Rusia, Belarús y Kazajstán en la integración
Por: Antonio Rondón
Prensa Latina
Moscú. La creación de mecanismos de integración económica entre Rusia, Belarús y Kazajstán, por primera vez desde la desintegración de la Unión Soviética, constituye un intento real de recuperar la sincronización de potenciales comerciales en la región.
Existen 240 procesos de integración en el orbe y el creado por los tres países busca dar el debido uso a un potencial de intercambio comercial para sus economías, que de conjunto acumulan un producto interno bruto cercano a los dos billones de dólares.La historia de la economía moderna, en especial de la última década, muestra cómo los mercados de mayor potencial de consumo, como son los casos de China e India, pueden asegurar un incremento vertiginoso de su lugar en el sistema de comercio mundial.Según el presidente ruso, Dmitri Medvedev, se trata de explotar las posibilidades de una integración de tres naciones que parten de una plataforma económica con niveles de desarrollo similares.Además, como afirma el presidente kazajo, Nursultan Nazarbaev, se habla de un mercado potencial de 170 millones de consumidores que pueden garantizar la realización de mercancías y un comercio interno capaz de resguardarlo de posibles crisis fuera del referido sistema.Precisamente, uno de los puntos abordados en una conferencia de prensa conjunta de Medvedev, Nazarbaev y su similar belarruso, Alexander Lukashenko, fue que las naciones más resistentes a la crisis son las poseedoras de un mercado interno fortalecido.En ese sentido, el presidente ruso abogó por crear un mercado interno reforzado entre las tres naciones que permita asegurar una especie de vacuna para los tiempos de crisis económica.Pero el ministro ruso de Industria y Comercio, Viktor Jristienko, va más allá al asegurar que se necesita formar un mercado interno en la Unión Aduanera, formada por las tres naciones y puesta en vigor en julio pasado, para luego pasar de conjunto a otros mercados.La potencialidad creada por la integración entre Rusia, Belarús y Kazajstán debe servir para de conjunto tratar de llegar a otros mercados, por lo que para ello se necesita actuar sobre la base de las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), opinó Jristienko.De ahí que el Espacio Económico Común (EEC), cuyo funcionamiento debe iniciarse a partir de enero próximo –si para esa fecha es ratificado por los parlamentos de los tres estados–, necesita basarse en las regulaciones de la OMC, explicó Viktor Jristienko.El ministro ruso fue seleccionado para encabezar en los próximos cuatro años el Colegio de la Comisión Económica Euroasiática (CEE), cuyo acuerdo de creación también lo rubricaron Medvedev, Nazarbaev y Lukashenko.
Los tres jefes de Estado coincidieron en subrayar que la CEE será el primer órgano supranacional, neutral e independiente formado en las últimas dos décadas en un espacio que correspondió a la Unión Soviética.El nuevo órgano dirigirá los procesos de integración y estará formado por funcionarios internacionales que, según Jristienko, de ninguna forma podrán simultanear su trabajo en el CEE con cargos en gobiernos nacionales.
La CEE la conforma el Consejo, formado por viceprimeros ministros encargados de dar el visto bueno a acuerdos con terceras partes y asuntos similares, y el Colegio que trabajará de forma permanente sobre los acuerdos nacionales.A decir de Nazarbaev, la CCE absorberá 175 prerrogativas de los gobiernos nacionales y dirigirá todo el proceso de integración, el cual deberá llegar a una etapa superior con la creación de la Unión Económica Euroasiática (UEE) en 2015.Para esa fecha, será necesario conciliar políticas macroeconómicas, base legislativa, política crediticia y monetaria, así como del trabajo de los llamados monopolios naturales (consorcios de petróleo, gas y transporte).
Más adelante se deberá pensar si se avanza en el surgimiento de una unión monetaria, afirmó Jristienko, quien en declaraciones a Prensa Latina consideró prematuro hablar ahora sobre las perspectivas del rublo como moneda común.
Sin embargo, reconoció que la moneda rusa podría convertirse en divisa de reserva de los tres países, mientras los procesos desarrollados en Rusia, como la formación de un Centro Financiero Internacional, serán tenidos en cuenta en el futuro.En su momento, entre Rusia y Belarús surgieron diferencias sobre la ubicación del centro de emisión de la moneda dentro del Estado Unificado que forman ambas naciones por más de una década. Al respecto, Lukashenko admitió que en caso de un avance acelerado del proceso de integración entre las tres naciones, el Estado Unificado podría "diluirse" en el camino para crear la UEE.Pero el mandatario belarruso recordó, no obstante, que el nivel de integración alcanzado dentro del Estado Unificado está muy por delante de lo que se pretende lograr con la UEE. Moscú y Belarús comparten bases legislativas comunes, una defensa antiaérea unificada, un resguardo común de fronteras externas y la ausencia de las internas.Las otras aristas de la integración. Medios de prensa rusos hacen referencia al programa expuesto recientemente por el primer ministro ruso, Vladimir Putin, y futuro candidato para las presidenciales de 2012, sobre la unión euroasiática como el esquema más plausible de la región.Al respecto se habla de las posibilidades de que con Putin la política exterior rusa y sus esfuerzos, en cuanto a relaciones económicas se refiere, se concentren más aún en los empeños de acercamiento con socios del anterior espacio soviético y con China.La formación de la UEE ya da resultados muy visibles, pues en apenas un semestre de funcionamiento de la Unión Aduanera (UA) el intercambio comercial entre Rusia, Belarús y Kazajstán se incrementó en 40 por ciento.
Además, existen diferentes velocidades en el proceso de integración, pues en ese mismo período entre Rusia y Kazajstán el intercambio comercial creció en un 70 por ciento, afirmó Nazarbaev.Algunas fábricas para piezas de tractores, camiones o sistemas de regadío que apenas sobrevivían, ahora funcionan a plena capacidad y con pedidos para todo el año.La ruptura que se produjo al desintegrarse abruptamente la Unión Soviética y la falta de capacidad de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) de convertirse en un verdadero centro impulsor de integración económica, explica el éxito, por el contrario, de la CEE.Así, la UEE, que se planea echar a andar dentro de tres años puede cumplir, a su manera, la tarea de "curar" los daños causados a las economías integradas de la antigua Unión Soviética con la formación de la CEI, en 1991, claro, ahora sobre bases completamente diferentes.En Occidente ven con hipócrita temor los intentos de Moscú de alentar el surgimiento de un espacio económico común en la región, que pone en declive los intentos de aumentar su presencia, por separado, en el otrora espacio soviético, consideran expertos.
Por: Antonio Rondón
Prensa Latina
Moscú. La creación de mecanismos de integración económica entre Rusia, Belarús y Kazajstán, por primera vez desde la desintegración de la Unión Soviética, constituye un intento real de recuperar la sincronización de potenciales comerciales en la región.
Existen 240 procesos de integración en el orbe y el creado por los tres países busca dar el debido uso a un potencial de intercambio comercial para sus economías, que de conjunto acumulan un producto interno bruto cercano a los dos billones de dólares.La historia de la economía moderna, en especial de la última década, muestra cómo los mercados de mayor potencial de consumo, como son los casos de China e India, pueden asegurar un incremento vertiginoso de su lugar en el sistema de comercio mundial.Según el presidente ruso, Dmitri Medvedev, se trata de explotar las posibilidades de una integración de tres naciones que parten de una plataforma económica con niveles de desarrollo similares.Además, como afirma el presidente kazajo, Nursultan Nazarbaev, se habla de un mercado potencial de 170 millones de consumidores que pueden garantizar la realización de mercancías y un comercio interno capaz de resguardarlo de posibles crisis fuera del referido sistema.Precisamente, uno de los puntos abordados en una conferencia de prensa conjunta de Medvedev, Nazarbaev y su similar belarruso, Alexander Lukashenko, fue que las naciones más resistentes a la crisis son las poseedoras de un mercado interno fortalecido.En ese sentido, el presidente ruso abogó por crear un mercado interno reforzado entre las tres naciones que permita asegurar una especie de vacuna para los tiempos de crisis económica.Pero el ministro ruso de Industria y Comercio, Viktor Jristienko, va más allá al asegurar que se necesita formar un mercado interno en la Unión Aduanera, formada por las tres naciones y puesta en vigor en julio pasado, para luego pasar de conjunto a otros mercados.La potencialidad creada por la integración entre Rusia, Belarús y Kazajstán debe servir para de conjunto tratar de llegar a otros mercados, por lo que para ello se necesita actuar sobre la base de las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), opinó Jristienko.De ahí que el Espacio Económico Común (EEC), cuyo funcionamiento debe iniciarse a partir de enero próximo –si para esa fecha es ratificado por los parlamentos de los tres estados–, necesita basarse en las regulaciones de la OMC, explicó Viktor Jristienko.El ministro ruso fue seleccionado para encabezar en los próximos cuatro años el Colegio de la Comisión Económica Euroasiática (CEE), cuyo acuerdo de creación también lo rubricaron Medvedev, Nazarbaev y Lukashenko.
Los tres jefes de Estado coincidieron en subrayar que la CEE será el primer órgano supranacional, neutral e independiente formado en las últimas dos décadas en un espacio que correspondió a la Unión Soviética.El nuevo órgano dirigirá los procesos de integración y estará formado por funcionarios internacionales que, según Jristienko, de ninguna forma podrán simultanear su trabajo en el CEE con cargos en gobiernos nacionales.
La CEE la conforma el Consejo, formado por viceprimeros ministros encargados de dar el visto bueno a acuerdos con terceras partes y asuntos similares, y el Colegio que trabajará de forma permanente sobre los acuerdos nacionales.A decir de Nazarbaev, la CCE absorberá 175 prerrogativas de los gobiernos nacionales y dirigirá todo el proceso de integración, el cual deberá llegar a una etapa superior con la creación de la Unión Económica Euroasiática (UEE) en 2015.Para esa fecha, será necesario conciliar políticas macroeconómicas, base legislativa, política crediticia y monetaria, así como del trabajo de los llamados monopolios naturales (consorcios de petróleo, gas y transporte).
Más adelante se deberá pensar si se avanza en el surgimiento de una unión monetaria, afirmó Jristienko, quien en declaraciones a Prensa Latina consideró prematuro hablar ahora sobre las perspectivas del rublo como moneda común.
Sin embargo, reconoció que la moneda rusa podría convertirse en divisa de reserva de los tres países, mientras los procesos desarrollados en Rusia, como la formación de un Centro Financiero Internacional, serán tenidos en cuenta en el futuro.En su momento, entre Rusia y Belarús surgieron diferencias sobre la ubicación del centro de emisión de la moneda dentro del Estado Unificado que forman ambas naciones por más de una década. Al respecto, Lukashenko admitió que en caso de un avance acelerado del proceso de integración entre las tres naciones, el Estado Unificado podría "diluirse" en el camino para crear la UEE.Pero el mandatario belarruso recordó, no obstante, que el nivel de integración alcanzado dentro del Estado Unificado está muy por delante de lo que se pretende lograr con la UEE. Moscú y Belarús comparten bases legislativas comunes, una defensa antiaérea unificada, un resguardo común de fronteras externas y la ausencia de las internas.Las otras aristas de la integración. Medios de prensa rusos hacen referencia al programa expuesto recientemente por el primer ministro ruso, Vladimir Putin, y futuro candidato para las presidenciales de 2012, sobre la unión euroasiática como el esquema más plausible de la región.Al respecto se habla de las posibilidades de que con Putin la política exterior rusa y sus esfuerzos, en cuanto a relaciones económicas se refiere, se concentren más aún en los empeños de acercamiento con socios del anterior espacio soviético y con China.La formación de la UEE ya da resultados muy visibles, pues en apenas un semestre de funcionamiento de la Unión Aduanera (UA) el intercambio comercial entre Rusia, Belarús y Kazajstán se incrementó en 40 por ciento.
Además, existen diferentes velocidades en el proceso de integración, pues en ese mismo período entre Rusia y Kazajstán el intercambio comercial creció en un 70 por ciento, afirmó Nazarbaev.Algunas fábricas para piezas de tractores, camiones o sistemas de regadío que apenas sobrevivían, ahora funcionan a plena capacidad y con pedidos para todo el año.La ruptura que se produjo al desintegrarse abruptamente la Unión Soviética y la falta de capacidad de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) de convertirse en un verdadero centro impulsor de integración económica, explica el éxito, por el contrario, de la CEE.Así, la UEE, que se planea echar a andar dentro de tres años puede cumplir, a su manera, la tarea de "curar" los daños causados a las economías integradas de la antigua Unión Soviética con la formación de la CEI, en 1991, claro, ahora sobre bases completamente diferentes.En Occidente ven con hipócrita temor los intentos de Moscú de alentar el surgimiento de un espacio económico común en la región, que pone en declive los intentos de aumentar su presencia, por separado, en el otrora espacio soviético, consideran expertos.


0 Comentarios