Mforti9@cantv.net

“¡Por quĆ© tan duro! – dijo en otro tiempo el carbón de cocina al diamante; ¿no somos parientes cercanos?”-- ¿Por quĆ© tan blandos? Oh hermanos mĆos, asĆ os pregunto yo a vosotros; ¿no sois vosotros – mis hermanos? ¿Por quĆ© tan blandos, tan poco resistentes tan dispuestos a ceder? ¿ Por quĆ© hay tanta negación, tanta renegación en vuestro corazón? ¿Y tan poco destino en vuestra mirada? Y si no querĆ©is ser destinos ni inexorables: ¿cómo podrĆais algĆŗn dĆa – vencer conmigo? Y si vuestra dureza no quiere fulminar y cortar y sajar: ¿cómo podrĆais algĆŗn dĆa – crear conmigo? Los creadores son duros, en efecto. Y una bienaventuranza tiene que pareceros el imprimir vuestra mano sobre milenios como si fuesen cera,-- una bienaventuranza, escribir sobre la voluntad de milenios como sobre bronce,--- mĆ”s duros que el bronce, mĆ”s nobles que el bronce. Sólo lo totalmente duro es lo mĆ”s noble de todo. Esta nueva tabla, oh hermanos mios, coloco yo sobre vosotros: ¡haceos duros!---“ De AsĆ habló Zaratustra. 3,90. Federico Nietzsche.
DifĆcilmente podrĆ”n ocultar por mĆ”s tiempo la orquestada conspiración contra el poder popular en Venezuela. Se trata de la histórica burguesĆa decadente que pierde terreno polĆtico y comienza terriblemente a sentir blanda la calle (disolución). Creen nihilistamente que controlando las mesas electorales van a impedir que el pueblo siga manteniendo el poder que ganó durante 8 aƱos de guerra asimĆ©trica electoral. Multimillonarios bombardean salvajemente por los medios privados los hogares con opiniones fabricadas en Miami.
Mentiras repetidas sin fin que ocultan la desesperación imperialista. La burguesĆa venezolana y latinoamericana que no ha tomado conciencia de que se acabó la hora de la corrupción, de la intolerancia, del arribismo, de la excluyente forma de pensar, del racismo disfrazado de populismo mediĆ”tico, y en resumen de que se acabó la hora de la injusticia social, pierde piso histórico, y profundamente herida aparenta estar unificada tras la imagen del furioso muƱeco (chukky) que responde a los intereses del diablo Bush.
Es tal la manipulación mediÔtica que profundos pensadores caen en la trampa manipuladora. Que el venezolano se cansa en 8 años de gobierno, que la revolución chavista estÔ plagada de mercenarios, que el pueblo lo que quiere es paz, que los huecos de las calles, que la inseguridad, que Cuba, que los cubanos, que los de afuera si y nosotros no, perturban con ideas maquiavélicas de polarización infinita, y tergiversan las informaciones hasta generar un caos capaz de hacer cambiar de ideas a aquellos que no se han afirmado bajo el influjo de principios revolucionarios reales.
Para nadie que se mantenga firme en su propio criterio ideológico fundamental es una falsedad que en verdad no hay oposición polĆtica en nuestro paĆs sino una confabulación de golpistas esperando el turno para sacar sus pezuƱas y cobrar. El mundo burguĆ©s y su civilización mediocre sin tradiciones verdaderas y herida en el corazón, da sus Ćŗltimos manotazos de ahogado. La generación WASP (blancos, anglosajones, protestantes) que intenta imponer una dictadura mundial tiene revuelto el patio trasero. Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Cuba y Venezuela estĆ”n dando una batalla sin cuartel para no dejarse someter por el yugo sionista que proviene de la Casa Blanca. Le quitaron la posibilidad a MĆ©xico de gobernarse a si mismo y serĆ” gobernada por lacayos. A Colombia la mantienen controlada por dentro y por fuera desde 1947. Chile y PerĆŗ cada uno a su manera siguen pautas imperialistas. Brasil y Ecuador esperan la segunda vuelta electoral que estĆ” vigilada por milicias tecnocrĆ”ticas norteamericanas para que no gane el pueblo nunca. En el Consejo de la ONU batallamos como nunca antes y como nunca antes se le da en la madre al Goliat de la impunidad.
¿QuiĆ©n podrĆa creer que luchamos contra Guatemala? Nadie duda que guerreamos contra el imperialismo yanki y su dictadura mundializada en instituciones que dicen ser democrĆ”ticas. Se hunde el aparato fascista de gobierno mundial y son los pueblos que buscan soberanĆa e independencia los que dan la batalla final contra la anticivilización burguesa.
El peligro es constante. Por todas partes hay pruebas de conspiración y ataques contra el pueblo personificado en Hugo ChÔvez, Lula, Kircher, Morales, Correa, Fidel y sus gestiones gubernamentales. En las esferas de las Naciones Unidas y en la de las instituciones de gobierno local también. En todas partes hay gente que traiciona el ideal y las esperanzas del pueblo alzado por su libertad.
Desde el empleado pĆŗblico que usa la ideologĆa revolucionaria para ganarse unos reales hasta el funcionario diplomĆ”tico que vende a su patria por unos dólares. Hay un ejĆ©rcito de apĆ”tridas que vendió, vende y venderĆ” a la revolución cuando mejor pueda. El peligro es real, desde polĆticos civiles que esconden sus verdaderas malas intenciones para la hora aciaga, hasta el militar que sin principios nacionalistas es un eslabón mĆ”s de la cadena corrupta que intenta destruir al proceso socialista que estamos consolidando ahora.
La musiquita de atrĆ©vete y las maniobras mediĆ”ticas manipuladoras de las masas intentan vencer el sentimiento de amor popular al lĆder indiscutible venezolano. Las estadĆsticas de la administración y gerencia del poder nacional que aparecen en rojo (faltĆ”ndole al pueblo), y la ineficacia en el uso del poder (en todos los Ć”mbitos) juegan a favor de la contrarrevolución.
Desde una mala gestión municipal hasta el burocratismo estadal indecente arremeten contra los mĆ”s pobres y menesterosos. El deshonor y la indignidad de funcionarios pĆŗblicos y la traición de pseudos revolucionarios se confabulan como atentados inmorales contra las familias venezolanas que no han perdido las esperanzas de un porvenir autĆ©nticamente justo. Por eso digo que luchamos no contra individuos sino contra legiones, potestades, principados infernales, que desean ver al mundo pobre sometido al yugo de la tecnologĆa al servicio de la esclavización del planeta, uniformados en la miseria e igualados en la marginalidad y la exclusión. Por eso defienden a Israel que sigue matando palestinos sin que la ONU pueda hacer nada.
¿De que sirven los Convenios de Ginebra? ¿De quĆ© el Derecho Internacional Humanitario? Para el PentĆ”gono no hay ley que valga, ellos se aseguran de poder seguir torturando e invadiendo preventivamente a las naciones que considera “amenazantes del orden establecido” por ellos, desarrollando la guerra permanente. Esa es la verdad que no existe estado de derecho internacional, por lo que corresponde a los pueblos soberanos asegurarse por si mismos ante la afluencia del desatado caos universal.
Nuestra revolución es una muestra del orden que podemos restituir en nuestro territorio nacional. Para nadie es extraƱo que defendemos este orden a favor de las mayorĆas históricamente excluidas, por eso nos alineamos al pensamiento socialista. Pero esto no significa que repetiremos aquĆ fallos cubanos, soviĆ©ticos, chilenos, espaƱoles, coreanos, vietnamitas, chinos, iranĆes, libios, iraquies o de cualquier otra nación que haya pasado por un proceso socialista y revolucionario. AquĆ cometeremos nuestros propios errores porque no somos perfectos, pero no se nos achacarĆ” la idolatrĆa revolucionaria.
Porque una cosa es el amor al pueblo cubano en Fidel o al pueblo argentino de Perón o al chileno de Allende, y otra cosa que no tengamos nosotros raĆces profundamente socialistas locales y que tengamos que depender de los demĆ”s. No seƱores y seƱoras, es al revĆ©s, nos sobran muestras de liderazgo revolucionario y de fundamentos ideológicos justicialistas hoy llamado socialismo. Lo que necesitamos es tiempo para que sedimenten y cuajen en nuestra realidad social. Se van a oĆr de nuevo las voces de la protesta indĆgena ancestral, las afrovenezolanas, las criollas unificadas en un pueblo revolucionario tricolor que vencerĆ” la guerra contra el despotismo, la impunidad y el esclavismo denigrantes.
Mforti9@cantv.net
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