El viceministro Carlos Fernández de Cossío precisó que La Habana contactó al Departamento de Estado y al Servicio de Guardacostas desde el primer momento.
Un día después de que Cuba neutralizara una embarcación procedente de Florida con diez hombres armados a bordo, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, amplió este jueves la información oficial y reveló que La Habana no solo actuó, también habló con Washington.
Desde que las autoridades identificaron el origen estadounidense de la lancha, Cuba abrió comunicación con el Departamento de Estado y el Servicio de Guardacostas. El viceministro confirmó que, mediante los mecanismos bilaterales vigentes, La Habana solicitará información sobre los implicados, el medio utilizado y otros detalles del caso. La respuesta es que Washington mostró disposición a cooperar.
Entre lo incautado en la embarcación se encuentran fusiles de asalto y de francotirador, pistolas, cócteles molotov, equipos de visión nocturna, chalecos antibalas, bayonetas, ropa de camuflaje, municiones de distintos calibres, raciones de combate, medios de comunicación y monogramas de organizaciones contrarrevolucionarias de corte terrorista. No era una travesía improvisada.
Del grupo de diez, cuatro no sobrevivieron: Manuel Ortega Casanova, Ledian Padrón Guevara, Héctor Dani Cruz Correa y Pavel Alin Peña. Los seis restantes son Christian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Sariol, Sergio José Manuel Rodríguez Castelló, Leonán Cruz Gómez, Mijail Sánchez González y Roberto Álvarez Ávila.
Fernández de Cossío aprovechó también para corregir un error de la información emitida la víspera: Rolando Roberto Azcorra, mencionado por equivocación en el reporte inicial, no formó parte del grupo. Tiene, sin embargo, antecedentes vinculados a acciones violentas contra Cuba.
La información, advirtió el viceministro, sigue siendo preliminar. Más detalles se conocerán en los próximos días.
El presidente Miguel Díaz-Canel reivindicó el derecho a la legítima defensa frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria, y respaldó sin rodeos la actuación de las fuerzas de seguridad en cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara.
Cuba lleva más de seis décadas denunciando actos de este tipo —organizados, financiados y ejecutados desde suelo estadounidense, según La Habana— y Fernández de Cossío fue explícito: lo ocurrido no es un hecho aislado. Es la expresión más reciente de un patrón que se ha intensificado en los últimos años, sostenido por una impunidad que las autoridades cubanas llevan tiempo señalando ante la comunidad internacional.
Autor: teleSUR: DRB
Fuente: Minrex


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