Colombia: juegos de adhesiones y alianzas
Por: Alberto Corona
Bogotá, 3 jun (PL) Los candidatos a medirse en segunda vuelta por la presidencia de Colombia mantienen hoy activa su búsqueda de alianzas y adhesiones, a fin de asegurar un respaldo sólido que les permita llegar con cierta comodidad a la Casa de Nariño.
Sin embargo, el juego de coaliciones implícito en un sistema a dos vueltas significa una ardua pesca en torno a los endosos que podrían hacer los aspirantes derrotados entre los dos finalistas, a medirse el venidero 20 de junio.
Ambos, con más similitudes ideológicas y programáticas que diferencias, representan opciones distintas en torno a la composición de sus respectivos apoyos, sus estilos, sus posiciones hacia el gobierno saliente y sus formas de comunicar, acorde con analistas locales.
Tanto el aspirante por el oficialista Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U), Juan Manuel Santos, como el candidato independiente por el Partido Verde, Antanas Mockus, con distintas maneras de hacer, encaminan sus estrategias a sumar votos y adeptos, en una carrera contra el tiempo. La víspera Mockus se reunió por casi dos horas con el jefe del Partido Liberal, el ex candidato Rafael Pardo, para analizar temas relacionados con las elecciones del 20 de junio.
Al término del encuentro, Pardo se ratificó en su decisión de dejar en libertad a directivos y militantes de su colectividad para votar o no en el balotaje y que no hará como organización partidista ningún tipo de acuerdos electoral o burocrático.
Palabras igualmente expresadas por el político liberal tras una reunión previa con Santos.
"No haremos como partido acuerdos electorales ni burocráticos ni con Santos ni con Mockus", puntualizó Pardo.
Asimismo, sostuvo que su colectividad lleva ocho años en la oposición al gobierno del presidente Álvaro Uribe y denunciando distintos actos de corrupción en el mismo, por lo que no es coherente respaldar a un candidato cuyo compromiso es de la continuidad.
No obstante, Pardo señaló que ante un eventual triunfo de Santos, el liberalismo vería con buenos ojos su llamado a un gobierno de unidad nacional, frente al cual tendría un ánimo constructivo con base en actitudes claras y en una agenda legislativa entregada por su partido.
Si el candidato de la U resulta elegido, acordamos avanzar en conversaciones con él, añadió.
Por su parte, el candidato oficialista calificó la reunión con Pardo de agradable y constructiva.
"El Partido Liberal y el doctor Pardo van a dejar en libertad a sus militantes para que cada cual actúe como quiera en las próximas elecciones, pero recibe con muy buenos ojos la invitación que hicimos para un gobierno de unidad nacional", dijo Santos.
A tal efecto, explicó, se puso en marcha un procedimiento a través del Instituto del Pensamiento Liberal y el grupo programático de nuestra campaña, a fin de analizar de qué posibilidad hay para que el liberalismo haga parte del gobierno de unidad nacional.
"Yo vengo del Partido Liberal y me siento complacido con la perspectiva de poder gobernar con el Partido Liberal", acotó el aspirante oficialista.
En tanto, Mockus confió en que las bases liberales lo acompañen en el balotaje, en especial los jóvenes, y aseguró que hay afinidades programáticas con ese partido, como la lucha radical contra la corrupción y la defensa de la legalidad, entre otros temas.
A su vez, dijo entender la libertad que esa colectividad ratificó para su dirigencia y sus militantes, lo cual consideró importante.
Muchos tendrán que entender que la propuesta del "salto a la honradez" no es un salto al vacío, sino hacia el futuro, apuntó.
Según Mockus hay un sector liberal afín a sus ideas, pero advirtió que algunos dirigentes se fueron claramente con Santos.
Dijo que las puertas de su campaña siguen abiertas para quien tenga ideas compatibles con sus propósitos y reiteró su confianza en que quienes el 30 de mayo apoyaron a sus partidos por afinidad, en la nueva fecha voten a conciencia.
De otro lado, el Partido Cambio radical -de la coalición uribista- evaluará su situación la próxima semana, con vistas a determinar si respaldan como colectividad o no a uno de los dos candidatos en la segunda vuelta.
Las cartas están sobre la mesa y el mapa político colombiano comienza a mover sus fichas, en un juego en que inevitablemente no todos ganarán y la derrota será costosa.
asg/acl


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