Cristina Fernández defiende a Chávez de los ataques del empresariado argentino

Cristina Fernández defiende a Chávez de los ataques del empresariado argentino

La Unión Industrial Argentina demandó al Gobierno de Cristina Fernández, rever la decisión de incorporar a Venezuela como miembro pleno del Mercosur por haber dispuesto la nacionalización de tres empresas vinculadas con Techint. La Presidenta les salió al cruce y defendió las decisiones del presidente venezolano, y la suya propia, al lograr un buen acuerdo para Sidor cuando fue estatizada .

TeleSur


La cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) redobló este martes la apuesta frente a la estatización del gobierno venezolano sobre tres siderurgias que pertenecen al grupo Techint y solicitó la no inclusión de ese país como miembro pleno del Mercosur.

La mesa chica de la entidad empresaria se reunió para establecer una estrategia y amenazó también con coordinar medidas regionales, para lo que convocó a un cónclave urgente del Consejo Industrial del Mercosur, en Montevideo. Si bien las tres productoras de briquetas con presencia del holding no reportan ganancias al país, el “perjuicio a la industria nacional” se convierte en la bandera que esas cámaras patronales enarbolan para defender los negocios del grupo y pedir nuevamente apoyo del Ejecutivo.

La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner respondió duramente a los planteos al afirmar que le hubiera gustado que los primeros 400 millones de dólares que Techint obtuvo gracias a la intervención oficial como parte de la venta de Sidor se “hubieran depositado en la Argentina en lugar de otros países que tienen crisis y no ofrecen garantías”. El dinero fue colocado en el Dresdner Bank de Frankfurt, Alemania.

Afirmó este miércoles que defendió al grupo Techint tras la estatización por parte de Venezuela de su filial Sidor y fue la que gestionó el pago de mil 900 millones de dólares que "es un buen precio y estamos contentos".

"Fue esta Presidenta la que defendió a Sidor cuando se expropió en Venezuela", respondió la mandataria. "Esta presidenta ha defendido a los empresarios no sólo en Argentina, sino también a otros que tienen inversiones afuera", expresó al encabezar un acto en Berazategui, localidad de Buenos Aires.

Reiteró que la decisión del Gobierno de su homólogo Hugo Chávez fue soberana y que su intervención permitió "obtener la bonita suma de mil 900 millones de dólares, es un buen precio, estamos contentos", luego que Venezuela ofreciera en un principio 500 millones de dólares.

Por su parte, el canciller Jorge Taiana adelantó que se encontrará la semana próxima con su par venezolano, nicolás Maduro, para buscar una “solución satisfactoria”.

Los popes fabriles adelantaron unas dos semanas el encuentro de la Junta Directiva con todas las entidades del país para tratar la nacionalización del sector productor de briquetas venezolano. Se trata de cinco empresas, de las cuales en tres el Grupo Techint tiene participación: Tubos de Acero de Venezuela (Tavsa), Materiales Siderúrgicos (Matesi) y Complejo Siderúrgico de Guayana (Comsigua). Sobre las dos primeras tiene mayoría accionaria. Desde que se conoció la decisión del gobierno venezolano la UIA, que responde a los intereses de Techint, fue la primera en manifestar su repudio por la medida y su “profunda preocupación” por su efecto en “una empresa argentina”.

Los empresarios emitieron un breve comunicado. “La junta directiva de la Unión Industrial Argentina solicita a las autoridades argentinas rever la decisión de incorporar a Venezuela como miembro pleno de dicho mercado común”. La UIA justifica ese pedido en el artículo 2 de la ley 23.981 que aprueba el Tratado de Asunción, citado en el texto. Según sostiene, las decisiones adoptadas por el gobierno venezolano “son contrarias” a la integración de la región y exhiben una posición de “absoluta asimetría respecto de las ofrecidas por los restantes países del bloque”.

Fuentes del sector en Venezuela afirman que el tratamiento del grupo también es dispar entre los distintos países y que está aprovechando el conflicto para obtener un desembolso más abultado como resultado de la venta de las tres siderurgias.

Distintos funcionarios del Gobierno argentino buscaron diferenciar la estatización venezolana con la realidad argentina. Esa vinculación, que nació en el seno del Grupo Techint, fue deslizada como una estrategia para presionar por un respaldo político y utilizada por la oposición para apuntar contra el oficialismo en la campaña de las próximas elecciones legislativa. La Unión Industrial también buscó generar tensiones entre ambos gobiernos al aducir que el Ejecutivo argentino no fue consultado por el presidente venezolano antes de tomar la decisión.

El próximo lunes el canciller Jorge Taiana se reunirá con su par venezolano, Nicolás Maduro, durante la asamblea general de la Organización de Estados Americanos (OEA), para manifestarse “por una solución satisfactoria” y porque se “respeten los derechos” del grupo. “Porque es una empresa argentina y porque, si le va bien, le va bien a una empresa argentina”, justificó el jefe de Gabinete, Sergio Massa.



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