Irene rumbo norte, EE.UU pasa a control de daños
En la transportación los perjuicios no fueron menores, con cientos de salidas de trenes y autobuses suspendidas y casi 10 mil vuelos comerciales cancelados desde el viernes, de ellos seis mil 850 el domingo, indicó la agencia FlightAware.
Irene se encontraba esta madrugada en las costas de Nueva Inglaterra -noreste del país- y avanzaba hacia el norte con vientos de 80 kilómetros por hora, casi la mitad de los 140 kilómetros con los que tocó tierra en North Carolina.
El presidente Barack Obama advirtió a sus compatriotas que el peligro del meteoro no ha terminado aunque se haya rebajado a tormenta tropical. Persistentes lluvias aún pueden afectar áreas lejanas al centro de la tempestad, dijo.
En una conferencia de prensa junto a la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, Obama alertó la víspera que podría incrementarse el número de familias perjudicadas por los cortes en el suministro eléctrico.
Las zonas con mayores daños fueron Pennsylvania, Connecticut, Maryland, North Carolina, Virginia, Long Island y Nueva Jersey. Además el ciclón impactó en el distrito financiero de Wall Street, donde se hallan los mercados bursátiles y los grandes bancos norteamericanos.
Craig Fugate, director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, no ha explicado todavía que porcentaje de las pérdidas cubrirán los seguros y como responderá el gobierno ante las demandas ciudadanas.
Irene aterrizó en Estados Unidos en un año especialmente problemático por problemas de falta de liquidez en los estados y tendencia a la austeridad presupuestaria en Washington, en gran parte debido a la presión republicana.
Además las aseguradoras ya sufrieron bastante en los últimos ocho meses, periodo cuando se registró una sucesión récord de desastres naturales: inundaciones, incendios forestales, olas de calor, tornados y torrenciales aguaceros.
Un reporte del National Climatic Data Center precisa que desde enero ocurrieron nueve grandes siniestros relacionados con condiciones meteorológicas, que ocasionaron en conjunto más de 35 mil millones de dólares en pérdidas.
mv/jvj
Por: Jorge V. Jaime
Washington, 29 ago (PL) La costa este de Estados Unidos regresa hoy a la normalidad relativa tras un fin de semana literalmente borrascoso por el paso de un degradado pero aún alarmante huracán Irene.
De acuerdo con resúmenes extraoficiales, las personas fallecidas a consecuencia de la tormenta fueron 24, unos 4,4 millones de hogares o empresas quedaron sin energía eléctrica, y el costo total del evento podría superar siete mil millones de dólares.
En la transportación los perjuicios no fueron menores, con cientos de salidas de trenes y autobuses suspendidas y casi 10 mil vuelos comerciales cancelados desde el viernes, de ellos seis mil 850 el domingo, indicó la agencia FlightAware.
Irene se encontraba esta madrugada en las costas de Nueva Inglaterra -noreste del país- y avanzaba hacia el norte con vientos de 80 kilómetros por hora, casi la mitad de los 140 kilómetros con los que tocó tierra en North Carolina.
El presidente Barack Obama advirtió a sus compatriotas que el peligro del meteoro no ha terminado aunque se haya rebajado a tormenta tropical. Persistentes lluvias aún pueden afectar áreas lejanas al centro de la tempestad, dijo.
En una conferencia de prensa junto a la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, Obama alertó la víspera que podría incrementarse el número de familias perjudicadas por los cortes en el suministro eléctrico.
Las zonas con mayores daños fueron Pennsylvania, Connecticut, Maryland, North Carolina, Virginia, Long Island y Nueva Jersey. Además el ciclón impactó en el distrito financiero de Wall Street, donde se hallan los mercados bursátiles y los grandes bancos norteamericanos.
Craig Fugate, director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, no ha explicado todavía que porcentaje de las pérdidas cubrirán los seguros y como responderá el gobierno ante las demandas ciudadanas.
Irene aterrizó en Estados Unidos en un año especialmente problemático por problemas de falta de liquidez en los estados y tendencia a la austeridad presupuestaria en Washington, en gran parte debido a la presión republicana.
Además las aseguradoras ya sufrieron bastante en los últimos ocho meses, periodo cuando se registró una sucesión récord de desastres naturales: inundaciones, incendios forestales, olas de calor, tornados y torrenciales aguaceros.
Un reporte del National Climatic Data Center precisa que desde enero ocurrieron nueve grandes siniestros relacionados con condiciones meteorológicas, que ocasionaron en conjunto más de 35 mil millones de dólares en pérdidas.
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