Honduras y la contrarrevolución (anti)cubana
Por: Angel Guerra Cabrera
La dictadura hondureƱa y sus patrocinadores se emplean a fondo para lograr el reconocimiento internacional de las elecciones del veintinueve de noviembre, fórmula mĆ”gica que supuestamente borrarĆa los crĆmenes que ha cometido y el carĆ”cter ilegal e ilegĆtimo de sus actos.
Que la OEA, la ONU y la Unión Europea envĆen observadores y den como buenos unos comicios organizados por fascistas con candidatos presidenciales y un Tribunal Electoral golpistas.
En apoyo a esta farsa han desfilado en los Ćŗltimos dĆa por Tegucigalpa varios legisladores estadunidenses de ultraderecha partidarios del gorilato. Pero la lista no estarĆa completa sin la presencia de los tres diputados de origen cubano por Florida: Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln y Mario DĆaz-Balart, los que de modo ostensible vivieron horas de autĆ©ntico Ć©xtasis junto a los mĆ”s relevantes personeros del rĆ©gimen golpista. Es natural, ardientes admiradores de dictadores como Batista, Somoza, Trujillo y Pinochet : ¿en compaƱĆa de quiĆ©nes podrĆan sentirse mĆ”s a gusto y recibir mĆ”s apapachos que de los actuales inquilinos de la Casa de Gobierno en Tegucigalpa? AdemĆ”s, debe reconocerse, la oligarquĆa del paĆs centroamericano siempre ha dispuesto un espacio generoso, sea para la contrarrevolución (anti)cubana o cualquiera otra de las fuerzas de ultraderecha del Ć”rea. Por su parte, la extrema derecha de origen cubano de Miami le enfiló los caƱones al presidente Manuel Zelaya en cuanto se percató de su proyecto de reformas sociales y su intención de ingresar al ALBA, de la misma manera que ha apoyado el golpe desde el primer dĆa e, incluso, conviene recordarlo, varios de sus miembros, como Otto Reich y el propio embajador yanqui Hugo Llorens intervinieron en su preparación, denuncia formulada por Fidel Castro que nadie ha desmentido.
Esto dijo Ros-Lehtinen cuando se conoció la decisión de Zelaya de formar parte del ALBA: “Es una pena que un fuerte aliado de Estados Unidos, como es el gobierno de Honduras, vaya a firmar este acuerdo…el ALBA va en contra de los esfuerzos a favor de la democracia y los derechos humanos en la región”. ¡Democracia y derechos humanos!: no cabe duda, en estos temas es difĆcil superar el prontuario de la seƱora y sus compaƱeros de viaje a Honduras. Si alguien lo duda allĆ estĆ” incólume el bloqueo a Cuba, que tanto han hecho por recrudecer; las vĆctimas de su terrorista favorito Luis Posada Carriles, el secuestro del niƱo EliĆ”n GonzĆ”lez, el fraude electoral en Florida que llevó a George W. Bush a la presidencia, las agresiones a Palestina, Iraq y AfganistĆ”n y sus acciones contra los movimientos populares y gobiernos progresistas de AmĆ©rica Latina. Y es que, puede confirmarse en las actas del Congreso de Washington y en reportes de prensa, no hay fechorĆa del imperialismo estadunidense y del Estado hebreo que no haya contado con su respaldo incondicional.
La contrarrevolución (anti)cubana de Miami es uno de los grupos mĆ”s reaccionarios existentes en el planeta, enemiga activa de todas las causas populares en el Ćŗltimo medio siglo, periodo de tiempo en que ha actuado invariablemente como aliada de casi todas las acciones subversivas del imperio yanqui y sus grupos mĆ”s extremistas: en la frustrada invasión de BahĆa de Cochinos y las campaƱas terroristas contra Cuba, el asalto a las oficinas del Partido Demócrata en el edificio Watergate, la represión de los movimientos revolucionarios de los sesentas y setentas en AmĆ©rica Latina, Asia y Ćfrica, el escĆ”ndalo IrĆ”n-contras , los planes desestabilizadores contra el presidente venezolano Hugo ChĆ”vez y, segĆŗn muchos indicios, muy probablemente en el asesinato del presidente Kennedy.
Por eso es totalmente coherente con su historia y con documentados antecedentes que la extrema derecha cubana estĆ© a la cabeza de los grupos polĆticos que en Estados Unidos y AmĆ©rica Latina intentan impedir el retorno del rĆ©gimen constitucional a Honduras y la frustración de los objetivos de justicia social del movimiento revolucionario que se gesta en el seno del pueblo. La resistencia hondureƱa vive una coyuntura amenazante y en que fuerzas polĆticas de distintos matices de la derecha pueden hacer el juego a los golpistas. Lo confirma la denuncia por Zelaya de una actitud complaciente de la OEA con el afĆ”n de la dictadura de seguir ganando tiempo para perpetuarse en el poder.
aguerra_123@yahoo.com.mx
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