Israel en pie de guerra tras la incautación de armas


Israel en pie de guerra tras la incautación de armas
Por: Sami Moubayed
Asia Times Online

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo FernÔndez

Embajadores y diplomÔticos de 44 países, junto con los agregados militares de 27 naciones, fueron llevados el pasado jueves a una base situada en el centro de Israel para que vieran con sus propios ojos las armas y municiones incautadas el miércoles en el buque Francop cuando navegaba por aguas internacionales próximas a Chipre.


El miércoles, la embajadora israelí ante las Naciones Unidas, Gabriela Shalev, presentó una queja ante la ONU después de que los comandos israelíes atraparan al Francop con toneladas de lo que dicen ser armamento suministrado por IrÔn, incluidos cohetes y armas antitanque, destinado a HezbolÔ en Líbano.

EstÔ claro que Israel no va a permitir que esta cuestión quede así, y si la historia nos sirviera de algo, podrían hasta utilizarla para emprender otra guerra contra HezbolÔ o incluso un ataque contra IrÔn.

El comodoro israelƭ Ran Ben-Yahuda dijo que las armas que iban en el Francop, bajo bandera de Antigua, fueron halladas tras un cargamento civil que ocupaba al menos 40 contenedores y eran suficientes para que HezbolƔ dispusiera de suministros para un mes de combates. Dijo tambiƩn que se estaban enviando desde IrƔn a Siria vƭa Egipto.

La prensa israelĆ­ se puso a bramar el suceso a los cuatro vientos, diciendo que suponĆ­a una victoria contra Siria, IrĆ”n y HezbolĆ”. En declaraciones desde TeherĆ”n, el Ministro de Asuntos Exteriores sirio Walid al-Moualem dijo que el barco “no llevaba armas iranĆ­es a Siria, sólo un cargamento, nada mĆ”s”. De sus palabras se hizo firmemente eco HezbolĆ” y su homólogo iranĆ­, Manouchehr Mottaki.

HezbolĆ”, en un breve comunicado, dijo: “HezbolĆ” niega rotundamente vĆ­nculo alguno con las armas que el enemigo sionista ha capturado en el barco Francop. Al mismo tiempo, HezbolĆ” denuncia la piraterĆ­a israelĆ­ en aguas internacionales”.

AdemƔs de arrojar serias dudas acerca de la seguridad de las aguas mediterrƔneas, el suceso plantea varias cuestiones.

Los funcionarios israelíes dicen que el viaje del barco empezó en IrÔn, que llegó hace una semana a Beirut, que después se dirigió a Damietta, en Egipto, donde se cargaron las armas y, seguidamente, se puso a navegar hacia la ciudad portuaria de Lattakia, en Siria. Resulta difícil creer, por tanto, que las armas para HezbolÔ pudieran haberse subido en Egipto. Israel proclama que descubrió documentos en el barco que probaban que los iraníes habían fabricado esas armas para HezbolÔ. Sin embargo, no ha aportado prueba alguna de tales documentos.

El Primer Ministro israelĆ­ BenjamĆ­n Netnayahu ha calificado todo el suceso de crimen de guerra, criticando a las Naciones Unidas por no haber respondido al incidente. “La comunidad internacional deberĆ­a centrarse en esto”, dijo, “pero en vez de hacerlo, el mundo condena a Israel y al ejĆ©rcito israelĆ­ y socava nuestro derecho a la autodefensa”.

Netanyahu proseguĆ­a: “El grueso del embarque incluĆ­a cohetes cuyo objetivo es herir y matar a tantos de nuestros civiles como sea posible”. AƱadió que el cargamento de armas para HezbolĆ” era una “violación flagrante de las resoluciones del Consejo de Seguridad”.

La referencia de Netanyahu al ejército israelí se refería al informe Goldstone, encargado por Naciones Unidas para investigar los crímenes de guerra en Gaza durante la guerra israelí de diciembre 2008-enero 2009. En ese informe, que ha levantado gran revuelo desde que apareció a mediados de septiembre, se acusa a Israel y Hamas de crímenes de guerra.

El informe condenaba a ambas partes del conflicto, que mató a mÔs 1.300 palestinos y a 13 israelíes, pero se mostraba mucho mÔs crítico con Israel. La Asamblea General de Naciones Unidas votó el miércoles que Israel y los palestinos deberían investigar las acusaciones. La resolución, redactada en Ôrabe, no es vinculante.

El conjunto de informaciones aparecidas en Siria y Líbano afirman que Israel estÔ explotando la captura de las armas para desviar la atención mundial del informe Goldstone. En cuanto a las resoluciones de Naciones Unidas, hay al menos sesenta que se muestran críticas con los actos de Israel, que van desde ilícitos ataques contra los países vecinos hasta el establecimiento de asentamientos ilegales.

En última instancia, la calle Ôrabe comprende que, independientemente de lo auténtico que sea el cuento israelí, los israelíes puede utilizarlo como pretexto para justificar un ataque contra HezbolÔ o IrÔn, o para acallar el informe Goldstone.

En 1982, los israelíes buscaban un pretexto para machacar a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Beirut. El Secretario de Estado estadounidense Alexander Haig se negó firmemente a apoyar un ataque a menos que se encontrara un pretexto. El pretexto se creó cuando unos militantes palestinos dispararon, dejando paralítico, al embajador israelí en Londres, Shlomo Argoz.

El gabinete israelĆ­ se puso a discutir el suceso y altos funcionarios advirtieron al entonces Primer Ministro Menachem Begin que los atacantes de Argoz no pertenecĆ­an al Fatah de Arafat sino a una facción rival palestina encabezada por el tristemente cĆ©lebre Abu Nidal. Rafael Eitan, entonces Jefe del Estado Mayor del ejĆ©rcito israelĆ­, respondió: “Abu Nidal, Abu Shmidal. Todos son lo mismo”.

Veinte aƱos despuĆ©s, en enero de 2002, en un incidente similar a la actual captura de armas, el ejĆ©rcito israelĆ­ apresó un buque de carga palestino en el Mar Rojo, el Karine A, con 50 toneladas de armas. Israel se puso a gritar como loco, acusando al lĆ­der de la OLP, Yasser Arafat, y a HezbolĆ”, otro cuento difĆ­cil de creer si tenemos en cuenta que Arafat tenĆ­a tensas relaciones con los combatientes libaneses. El dirigente palestino tenĆ­a envidia de la popularidad de HezbolĆ”, al considerar que le habĆ­an robado, a Ć©l y a los palestinos, “la enseƱa de la resistencia”.

Ambos grupos negaron las informaciones, y Arafat ordenó incluso que se investigara el hecho, pero el daño ya estaba hecho. George W Bush acusó a Arafat de mentir y utilizó el suceso para cortar todo contacto con el presidente de la OLP, un boicot que duró hasta que, en noviembre de 2004, falleció Arafat.

No sabemos cómo va a desarrollarse la cuestión del Francop o si se llegarÔ a materializarse en una nueva confrontación entre HezbolÔ e Israel, que es algo que Netanyahu viene considerando desde que llegó al poder hace nueve meses, insatisfecho por los resultados de la guerra de 2006, que fracasó a la hora de eliminar, desarmar o incluso debilitar al partido libanés.

Sami Moubayed es editor jefe de Forward Magazine en Siria.

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/KK07Ak01.html

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