Con los hijos no se metan

Con los hijos no se metan

Nota de Chamosaurio: No me llego con este escrito el autor del mismo, pero considero necesario que se difunda, ya que la perversidad de los protagonistas (Leopoldo Castillo y María Isabel Párraga) es evidente.

Hablo a las madres, como madre.

Hablo a los hijos, como hija.

Hablo a mi país como venezolana que soy.

Por favor, detengan esa barbarie llamada Globovisión.

Lo que han hecho la semana pasada con los niños con afección cerebral, es monstruoso.

Leopoldo Castillo y María Isabel Párraga han demostrado que no tienen un mínimo de humanidad ni comprensión hacia la infancia y mucho menos, cuando los inocentes están afectados de un síndrome, como los pequeños que presentaron el viernes en pantalla.

Por Dios, quienes somos madres, sentimos el dolor infinito de ver cómo un par de sujetos, divorciados de escrúpulos, humanidad, decencia, decoro, respeto hacia la humanidad, se burlaron hasta más no poder, a costa de unos inocentes a quienes los pusieron a decir de memoria un libreto, que a todas luces les costaba repetir.

Qué sabe un pequeño con síndrome de down lo que es un canal de televisión. Qué sabe él lo que es un fin de concesión, algo muy distinto a un cierre. Esos niños, jamás han visto ni se le podrán acercar a un Marcel Granier, quien ha escondido durante años a los enfermos de su familia.

El goce de Leopoldo Castillo fue algo demasiado perturbador. Disfrutó la cruel escena y entonces lo recordé cuando tenía su envenenado programa denominado “En la Mira”. De seguro muchas veces jugó así cuando causó tantos horrores en El Salvador, o en Panamá, sus escenarios favoritos.

Deténgalos ¡Por favor! Ellos no están disociados, están más enfermos que esos inocentes chiquillos que presentaron en la pantalla.

Fue tan asqueroso hacer ver que “hasta los bobos” quieren a RCTV que ahora pienso en todo el daño que causó ese canal que afortunadamente ya no está, y por primera vez me siento en paz que ya no exista ni vuelva algo tan ruin así en televisión.

Yo pensé que con lo de Franklin Virguez, que me dio lástima con el muchacho, ya habían llegado a la cima de las locuras psicóticas. Verlo arrodillado, sobre actuado, pensando nada más en su realitos, fue realmente asqueroso. A aquel muchacho que una vez vi llorando en televisión mientras contaba cómo conoció a su padre en un autobús, le perdí el respeto. No lo quiero ver más por mi televisor.

Pero esto de los niños discapacitados, horror. Si así son ellos, los sin piedad, qué se espera para el país.

Pero también son deleznables los padres de esos chiquillos que permitieron que los colocaran como unos animalitos con voz. Eso no es disfrute, eso no es programa. Debe existir alguna ley que sancione a ese par de Castillo-Párraga. No se si cada uno por su parte tiene hijos, yo perdí uno y se del dolor de la ausencia de un pequeño, por eso cuando veo a otros en situación de desventajas, desprotegido, manipulado, “siendo la comiquita” de un canal, grito con el alma, grito con el corazón: Con los Hijos no se metan, porque el miedo los asusta y la burla los arrincona para siempre.

Madre de esos hijos que permitiste fueran burlados, REACCIONA. Tú tienes el privilegio de tener hijos, quienes los perdimos, te reclamamos tu indiferencia hacia el maltrato que en vivo, directo y frente al país, fueron sometidos. Ellos tendrán síndrome de down, tú no tienes alma y eso ya no tiene tratamiento.

Por favor hagan algo con Globovisión, el daño que provoca es grande y severo.

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