Putin entreabre ventana presidencial
Por: Antonio Rondón García
Moscú, 28 nov (PL) La confirmación del primer ministro ruso, Vladimir Putin, como candidato para las presidenciales de marzo próximo constituye hoy un impulso para el gobernante partido Rusia Unida (RU) de cara a las elecciones parlamentarias del próximo domingo.
El mandatario ruso, Dmitri Medvedev, encabeza la lista electoral del RU, pero el anuncio de la designación oficial de Putin a apenas unos días de la justa en las urnas, sin dudas busca el impulso final para la formación política en el poder.
Al mismo tiempo, en su discurso ante el XII congreso del RU, Putin entreabrió una ventana a las presidenciales de 2012 al esbozar puntos que claramente formarán la base de su campaña electoral para entonces.
Uno de los principales postulados recae en la necesidad de consolidar la justicia social, lo que confirma la orientación de la estrategia económica y política del actual equipo de gobierno.
Putin se refería así a pasos concretos para incrementar salarios, pensiones y gastos sociales, mientras algunos críticos de las autoridades rusas consideran que aunque todavía serán altos, los desembolsos en la esfera social sufrirán reducciones hasta 2014.
Sin embargo, la formulación simple y clara de uno de los principales objetivos del RU pasa también por aprovechar la popularidad del jefe de Gobierno, quien a decir de sus seguidores continúa como líder natural del país.
Al mismo tiempo, analistas locales consideran que el cambio de estrategia del partido gubernamental de presentar a Medvedev al frente de la campaña electoral, en lugar de Putin, sólo fue un paso temporal, pues en realidad el primer ministro ruso mantiene su arrastre.
Sin embargo, los últimos años de presidencia de Medvedev, los cambios operados dentro de la sociedad rusa y, si se quiere, el determinado desgaste producto de la permanencia en el poder del RU también afectaron en cierta medida la propia popularidad de Putin.
De acuerdo con un estudio del Levada-Centro realizado a mediados del mes de noviembre, el jefe de Gobierno acumulaba 31 por ciento de popularidad, contra el 41 en octubre último.
Claro, que su eventual contrincante, el dirigente del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), Guennadi Ziuganov, registraba un ocho por ciento de popularidad, mientras el líder del Partido Liberal-Demócrata (LDRR), Vladimir Zhirinovski, contaba con siete.
Al mismo tiempo, las encuestas del Centro Político de Petersburgo situaban al RU con 57 por ciento de apoyo popular, al PCFR con 16 y al LDPR empatado a 11 con Rusia Justa (RJ). Los otros tres partidos fuera de la Duma (cámara baja) no llegaban el mínimo de siete por ciento.
Otro estudio del Levada-Centro mostró al RU con 53 puntos, al PCFR con 20, al LDPR con 12 y a RJ con nueve, mientras el instituto de Problemas de la Democracia indica un 58 para el RU, 16 para el PCFR, 11 para el LDPR y 6,5 para RJ.
Asimismo, al tiempo que dejó entrever las principales tesis de su campaña presidencial, como la promoción de los empresarios interesados en desarrollar e invertir en la economía nacional y la orientación a la integración euroasiática, Putin también criticó a la oposición.
De hecho, se dedicó a demostrar que los reclamos sociales de partidos opositores, en realidad se pusieron en práctica en ejemplos concretos en los últimos 12 años de gobierno del RU.
Al mismo tiempo, reconoció las grandes dificultades para avanzar en la lucha contra la corrupción, vista como uno de los principales frenos a la anunciada política oficial de la modernización del país.
Los órganos del orden público y judicial deben garantizar los derechos de cada ciudadano. Es más fácil decirlo que hacerlo, aclaró.
Putin apeló en todo momento a la estabilidad social, mientras que Medvedev hizo un llamado directo a la votación de los indecisos a favor del RU el próximo domingo. De esa forma, la dupla se consolidó finalmente en torno al partido gobernante, estiman expertos.
La vinculación directa del primer ministro para las presidenciales con el partido en el gobierno convierte a las legislativas del 4 de diciembre en un adelanto del estado de la opinión pública nacional de cara a los comicios presidenciales de marzo venidero.
mv/to
Por: Antonio Rondón García
Moscú, 28 nov (PL) La confirmación del primer ministro ruso, Vladimir Putin, como candidato para las presidenciales de marzo próximo constituye hoy un impulso para el gobernante partido Rusia Unida (RU) de cara a las elecciones parlamentarias del próximo domingo.
El mandatario ruso, Dmitri Medvedev, encabeza la lista electoral del RU, pero el anuncio de la designación oficial de Putin a apenas unos días de la justa en las urnas, sin dudas busca el impulso final para la formación política en el poder.
Al mismo tiempo, en su discurso ante el XII congreso del RU, Putin entreabrió una ventana a las presidenciales de 2012 al esbozar puntos que claramente formarán la base de su campaña electoral para entonces.
Uno de los principales postulados recae en la necesidad de consolidar la justicia social, lo que confirma la orientación de la estrategia económica y política del actual equipo de gobierno.
Putin se refería así a pasos concretos para incrementar salarios, pensiones y gastos sociales, mientras algunos críticos de las autoridades rusas consideran que aunque todavía serán altos, los desembolsos en la esfera social sufrirán reducciones hasta 2014.
Sin embargo, la formulación simple y clara de uno de los principales objetivos del RU pasa también por aprovechar la popularidad del jefe de Gobierno, quien a decir de sus seguidores continúa como líder natural del país.
Al mismo tiempo, analistas locales consideran que el cambio de estrategia del partido gubernamental de presentar a Medvedev al frente de la campaña electoral, en lugar de Putin, sólo fue un paso temporal, pues en realidad el primer ministro ruso mantiene su arrastre.
Sin embargo, los últimos años de presidencia de Medvedev, los cambios operados dentro de la sociedad rusa y, si se quiere, el determinado desgaste producto de la permanencia en el poder del RU también afectaron en cierta medida la propia popularidad de Putin.
De acuerdo con un estudio del Levada-Centro realizado a mediados del mes de noviembre, el jefe de Gobierno acumulaba 31 por ciento de popularidad, contra el 41 en octubre último.
Claro, que su eventual contrincante, el dirigente del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), Guennadi Ziuganov, registraba un ocho por ciento de popularidad, mientras el líder del Partido Liberal-Demócrata (LDRR), Vladimir Zhirinovski, contaba con siete.
Al mismo tiempo, las encuestas del Centro Político de Petersburgo situaban al RU con 57 por ciento de apoyo popular, al PCFR con 16 y al LDPR empatado a 11 con Rusia Justa (RJ). Los otros tres partidos fuera de la Duma (cámara baja) no llegaban el mínimo de siete por ciento.
Otro estudio del Levada-Centro mostró al RU con 53 puntos, al PCFR con 20, al LDPR con 12 y a RJ con nueve, mientras el instituto de Problemas de la Democracia indica un 58 para el RU, 16 para el PCFR, 11 para el LDPR y 6,5 para RJ.
Asimismo, al tiempo que dejó entrever las principales tesis de su campaña presidencial, como la promoción de los empresarios interesados en desarrollar e invertir en la economía nacional y la orientación a la integración euroasiática, Putin también criticó a la oposición.
De hecho, se dedicó a demostrar que los reclamos sociales de partidos opositores, en realidad se pusieron en práctica en ejemplos concretos en los últimos 12 años de gobierno del RU.
Al mismo tiempo, reconoció las grandes dificultades para avanzar en la lucha contra la corrupción, vista como uno de los principales frenos a la anunciada política oficial de la modernización del país.
Los órganos del orden público y judicial deben garantizar los derechos de cada ciudadano. Es más fácil decirlo que hacerlo, aclaró.
Putin apeló en todo momento a la estabilidad social, mientras que Medvedev hizo un llamado directo a la votación de los indecisos a favor del RU el próximo domingo. De esa forma, la dupla se consolidó finalmente en torno al partido gobernante, estiman expertos.
La vinculación directa del primer ministro para las presidenciales con el partido en el gobierno convierte a las legislativas del 4 de diciembre en un adelanto del estado de la opinión pública nacional de cara a los comicios presidenciales de marzo venidero.
mv/to


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