Domingo, 03 de mayo de 2009
NingĂșn gobierno del Siglo XX hizo tanto por los obreros
Por: Luis Alberto Matos
Los trabajadores progresan con el Socialismo
“Los empresarios capitalistas utilizan a los sindicatos como organizaciĂłn de clase en su lucha contra los trabajadores.”
E. F. Borisov
Hace casi siglo y cuarto, los “mĂĄrtires de Chicago” denunciaron ante el mundo industrializado los derechos de los trabajadores.
Cada Primero de Mayo, casi todo el planeta recuerda la hazaña y rinde homenaje al valor de Louis Linng, Hessols Spies, Albert Parsons, Georg Engel y Adolf Fischer, ejecutados por atreverse a levantar la voz.
TambiĂ©n desde entonces muchos lo aprovechan para su beneficio personal, mientras parecen defender los mismos principios de quienes pagaron con su vida el atrevimiento de pedir jornadas mĂĄximas de ocho horas, en un paĂs donde “multaban al patrĂłn que obligase a laborar mĂĄs de 18 horas cada dĂa”.
Hoy siguen procedimientos mĂĄs sutiles; por ejemplo: declaran a los medios, propiedad de sus patrones, que “los ministros son inaccesibles mientras crean sindicatos paralelos apoyados en el Frente de Trabajadores Socialistas”.
Por alguna razĂłn me recuerdan a su “social democracia” cuando fundĂł la CTV con algunos verdaderos lĂderes de vocaciĂłn, mĂĄs otros que utilizaron el camino, de aquellos que entregaban sudor, esfuerzos y salud, para ser acogidos, brindis incluidos, por quienes tenĂan el sartĂ©n por el mango.
Siervos del capitalismoCuando alguien de PDVSA, sea quien fuere de cualquier nivel, declara que en nuestra industria petrolera: “80% del contrato colectivo no se cumple”, estoy obligado a suponer que, quien asĂ se expresa, cree que ningĂșn trabajador, que no estĂ© de acuerdo con Ă©l, va a leerlo ni a responderle.
Me permito preguntarle: ¿No cobras sueldo? ¿No recibes la tarjeta alimentaria TEA? ¿No te atiende la ClĂnica? ¿No te acumulan tus prestaciones sociales? ¿No crecen tus fondos en el fideicomiso? ¿No te atienden en el subsidiado comedor? ¿No tienes transporte?. ¡Por favor! ¡Mira que te pongo a hablar con obreros de algunas empresas privadas que estĂĄn en condiciones muy inferiores a las tuyas!.
Y por supuesto, publican los legales reclamos de trabajadores socialistas, mezclados con aquellos de opositores quienes sĂłlo buscan provocar, por “Ăłrdenes superiores” que muchas veces ni siquiera entienden, situaciones de calle con la de antemano negadĂsima posibilidad de propiciar otro golpe de estado.
EstĂĄn tratando de provocar un estallido social basado en inexistentes situaciones laborales y trasladan esa matriz a todas las industrias del Estado.
¿Sindicalistas o sindicaleros?Eduardo Galeano recuerda cuando “Los sindicatos defendĂan a los trabajadores, en tiempos que ahora parecen prehistĂłricos”.
Sindicaleros eran llamados entonces por quienes luego los convidaron a “sentarse a la mesa del patrĂłn”; y uno se pregunta si fuĂ© entonces cuando los compraron, los convencieron o si ya tenĂan preparados desde antes ese “salto de talanquera”.
Les otorgaron una “garantĂa” que llaman “fuero sindical” y la utilizaron para privilegios, cobros y antesalas, sin tener que volver a ensuciarse las manos.
Y ahora consideran “paralela” a cualquier organizaciĂłn de trabajadores que no responda a sus intereses. Es el mismo sindicalero y hasta con la misma cachimba. No parecen darse cuenta que vamos, en el Siglo XXI, hacia un socialismo de democracia directa y participativa.
EducaciĂłn para las masasBajo la “conquista obrera que les otorgue el beneficio de discutir las leyes”, esconden el del grupo que vendrĂĄ “en representaciĂłn de los trabajadores a analizar la legislaciĂłn sobre Propiedad Social”. ¿CuĂĄnto habrĂĄ pa´eso? Por supuesto, tambiĂ©n reclaman “el derecho de integrar comisiones anticorrupciĂłn, licitaciones y adquisiciones” y ahĂ si es verdad que hay.
Hasta inventan marchas en Caracas de “miles de empleados del sector elĂ©ctrico hasta MinTrabajo donde consignarĂĄn un documento en el cual se detallan las deficiencias y” ¡no faltarĂa mĂĄs! “su propuesta de contrato colectivo”. ¿QuĂ© dirĂan los obreros de algunas fĂĄbricas del sector privado si leyeran los ingresos de estos “lĂderes”? ¿CĂłmo se comparan tales cifras con las de quienes estĂĄn sentados todo el dĂa frente al volante de un vehĂculo ajeno? ¿CuĂĄles serĂan las reacciones de “loncheros” y vendedores de cadenas de comida rĂĄpida si vieran las bonificaciones y perĂodos de inamovilidad solicitados?
Lo que no “recuerdan” (ni quieren que recordemos) es que la Reforma propuesta por ChĂĄvez incluĂa la disminuciĂłn de la jornada laboral, a seis horas, para utilizar esos 120 minutos en educaciĂłn.
Como tampoco desean, estimulan, ni promueven la culturizaciĂłn de los afiliados a sus Sindicatos, ni mucho menos luchan porque les permitan estudiar y adquirir conocimientos. ¡Pudieran volverse peligrosos!
Conquistas BolivarianasPocas cosas asombran (o causan tanta risa) como eso de acusar de “divisionista” al Proceso Bolivariano, por querer hacer valer el derecho que tienen los trabajadores a crear sus propias instituciones en defensa del socialismo. Tal calificativo, por quienes han fracturado a la Patria Grande sĂłlo por complacer “la voz del amo” y facilitarle la conquista econĂłmica de nuestra gran riqueza, sĂłlo puede ser un chiste. ¡AhĂ estĂĄ la historia, incluyendo las verdaderas luchas de los trabajadores latinoamericanos!
Pero nada mĂĄs ridĂculo que eso de “militarizaciĂłn cubana” y que “mañana serĂĄn los chinos, israelĂes, etc” ¿HabrĂĄ allĂ, por ventura, algĂșn error de transcripciĂłn? Porque… ¿verdad que no cuadra? como dirĂa un contable.
En esta Venezuela de hoy, el trabajador del Estado es un miembro activo de la comunidad, y no aquĂ©l ser superior que “chapeaba” en el barrio con su carnet del Ministerio. Ahora es un socialista que vive como suyos los problemas de todos, coopera en la satisfacciĂłn de las necesidades prioritarias, se educa para servir mejor a sus semejantes, se identifica con los valores de la Patria y estĂĄ incluso dispuesto a defenderla, activamente, desde la Milicia Nacional Bolivariana.
jaquematos@cantv.net
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