Los países del ALBA condenaron el “robo” de un nuevo petrolero venezolano por parte de EE.UU., advirtiendo que esto establece un “grave precedente” a nivel mundial.
“Estas acciones forman parte de una estrategia que sustituye las normas por la intimidación y el despojo”, afirmaron el domingo en un comunicado los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), tras la interceptación del tercer buque desde principios de diciembre por fuerzas estadounidenses mientras transportaba petróleo venezolano.
Los miembros de ALBA acusaron al Gobierno de Estados Unidos de “actuar como un corsario” y de “privar ilegítimamente de libertad a la tripulación” del petrolero, advirtiendo que “este grave acto de piratería cometido en aguas internacionales viola la letra y el espíritu de la Carta de Naciones Unidas, los principios fundamentales del Derecho Internacional y el texto de la Convención para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Navegación Marítima”.
Asimismo, aseguraron que se trata de “una agresión inadmisible contra el comercio legítimo y la soberanía de los Estados”, que “desenmascara una intención deliberada de saqueo de los recursos naturales de un país soberano y establece un gravísimo precedente para la región y para el sistema internacional en su conjunto”.
Desde el bloque regional, señalaron que se trata de “una estrategia supremacista de dominación neocolonial” orientada a “imponer por la fuerza un orden anárquico en el que prevalezca la violencia, socavando el Derecho Internacional y sustituyendo las normas por la intimidación y el despojo”.
“La Alianza Bolivariana reitera su solidaridad plena y activa con el pueblo y el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, y respalda el ejercicio de todas las acciones jurídicas y diplomáticas correspondientes ante las instancias multilaterales competentes”, manifestaron.


0 Comentarios