El radicalismo de derechas crece de cara a las elecciones en Rusia

El radicalismo de derechas crece de cara a las elecciones en Rusia
Por: Anna Kurskaya,

RIA Novosti

El número de crímenes por motivos nacionalistas en Rusia va bajando en el curso de los últimos años gracias a la enérgica actuación de las fuerzas del orden, según el Movimiento Internacional de Derechos Humanos ‘Un Mundo sin Nazismo’.

Sin embargo, la presencia de actitudes xenófobas en la sociedad es muy alta, por lo que según lo expertos las próximas elecciones presidenciales pueden provocar una acentuación de los ánimos nacionalistas.

En 2011, en Rusia se redujeron las manifestaciones de ultraderecha y extremistas, informan los expertos del Movimiento Internacional de Derechos Humanos ‘Un Mundo sin Nazismo’ en su resumen de investigaciones presentado en la Cámara Pública de la Federación de Rusia el pasado martes.

Según sus datos, en el último año en Rusia bajó el número de asesinatos, atracos y vandalismo por motivos de odio internacional, una tendencia que se observa desde hace tres años ya. En 2011 en Rusia fueron registrados 104 casos de atracos y peleas por xenofobia, que provocaron 28 muertes y 129 heridos (en 2010 fueron 46 y 299, respectivamente, y en 2009 llegaron a 83 y 341).

Los expertos atribuyen la reducción de la criminalidad al trabajo activo de la Fiscalía y de los departamentos para la lucha contra el extremismo del Servicio Federal de Seguridad y del Ministerio del Interior, así como a la calificación penal más rigurosa por estos crímenes.

Sin embargo, los sociólogos evidencian que los ánimos nacionalistas y la xenofobia en la sociedad rusa se han hecho más notables en los últimos años. Según los datos del Centro Ruso del Estudio de la Opinión Pública, publicados el 7 de diciembre de 2011, el 63% de los vecinos de la capital rusa, Moscú, y el 54% de los vecinos de San Petersburgo notaron un empeoramiento del clima entre nacionalidades en Rusia en el último año. Los expertos hablan de un crecimiento del número de los partidarios del nazismo en el país.

“Según nuestras evaluaciones, hoy Rusia tiene entre 20.000 y 24.000 activistas de organizaciones radicales de derecha”, cuenta el vicepresidente del movimiento ‘Un Mundo sin Nazismo’, Valeri Enguel. Es menos que en los países del Báltico, donde gozan del apoyo del poder y actúan fuera de la marginalidad, pero son unos índices demasiado grandes en comparación con los de Europa Occidental”.

En la opinión de los defensores de derechos humanos, el problema principal no es la cantidad de las organizaciones radicales, sino la influencia ideológica que tienen estas organizaciones sobre la sociedad.

Los políticos necesitan a los nacionalistas

Después del mitin de protesta en Moscú del pasado 10 de diciembre, cuando se hizo evidente la contraposición entre una parte de la sociedad rusa y el poder, las organizaciones nacionalistas cobraron un interés mayor entre las fuerzas políticas opositoras, que intentan atraerlas a su lado.

“Las fuerzas del nacionalismo radical han obtenido una oportunidad muy ventajosa de portarse como una joven casadera, deseada por todos”, comentó el presidente de la Comisión para las Relaciones Internacionales y la Libertad de Conciencia, Nikolai Svanidze. Ahora cualquiera puede pedirles la mano y, por desgracia, ya la piden tanto los de abajo, como los de arriba”.

La baza nacionalista la utilizan tanto los líderes de los partidos parlamentarios opositores, sobre todo del Partido Comunista de la Federación Rusa (KPRF) y del Partido Liberal Democrático de Rusia (LDPR), como los líderes de la oposición no organizada, como el famoso bloguero Alexei Navalni, conocido por sus declaraciones de carácter nacional-democrático y participante de la manifestación bajo el lema ‘¡Basta de dar de comer al Cáucaso!’.

“La política de la oposición liberal de los últimos diez años, que consiste en unirse con quien sea para oponerse al poder oficial, brinda frutos curiosos”, comenta Valeri Enguel. “Vimos una alianza bastante innatural de la oposición liberal con el KPRF, y ahora estamos observando cómo esta oposición intenta unirse con las fuerzas nacionalistas”.

Según los expertos, los políticos no dejarán de explotar los ánimos nacionalistas mientras que éstos les aporten unos votos adicionales que no les dan las intervenciones por el internacionalismo o los intentos de omitir el tema.

Al mismo tiempo, los problemas planteados por los movimientos patrióticos requieren una resolución real por parte del Estado, cree el presidente del Secretariado para las relaciones entre Iglesia y sociedad del Patriarcado de Moscú, el arcipreste Vsevolod Chaplin.

“El estatus del pueblo ruso en el país, el freno a la autorganización, las dificultades de relaciones entre los inmigrantes y la población autóctona, la criminalidad étnica, todo ello provoca, por desgracia, muchas dudas en lo que a la legitimidad de los procesos públicos se refiere y ayuda a los radicales a aprovecharse del tema”, dijo el arcipreste en el curso de la discusión en la Cámara Pública rusa.

En su opinión, es incorrecto tener miedo al fuerte pueblo ruso, al proceso de su organización en entidades, ya que precisamente así se condicionará la dirección en la que se desarrollará el país. Lo mismo pueden hacer los demás pueblos de Rusia también, la historia conoce ejemplos de una asociación semejante, dice el experto. “Estoy seguro de que de ser así, lograremos evitar la enemistad dentro de la sociedad por motivos nacionalistas”, resaltó Chaplin.

La llegada al poder

En la opinión de Valeri Enguel, la participación activa de los nacionalistas en la organización de los mítines de diciembre muestra que se disponen a llegar al poder. La experiencia de los países europeos ya ha mostrado que al alcanzar el poder incluso a nivel local, los radicales de derecha hacen uso activo de los medios de difusión masiva, atrayendo así cada vez más partidarios.

Algunos especialistas creen que las ideas nacionalistas ya están penetrando en el poder ruso. Como una prueba de ello, recuerdan el reciente nombramiento al puesto de viceprimer ministro de Dmitri Rogozin, el líder y cofundador del movimiento nacional patriótico Kongress Russkij Obschin (Congreso de las Comunidades Rusas).

El periodista televisivo Nikolai Svanidze cree que el nombramiento de Rogozin está relacionado con la ideología que promueve. “Creo que el nombramiento de Rogozin para el puesto de viceprimer ministro de Rusia es una plataforma para la continuación de su carrera política en calidad de cargo público a corto plazo. Es una de las perspectivas para nuestra elite política en el caso de que sus líderes actuales no logren mantener el poder”.

Algunos especialistas están de acuerdo con esta opinión. “Creo que Dmitri Rogozin ha entrado en el poder no como el portavoz del congreso de las Comunidades Rusas, sino gracias a su experiencia en calidad del embajador de Rusia para la OTAN, dice Valeri Enguel. “No creo que en sus actividades vaya a abordar cuestiones de política interior y nacional de Rusia”.

Un desafio de la derecha radical

Los expertos creen que en el mes y medio que queda hasta las elecciones presidenciales en Rusia los líderes de partidos políticos harán un uso mucho más activo de la retórica nacionalista. No está claro dónde pararán las diferentes fuerzas políticas en el abuso del nazismo para sus intereses.

“Hay que entender que la palabra estimula la acción. Si la televisión, la prensa e Internet siguen propagando lemas nacionalistas, los movimientos radicales nacionalistas de la política y sociedad rusa ganarán cada vez más partidarios”, advierte el miembro de la Cámara Pública Alexandr Sokolov. Desde su punto de vista, sería correcto que los movimientos e instituciones públicas tomen medidas para evitar esta situación, uniéndose y concentrando los medios de oposición al radicalismo de derechas en las manos del poder oficial.

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