Las autoridades ticas ofrecen opciones de retorno voluntario o regularización humanitaria.
Este viernes, la Base 2 del Ministerio de Seguridad recibió al segundo grupo de migrantes deportados desde los Estados Unidos, consolidando el mecanismo de traslado establecido en el Memorando de Entendimiento firmado entre el presidente Rodrigo Chaves y la administración de Washington el pasado marzo.
A diferencia de los flujos migratorios tradicionales en la región, este grupo destaca por su amplia diversidad geográfica.
Según la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), de los 22 migrantes: ocho son brasileños, tres rumanos (incluyendo un menor de edad), dos azeríes, un bielorruso, tres uzbekos, dos chinos, un indio, un vietnamita y un ciudadano irlandés (adulto mayor).
Al aterrizar en el aeropuerto internacional Juan Santamaría, el personal de migración y la Cruz Roja Costarricense brindaron atención primaria y verificaron el estado de salud de los recién llegados con el apoyo de traductores.
Estatus legal y opciones de estadía
Bajo el acuerdo vigente, los migrantes no son abandonados a su suerte tras el control migratorio.
Las autoridades han dispuesto dos rutas principales para estas personas: un programa gestionado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para quienes deseen volver a sus países de origen, y la posibilidad de solicitar estancia legal en Costa Rica bajo categorías humanitarias o de refugio.
El presidente Chaves ha reiterado que Costa Rica actúa como un «socio estratégico» de Estados Unidos en la gestión de la crisis migratoria regional.
El acuerdo permite el traslado de grupos de hasta 25 personas por semana, garantizando, según el Gobierno, el respeto a los derechos humanos y el principio de no devolución a países donde enfrenten persecución.
Antecedentes y críticas
Este mecanismo no está exento de controversia. Aunque en 2025 se recibieron 200 migrantes bajo acuerdos similares, organizaciones no gubernamentales denunciaron el año pasado vulneraciones a los derechos fundamentales en refugios ubicados al sur del país.
En esta ocasión, las autoridades mantienen la ubicación del centro de alojamiento bajo estricta confidencialidad para proteger la integridad de los extranjeros, mientras se define su situación jurídica o su proceso de repatriación voluntaria.
Autor: teleSUR - ac - JML
Fuente: Agencias


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