Gloria Cuenca (Matrona de la disociación)
Por: Ricardo Abud
Sin lugar a dudas existe una seria competencia en el paĆs entre los opositores para abogarse el titulo de disociado mayor, entre las mujeres destacan por su demencial postura antigobierno y racista, una tal profesora Gloria Cuenca.
He seguido con detenimiento sus apariciones en algunos medios televisivos y sus planteamientos dejan un sabor muy amargo, reflejo inusual del odio hecho palabra.
¿Que clase de vida y conducta puede tener una persona con niveles de odio tan grande?
¿QuĆ© mensaje trascendente puede dejar a sus alumnos?
¿Puede haber compasión en un alma que solo trasmite intransigencia?
¿QuĆ© amor y comprensión puede enseƱar a sus nietos?
¿Puede sentirse respeto por alguien quiĆ©n irrespeta su propia condición de mujer?
Triste espectĆ”culo que nos debe llamar a la reflexión a todos los venezolanos, la forma y manera como canalizamos nuestras pasiones. ¿Puede sentir tanto amor al odio una persona a esta edad de su vida? Es absurdo.
Es necesario disentir, se hace imperante una oposición racional que contribuya al bien nacional. Como entender el anÔlisis de que nos encaminamos al pensamiento único, con niveles de insanidad mental como el que debemos ver por RCTV, y Globovision a diario .Pensamiento único aquel que nos quieren imponer RCTV Y GLOBOVISION.
¿De que libertad de expresión nos hablan?
Ustedes desde que comenzó este gobierno hace ocho años, han despotricado, han profanado las verdades, nada por bien que se haga es loable, todo es deslenable.
A diario se mofan de la investidura presidencial, agreden, arremeten despiadadamente en contra de las instituciones, insultan, maldicen, asumen posiciones racistas y todo lo hacen en nombre de la libertad de expresión que el gobierno les “cercena”.
La hipocresĆa es la matriz de sus miedos, y la razón de su ignorancia. Viven sumidos en un pasado manchado de opresión. Sus recuerdos solo son atesorados por la vida que en “democracia” les fue conferida, en esos cuarenta aƱos que nos toco vivir cargados de injustitas a la gran mayorĆa del pueblo venezolano, atesoran con nostalgia el cĆŗmulo de prebendas a ustedes transferidas hoy confiscadas por el gobierno revolucionario. En el pasado que rememoran para acallar la verdad periodĆstica, su silencio era cancelado en monedas, su objetividad endosada en sus conciencias. Vivian libertad de expresión, fariseos hipócritas. Paganos insensatos, hacedores de maldad.
Su intransigencia no tiene lĆmites controlados en su viseral y escatológico ODIO, su Ćŗnica forma de tener espacio en los medios, es solo si se dedican a JODER, y hablar mal del rĆ©gimen, mientras mĆ”s despotricas mas te invitan a los medios. Esa es su esencia, esas son sus bajas pasiones. Lo Ćŗnico valido son sus anĆ”lisis, los tierruos no piensan, son tĆteres, son instrumentos del rrrrrĆ©gimen, serĆ” acaso a ese pensamiento Ćŗnico al que usted hace referencia, al pensamientos Ćŗnico de ustedes? El de los profesores, el de los sabios, los eruditos, que con la batuta del ODIO, pretenden educar a nuestros hijos, hijas. El pensamiento UNICO QUE USTEDES ENSEĆAN EN LAS AULAS, aquel pensamiento que si es contrario a su manera de ver los problemas, toman la revancha en los exĆ”menes, aquel donde los trabajos de investigación estĆ”n sujetos a la manera en la cual ustedes perciben los problemas. Pensamiento Ćŗnico aquel el que ustedes imponen en las universidades, ¿a ese pensamiento Ćŗnico fue al que usted hizo referencia el dĆa de hoy?
¿Piensa usted que con denigrar de este proyecto polĆtico, lo va a tumbar?
¿En que planeta vive usted Sra. Cuenca?
La revolución si esta formando al hombre nuevo, al hombre y mujer pensante que no permite ya ese pensamiento Ćŗnico que ustedes nos imponĆan en las aulas, ese que usted ha convertido hoy en ODIO instrumentado y diversificado en las vertientes de su dictatorial postura.
Este nuevo modelo de hombre que forma la revolución esta adquiriendo cada dĆa mĆ”s conciencia de su incorporación a la sociedad y, al mismo tiempo, de su importancia como motores de la misma. Hombre y mujeres que dan saltos cualitativos en su formación, con valores morales mĆ”s allĆ” de la capacidad de raciocinio que usted demuestra en sus anĆ”lisis,
Un nuevo hombre que sepa distinguir y valorizar sus necesidades materiales y espirituales, logrando un perfecto equilibrio entre ellas. Debe ser que eso no les gusta a ustedes, prefieren ver sumidos a nuestros jóvenes en la ignorancia y las drogas para poder hacer de Venezuela los que a ustedes les da la gana.
Por ultimo Sra., Cuenca no sea tan irrespetuosa con la mujer cubana, Cuba no esta lleno de mujeres jineteras como usted seƱalo el dĆa de hoy, ni de hombres traficantes. Deje de joder tanto y dedĆquese a cuidar sus nietos si es que acaso su vientre pudo parir un hijo para que hoy cuente con la dicha en la senilidad de su vida, de llamarse ABUELA.
Chamosaurio@gmail.com
http://chamosaurio.blogspot.com/
P.D. A ti Albertico Limonta, tus miedos no te hacen coparticipe de ninguna manifestación de apoyo a lo que bien podrĆan llamar “causas justas”, tu temor por todo el ODIO difuminado dĆa a dĆa te impide hacer acto de presencia en cualquier acto publico, solo eres muy macho desde su poltrona que te lubrican de maldad. Eres un triste y vulgar Mercenario un ladrón de la verdad. Tus mentiras ya han dejado de ser verdades.
1 Comentarios
Estimado camarada: La conoci en los 60, precisamente en una visita que
ResponderBorrarhiciera un grupo de profesores revolucionarios a la Habana , invitados por
el entonces ministro de educacion de ese pais Armandito Hart. ( IBA DE
COLEAO CON MI VIEJO ) Alli escuchamos y fuimos testigos de los elogios que
ella y su esposo Hector Cuenca, un hombre revolucionario, hicieron de esa
experiencia hermoza llamada Cuba Libre. Asi es la gente hermano. Una de las
vainas que tenemos los revolucionarios es que somos mas tercos que el
carajo, y hasta que no le vemos el hueso a la vaina no soltamos. Por eso
estamos aqui , presenciando el milagro de la revolucion con la certeza de
que podemos y debemos hacerlo aun mejor. Gloria Cuenca pasara a la historia
sin pena ni GLORIA. JUANSABROSO