La Oposición venezolana debe ser puesta en su lugar

La Revolución Bolivariana no puede quedarse de brazos cruzados, hay que pasar a la real ofensiva
Por: NĆ­kolas Stolpkin

Que recordemos, nunca antes la Revolución Bolivariana había sido bombardeada mediÔticamente como hoy estÔ siendo bombardeada, y mÔs aún cuando en Argentina ha asumido Mauricio Macri y en Brasil es puesto Michel Temer, al ser apartada Dilma Rousseff.

Después del retroceso que tuvo el Neoliberalismo en América Latina, vemos que nuevamente ha tenido un nuevo impulso con los últimos acontecimientos desarrollados en Argentina y Brasil.

El triunfo de la oposición venezolana en el Parlamento junto con los negativos acontecimientos ocurridos en Argentina y Brasil, ha permitido a la oposición, a su burguesía local y a los Grandes Medios de Comunicación (internacionales y locales) con clara obediencia a los intereses estadounidenses, aumentar el volumen de una agresiva ofensiva (política-económica-diplomÔtica-mediÔtica) contra la revolución bolivariana.

No entendemos la "democracia" por la que luchan ni el "pacifismo" con la cual se llena la boca la oposición venezolana, mÔs aún cuando ponen sobre la mesa a la Constitución Bolivariana, si lo que vemos por parte de esa oposición es presión económica, violencia y la constante obsesión por apartar a NicolÔs Maduro de la presidencia de Venezuela y terminar con la revolución bolivariana.

No entendemos tampoco la reacción emocional del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, y su comunicado oficial y personal hacia NicolĆ”s Maduro, presidente legĆ­timo de Venezuela. Y todavĆ­a estamos esperando el comunicado oficial (¿y "emocional"?) de la OEA con respecto al golpe blanco ocurrido en Brasil hacia Dilma Rousseff. ¿Dónde estĆ”?

Ante todo lo anterior, la Revolución Bolivariana debe pasar a una real ofensiva. No puede quedarse de brazos cruzados, mucho menos cuando existe una oposición con el consentimiento de los intereses estadounidenses y la tribuna que les permite los Grandes Medios de Comunicación.

El pueblo bolivariano y los militares bolivarianos deben tomar real control de la situación en Venezuela. La oposición venezolana ha venido gozando de muchos privilegios, pero esos privilegios Ćŗnicamente los ha utilizado para poder agredir y buscar desestabilizar la revolución bolivariana. 

El niño malcriado merece ya una lección. El gobierno venezolano debería entender que todo esto que estÔ pasando en Venezuela, y sus consecuencias, no se deben a otra cosa a que el niño malcriado en su momento no fue corregido y lo han dejado hacer lo que se le venga en gana. Ahora el niño estÔ "crecidito", y ya ven las consecuencias de no haberlo corregido antes. Pero ahora hay que tomar las riendas ya. Y tomar las riendas significa que debe haber mano dura. Si queremos salvar la revolución bolivariana, entonces hay que tomar decisiones drÔsticas, por mÔs dolorosas que puedan ser.

Si tenemos el apoyo del pueblo bolivariano y el apoyo de los militares bolivarianos para ir en defensa de la revolución bolivariana ¿quĆ©  mĆ”s estamos esperando para ir en defensa de esa revolución? ¿Dónde estĆ” el carĆ”cter de la Revolución Bolivariana? ¿Dónde estĆ”n los hijos de Hugo ChĆ”vez? ¿Vamos a esperar a que el niƱo malcriado tome las riendas de la casa? No seƱores. AquĆ­ se debe poner coto al asunto, por mĆ”s que llore el niƱo malcriado o los "vecinos" recriminen. 

La Democracia construida en Venezuela se debe proteger y ser defendida. No se debe permitir que la oposición (violenta, acaparadora, conspiradora, etc) siga ultrajando la democracia venezolana.

Propuestas para poner al niƱo en su lugar:

1. Disolver el Parlamento.

Fundamental es anular el Parlamento venezolano, hoy manejado por esa oposición que lo Ćŗnico que busca es sembrar el caos, desmontar el proceso bolivariano y sacar al presidente, NicolĆ”s Maduro. Nunca la oposición venezolana, ni siquiera desde que NicolĆ”s Maduro ganara legĆ­timamente las elecciones, ha permitido que se gobierne en paz; siempre han buscado la confrontación, la provocación, la desestabilización en contra de Venezuela y los venezolanos. 


2. Decretar Estado de Excepción.

Disuelto el Parlamento, se debe decretar el Estado de Excepción. Lo militares deben salir a la calle, temporalmente, para lograr restaurar el orden social, político y económico de Venezuela. Ante la grave situación que vive Venezuela (presión económica, política, diplomÔtica, mediÔtica) y de la cual la oposición es parte, es necesario poner orden.


3. Tomar el control de los Medios de Comunicación.

Nunca en Venezuela la oposición ha tenido, desde que se iniciara el Proceso Bolivariano, la libertad con la que ha venido gozando en los Medios de la burguesĆ­a venezolana. Esa libertad debe acabar, y no momentĆ”neamente. La libertad de los Medios de Comunicación de la burguesĆ­a hay que ponerle un punto final. Nunca los Medios de la burguesĆ­a venezolana han hecho tanto daƱo al proceso bolivariano y al pueblo venezolano. 


4. Dejar sin margen de maniobra a los principales líderes de la oposición.

Los principales líderes de la oposición venezolana deben ser declarados enemigos del proceso bolivariano y encarcelados, por representar un peligro para la sociedad venezolana. Los principales líderes de la oposición han demostrado que no tienen ningún interés en dejar gobernar tranquilamente al presidente electo democrÔticamente. Lo único que tienen en la cabeza es acabar con el proceso bolivariano y sacar a quien lo dirige.


5. Anular la autocrĆ­tica pĆŗblica.

Hay que silenciar, por las buenas o por las malas, aquellas voces que con su palabra, escrita o hablada, auto-declarados "chavistas", generan división e instrumentos para la oposición mÔs que para fortalecer el proceso bolivariano. Sus palabras públicas no estÔn al servicio de la revolución bolivariana, estÔn mÔs bien al servicio de la oposición.


6. Fusión entre el pueblo bolivariano y los militares bolivarianos.

La toma del control por parte de los militares no puede dejar afuera al pueblo bolivariano que desea también defender la revolución bolivariana. El pueblo bolivariano debe organizarse junto a los militares para tomar las calles y restaurar el orden. Los militares no deberían actuar solos, ya que afuera serían mal vistos. Militares y pueblo bolivariano organizado es la mejor fórmula para evitar la imagen militar de la cual fue protagonista anteriormente América Latina. No hay que darles en el gusto. La toma de control debe ser cívico-militar. Pero cada uno debe tener sus funciones y atribuciones.


7. Cierres de fronteras y despliegue de sistemas de defensa.

La toma de control por parte de las fuerzas legĆ­timas de Venezuela deben estar conscientes de que la burguesĆ­a buscarĆ” formas para defender sus intereses. Por lo que hay que estar preparados ante cualquier amenaza externa. Las fronteras deben ser cerradas y los sistemas de defensa deben ser desplegados.


Medidas a considerar con respecto a otros elementos que han contribuido al actual clima en venezuela: expulsión de prensa extranjera; anulación de ONGs, nacionales o extranjeras;  toma de Grandes Medios de Producción, etc.

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