CARTA A TRIBILÍN

Domingo, 03 de mayo de 2009
CARTA A TRIBILÍN
Por: Yoslen Arriojas Orsini


Presidente Chávez, permítame escribirle al joven Tribilín, que al igual que mis amigos y yo, somos los tribilines cincuentones. Nuestra juventud se forjó en el crisol del siglo pasado, es por ello que nuestra alma necesitaba hacer la revolución.

Alma cargada de experiencia, historia viva de combates, derrotas y victorias. Éramos jóvenes –mujeres y hombres- combatientes en los social en nuestra Catia rebelde e irreverente, colmada de necesidades e injusticias.

Eran los años 70, 80 y 90. Años del pre-despertar de la conciencia venezolana. Años de gestación de la Revolución Bolivariana. Años también de invasión cultural salvaje imperialista.

Nuestra juventud latinoamericana del siglo pasado fue sometida a la más dura guerra económica. Pudiéramos compararla con los campos de concentración nazi. Éramos apiñados en los barrios por la extrema pobreza, pero con la esperanza siempre viva, de que algún día nuestro pueblo se liberaría del yugo capitalista.

Muchos murieron en el camino, otros nos desanimábamos. Nos hundíamos en una incertidumbre atroz, pero nunca dejábamos de luchar. En nuestro caso, desde muy jóvenes nos batíamos, como muchos revolucionarios, en el arte y la política, la cual alternábamos sin perder nunca la esencia revolucionaria, ahora se funde en el arte socialista bolivariano.

La batalla en el frente cultural, en la creación de una arte universal de esencia socialista, ha sido un largo recorrido por donde transitó la cultura popular, el arte político social, la crónica artística, el arte académico y moderno, la estética universal, el arte originario primario, la literatura infantil y hasta el arte místico. Sólo siendo tribilines revolucionarios, podemos ver esta formación en la historia y el nacimiento del socialismo artístico.

No olvidemos que nuestra infancia, nos guía con su amor, su felicidad y su historia nos hace conscientes. Nos hace consecuentes. El patio de tu mamá Rosa Inés con sus árboles, también era nuestro. Todo el que ha sido feliz en algún momento, también ha sido un Tribilín. Y si se tiene el valor de perseguirla y volverla a alcanzar, es un Tribilín Revolucionario. Esta es la esencia del arte socialista bolivariano: la igualdad en felicidad y su razón de ser es crear un nuevo ser humano.

Aquiles Nazoa por su esencia hizo un arte socialista combativo contra los anti valores inhumanos del capitalismo, desde la felicidad más sencilla, sin ostentaciones, ni egos y sin orgullos. En sus cuentos no dejó de expresar los valores socialistas de un nuevo ser humano.

En la pintura, Armando Reverón demolió la plástica académica y el modernismo del siglo XX, pintando todo desde el sol, sin colores ni formas, viendo todo en un solo color, en igualdad para todos, mostrando en sus muñecas y objetos cómo la injusticia de la desigualdad social corroe el alma humana. Y si nos atrevemos a verlo desde nuestro ojo infantil, podríamos percibir el creador de los árboles, del viento, los mares y hasta al ismo sol moviendo el pincel desde el espíritu de Reverón. Ese sería un ser humano desmitificado: el creador de lo social y la naturaleza. Inventor del paraíso y del infierno.

Cristo llamaba “amigo” a sus más entrañables compañeros. Gracias, amigo Tribilín, por darle el impulso al arte socialista bolivariano. Tú también eres un artista, porque estás creando un mundo nuevo para que vivan los seres humanos. El universo creador está moviendo sus pinceles, haciéndonos artistas a todos.

Yoslen Arriojas Orsini

Yoslen1953@hotmail.com


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