La historia de una foto en el marco de la represión cotidiana


Esta nota tiene dos protagonistas fundamentales. Por un lado, un artista comprometido con la lucha del pueblo argentino contra sus opresores. 

Nos referimos a Brian Carlson, un infaltable en las manifestaciones de los jubilados o cualquiera de las grandes movilizaciones que se estĆ”n dando en Buenos Aires. Carlson marcha con sus pinturas a modo de estandarte, y en las mismas refleja precisamente lo que estĆ” ocurriendo en ese mismo momento: prepotencia, represión policial, pero tambiĆ©n resistencia popular a tanto atropello. Y lo hace poniendo el cuerpo y arriesgĆ”ndose a sufrir en el mismo las consecuencias de desafiar a la jaurĆ­a uniformada.

Por el otro andarivel, estÔ nuestro fotógrafo de Resumen Latinoamericano, Agustín Diéguez, otro infaltable en las protestas populares, con su mÔquina y su celular siempre listos para obtener la imagen de una realidad dolorosa y asfixiante, y esto último vale también por la cantidad de veces que Agustín ha sufrido en su cuerpo los embates de la policía que no quiere que se muestren sus acciones brutales. Así fue como el ojo fotogrÔfico de nuestro compañero obtuvo esta imagen impecable, en el que el arte de Carlson enfrenta al gesto sorprendido de un represor, escenificando una confrontación entre iguales.

Es por ello que el artista Brian Carlson quiso agradecer a Agustín el hallazgo de una foto imperdible, y esto es lo que expresó en su mensaje:

Debo decir algo sobre esta foto. En primer lugar, fue tomada por un gran fotoperiodista de aquí, Agustín Diéguez, uno de los varios fotógrafos que siempre estÔn presentes en cualquier manifestación o marcha por los derechos humanos, y siempre en primera línea. Mis felicitaciones a Agustín.
Lo que mÔs me gusta es probablemente evidente. Mi pintura es una de tantas que retratan la brutalidad policial o la represión institucionalizada. Estoy al otro lado del cuadro, sosteniéndolo mientras paso junto a estos cordones policiales equipados con material antidisturbios. A mí no se me ve, pero el policía del rifle y las balas de goma sí me ve, al igual que el agente que estÔ detrÔs de él. Pero esa no es la historia que cuenta esta foto.

Parece haber una confrontación entre el policĆ­a de mi pintura y este agente real; da la impresión de que el policĆ­a pintado estĆ” levantando la porra y a punto de golpear al agente de carne y hueso… y ahĆ­ percibo un mensaje que AgustĆ­n supo captar…

Su violencia, la represión policial, se volverĆ” contra ellos; no vendrĆ” de los activistas —que son pacĆ­ficos y van desarmados—, sino que sus propias acciones tendrĆ”n repercusiones en sus vidas, serĆ” karma… su violencia rebotarĆ” y ellos mismos se convertirĆ”n en blanco de su propia represión. AsĆ­ es como interpreto la foto.

También ilustra a la perfección la diferencia entre el armamento que llevamos: este hombre con su rifle, sus balas de goma, su casco, su chaleco antibalas, etc., frente a un arte que simplemente refleja sus acciones. Me encanta la foto.
Gracias de nuevo, AgustĆ­n.

 Resumen Latinoamericano, 23 de septiembre de 2026.


Publicar un comentario

0 Comentarios