólo el Servicio Autónomo de Sanidad Agropecuaria, donde trabaja como vigilante el padre de Dayana, publicó una pequeƱa nota de duelo el 01 de junio en el diario Ćltimas Noticias. QuizĆ” pocos quieran relacionarse con estos “vĆ”ndalos motorizados oficialistas”, como los llamó el noticiero El Observador de RCTV, aprovechando sus Ćŗltimas horas de seƱal abierta.
Solamente el diario Ćltimas Noticias y el Diario Vea publicaron el dĆa 01 de junio de 2007 una nota informativa, tan pequeƱa como la Ćŗnica nota de duelo. “Matan a dos dirigentes en la Av. San MartĆn”, tituló Ćltimas Noticias en la esquina inferior de la pĆ”g. 25, en dos columnas por 11 centĆmetros, con 168 palabras de información; mientras en un amplio tercio de la misma pĆ”gina nos enteramos que “Cabeza de Gato” habĆa asesinado a “PaĆto” en una barberĆa. Cuestión de prioridades. Por su parte, el Diario Vea dedicó 129 palabras, en dos columnas por 10 centĆmetros de su penĆŗltima pĆ”gina, sin enterarse de lo que pasaba, al titular: “Localizan pareja tiroteada dentro de un carro”. Ni mencionaron que eran dirigentes de la Coordinadora Simón BolĆvar.
En esta extraƱa lógica de la razón mediĆ”tica, en la cual algunos mensajeros son el mensaje, despuĆ©s que Lina Ron denuncia, el 02 de junio, a las 11:30 de la maƱana, el ajusticiamiento de los dos dirigentes de la Coordinadora Simón BolĆvar, 60 horas despuĆ©s del crimen, es cuando aparece la noticia en diversos medios.
Hasta ese momento, a las 11 de la maƱana del dĆa 02 de junio, reviso en Noticias de Google, el mĆ”s poderoso buscador mundial en Internet, y escribo: “agresión contra paredes de Globovision”. Aparecen 65 artĆculos relacionados, desde Radio Nacional de Venezuela hasta La Crónica de Baja California, pasando por todos los diarios y noticieros nacionales de radio y TV.
Luego, busco en Noticias de Google: “asesinan a dos dirigentes de la Coordinadora Simón BolĆvar”. Sigo buscando: “asesinan a dos dirigentes chavistas”. Vuelvo a buscar: “asesinan a dos dirigentes bolivarianos”. Saben cuĆ”ntos artĆculos aparecieron en los tres intentos: cero, ninguno. A 60 horas de haber ocurrido el crimen, busco tambiĆ©n Web Google y sólo aparecen cinco referencias en medios alternativos de izquierda, todas citando la noticia de Tribuna Popular, publicada el 31 de mayo 2007. Nada en medios privados –excepto, quĆ© ironĆa, en la pĆ”gina digital de globovision.com-, nada en los medios del gobierno bolivariano, ¡hasta las 11 am del dĆa 02 de junio!
Peor que no publicar una noticia
Este caso demuestra que no basta con generar la noticia. Si no tiene un medio importante de distribución que la difunda, la noticia no existe en los medios; en consecuencia, no existe en la llamada opinión pública.
No pocas veces desde sectores revolucionarios se han formulado justas crĆticas a las agencias transnacionales de noticias y a los medios nacionales de difusión privados, por el ocultamiento de información relevante sobre el desarrollo de la Revolución Bolivariana, ademĆ”s de la evidente falsificación de ciertas noticias. Para contrarrestar esa manipulación mediĆ”tica, al noticiero CNN se le contrapone Telesur; a las agencias AP, EFE, AFP, Reuters y otras se le contrapone la Agencia Bolivariana de Noticias, con la misión de no caer en los males que se critican. Pero sucedió.
¿QuĆ© es peor que no publicar una noticia? Publicarla y despuĆ©s borrarla. Y esto fue precisamente lo que hizo nuestra Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) en su pĆ”gina en Internet, al informar: “Asesinados dirigentes que participaron en protesta contra Globovisión”, refiriĆ©ndose a la noticia generada por Tribuna Popular. Es la primera vez en su historia revolucionaria que ABN borra una noticia de su portal informativo, como lo hizo al publicar esta noticia el 31 de mayo de 2007 y eliminarla ese mismo dĆa en la noche, sin explicación alguna. La noticia no era falsa. CumplĆa con los elementos de valor noticioso, sobre todo despuĆ©s del espectĆ”culo con la pared de Globovisión: novedad, importancia, proximidad, consecuencia e interĆ©s humano.
La noticia en ABN fue publicada en la siguiente dirección oficial de Internet: http://www.abn.info.ve/go_news5.php?articulo=93751&lee=18. Y ahora no tiene texto. Sencillamente ABN la desapareció.
Fue tal el vacĆo informativo, tanto en medios privados como del Estado, que hasta el dĆa 02 de junio al mediodĆa persistió la duda en algunos sectores revolucionarios y de oposición sobre si el asesinato de estos dos dirigentes bolivarianos era mentira o en realidad habĆa sucedido el miĆ©rcoles 30 de mayo, tal como lo reportó el periódico de los comunistas, rompiendo con el monólogo mediĆ”tico.
Entre los internautas de dos de los medios digitales mÔs visitados, como son: Noticias24 (oposición derechista) y aporrea.org (revolucionario), la noticia era la ausencia de información, en especial en los medios del Estado.
En Noticias24 algunos lectores opinaron, entre el 01 y el 02 de junio:
--“AĆŗn estando en contra de este gobierno, lamento esto, de ser verdad, porque ni VTV lo reseƱa”.
--“Yo soy opositora pero no me alegro (…) si la historia de sus muertes es cierta”.
--“¿Dónde fueron a parar esos cuerpos que ningĆŗn medio de comunicación los enfocó, y tan bocones que son los oficialistas ninguno dijo nada…”.
--“Ya terminĆ© de leer esa noticia completa y resulta que los mataron en san martĆn pero nadie se ha hecho eco de la noticia, ¿quĆ© tal?...”.
--“Dios me perdone, pero en este caso digo: ver para creer”.
--“La CSB (…) deberĆan ir a VTV, ANTV, TVes, Tele-sur, Avila-TV, Catia-Tv para que les expliquen por quĆ© no cubrieron el suceso”.
En aporrea.org algunos lectores seƱalaron, el 31 de mayo, lo siguiente:
--“…una y otra vez las vĆctimas estĆ”n de este lado, los medios del estado no funcionan aĆŗn, no han comprendido la dinĆ”mica que se necesita para combatir y poner contra la pared a los golpistas de globoinvento…”.
--“Panas esto no lo entiendo... Censura?”.
--“Lo que yo me pregunto… ¿dónde xxx estĆ” la efectividad de la polĆtica comunicacional del gobierno?.. ¿Por quĆ© xxx me vengo yo a enterar ahora por este medio? ¿Por quĆ© VTV no le ha dado la cobertura suficiente a este criminal hecho?”.
--“Y como siempre, el que no tiene internet ni se entera”.
--“Esta maƱana apenas asesinaron a la estudiante de la UCAB, inmediatamente se supo. ¿Por quĆ© esta noticia tarda tanto en salir?”.
--“…no es la primera vez que las muertes nuestras pasan por debajo de la mesa (y se quedan allĆ). SerĆ” que alguna vez nos irĆ” a tocar a nosotros que la fiscalĆa y la defensorĆa del pueblo nos considere tan venezolanos como a los opositores”.
--“Lo que si les digo es que eso de que oculten esa noticia no estĆ” bien…”.
--“La noticia desapareció del portal de ABN, desconocemos si es que era falsa o si se dio la orden de no difundirla. (…) De pana espero que todo esto sea falso”.
--“Si es falsa es un alivio”.
--“Lo lamento, pero el Apo-Equipo confirmó a travĆ©s de varias fuentes que la información es cierta”.
Una reflexión final y una petición
Nunca mĆ”s la muerte de un dirigente social o polĆtico de la Revolución en manos del sicariato. Nunca mĆ”s la impunidad ante estas muertes, que ya no son pocas. Nunca mĆ”s el silencio ante estas muertes, mientras se hace un espectĆ”culo de las noticias que impone la razón mediĆ”tica. QuĆ© nunca mĆ”s una organización revolucionaria en Venezuela tenga que pagar un remitido en la prensa para denunciar la muerte de sus dirigentes, como tuvo que hacerlo la Coordinadora Simón BolĆvar en el diario Ćltimas Noticias, el dĆa 03 de junio de 2007, a pĆ”gina completa, y obligados a seƱalar, ademĆ”s: “Denunciamos asimismo la insólita situación comunicacional que ha impedido que este caso sea difundido en todos sus detalles, incluso en medios oficiales y de lĆnea afĆn al Gobierno Bolivariano”.
Una petición, sólo una. Al director de la Agencia Bolivariana de Noticias: que se restablezca la noticia del asesinato de los dos dirigentes revolucionarios, tal como fue publicada el dĆa 31 de mayo de 2007 en el portal de ABN. Es un acto de justicia comunicacional y de Ć©tica revolucionaria. Es lo menos que se debe hacer, en honor a la verdad.■
venezuelacantaclaro@terra.com
www.venezuelacantaclaro.blogspot.com
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