MiĂ©rcoles, 29 de abril de 2009Las curiosas 'profecĂas' de Hillary Clinton
Por: Carlos Rivero Collado
Al decir que "el régimen de Cuba está finalizando", la jefa de la diplomacia estadounidense demuestra que no entiende lo que es la diplomacia ni sabe nada de la realidad cubana.
AclaraciĂłn inicial: le pido disculpas a mis lectores que son, tambiĂ©n, amantes de la historia porque, por tercera vez, tengo que posponer la segunda parte del artĂculo sobre el Maine, o sea el desenlace de aquel autoatentado terrorista, ya que están sucediendo algunos hechos en la escena internacional que me obligan a comentarlos no en un largo párrafo, como de costumbre, sino en toda la extensiĂłn del artĂculo. La publicarĂ© la semana entrante y como ya nadie se acuerda de lo que se dijo, incluyendo al que lo dijo, habrá al principio de la segunda parte una sĂntesis de la primera.
1-. La controversia
A pesar de su violenta historia, el gobierno imperial de Estados Unidos ha hecho acciones jocosas aunque dentro de un marco siempre trágico. Muy pocas han tenido, sin embargo, el sentido tan hilarante de lo que dijo Hillary Rodham Clinton ante una comisión congresional, la semana pasada. Refiriéndose al gobierno de Cuba, expresó la Canciller del imperio:
--I mean this is a regime that is ending. It will end at some point. President Obama has created an internal debate in Cuba (Quiero decir que éste es un régimen que está finalizando. En algún momento se acabará. El presidente Obama ha creado un debate interno en Cuba)
LeĂ esta informaciĂłn en la prensa de Miami, pero como, despuĂ©s de haber vivido muchos en esta ciudad, desconfĂo de todo lo que leo, de todo lo que oigo y de todo lo que veo, y a veces pienso que los periĂłdicos locales no son periĂłdicos reales sino pantuflas o cortinas disfrazadas de periĂłdicos, consultĂ© con fuentes confiables y, efectivamente, esas extrañas palabras de la señora Clinton aparecĂan en The Washington Post, el pasado jueves, en una amplia informaciĂłn sobre sus comparecencias ante el comitĂ© del Congreso.
Esa declaraciĂłn contradice la polĂtica de acercamiento hacia AmĂ©rica Latina del presidente Obama, toda vez que hay muchos paĂses de este continente que, lejos de creer que el sistema socialista está finalizando en Cuba, lo están imitando. Es contraria, además, a la reuniĂłn que sostuvieron, antier lunes, el embajador Jorge Alberto Bolaños Suárez, Jefe de la SecciĂłn de Intereses de Cuba en Estados Unidos, y Thomas A. Shannon, Subsecretario de Estado para AmĂ©rica Latina. El embajador Bolaños Suárez es un diplomático de brillante y larga carrera que desea, por supuesto, la continuaciĂłn delGobierno Revolucionario de Cuba, no el fin del que habla la señora Clinton.
Estos contactos se llevan a cabo en momentos en que The Washington Post y la telecadena ABC acaban de realizar una encuesta en la que el 66% de los entrevistados está de acuerdo en que Cuba y EU restablezcan relaciones diplomáticas y comerciales.
2-. El sangriento combate de las guayabas
Veamos todo esto no con tanta seriedad, sino con humor festivo porque sospecho que eso del “debate interno” del que habla Hillary surgiĂł aquĂ en Miami y responde a otra de las comedias, o sea de las intrigas cĂłmicas, de las que esta ciudad es muy propensa, en cuanto a que en una probable apertura entre Cuba y Estados Unidos, las posiciones del Jefe de la RevoluciĂłn y el Presidente son opuestas, o sea que RaĂşl la busca y Fidel la rechaza. Acostumbrados por tantos años a la mentira, los sueños y, sobre todo,los programas cĂłmicos de Trespatines, ahora inventan otro libreto humorĂstico que ya debe haber provocado algunas carcajadas allá en Cuba. O sea que aquĂ en Miami la comedia sigue siendo más o menos la misma, aunque la decoraciĂłn del teatro y el teatro mismo hayan cambiado bastante.
Esto me recuerda que allá por el año 1972, el honorable magistrado de la Cuba capitalista, don JosĂ© Francisco Alabau Trelles, se puso de acuerdo con diez o doce vagabundos locales para comprar en la jugueterĂa Red Baloon, de aquĂ de Coral Way, que ya no existe, unas cuantas escopeticas de madera, camioncitos y concreteras de plástico, y uniformes de camuflaje, y reunirse en un estudio fotográfico en el que un hábil artista del lente le dio candela a algunos de los juguetes y a unas miniaturas de cartĂłn y los retratĂł de muy cerca para dar la impresiĂłn de que se trataba de edificios y camiones en llamas, como se hace en las pelĂculas de Hollywood. Además, retratĂł al magistrado y los vagabundos en pleno zafarrancho de combate, empuñando las terribles armas con las que tanto nos divertĂamos los niños hace más de sesenta años. Entonces se perdieron por un par de semanas y, ya con con esas evidencias bĂ©licas, regresaron a Miami y fueron a todos los periĂłdicos y emisoras de radio y televisiĂłn, diciendo, con la mayor seriedad, que habĂan invadido el sur de CamagĂĽey, habĂan tomado por asalto el poblado de Guayabal, habĂan matado “a cuarenta comunistas” y le habĂan dado candela a una concretera, un camiĂłn y un edificio del MINCIN, de cuya sangrienta acciĂłn epopĂ©yica habĂan tomado las fotos que presentaban como evidencias directas --no como las circunstanciales del Maine--.
En sus programas de televisiĂłn Alabau Trelles solĂa terminar su perorata, exclamando:
--¡Ahora sĂ que ya está muy cerca el fin del comunismo en Cuba!
Más o menos lo mismo que dice ahora Hillary 37 años después.
El magistrado aparecĂa, además, con un brazo vendado sobre una herida que aĂşn le sangraba.
Durante varios dĂas, los hĂ©roes de Guayabal fueron el orgullo de Miami y, en medio de toda aquella feliz algarabĂa, Alabau tomĂł posesiĂłn como presidente de la repĂşblica en armas.
Unos dĂas despuĂ©s se puso fatal el reciĂ©n estrenado mandatario porque un reportero del Miami News, diario que tampoco ya existe, fue a la propia jugueterĂa, comprĂł los mismos juguetes, les dio la propia candela, les sacĂł las mismas fotos y las publicĂł en su periĂłdico, resultando que eran idĂ©nticas a las de Alabau, probando que lo de Guayabal habĂa sido sĂłlo una guayaba más de las que ya tanto se habĂan dicho en Miami desde enero del 59, pues, además, uno de los combatientes, arrepentido del tremendo embuste, revelĂł que la sangre del magistrado provenĂa de un par de sobrecitos de salsa de tomate –catsup-- que Ă©l mismo habĂa hurtado del primer Burger King que hubo en el mundo, en la Calle 79 del nordeste, cerca de la bahĂa.
El bravo magistrado y los corajudos hoplitas tropicales tuvieron que huir de esta ciudad por un tiempo, después que por poco los ahorcan en el Parque de las Palomas.
3-. El apocalipsis de las sabanas de CamagĂĽey
Alabau Trelles muriĂł ya hace muchos años y muy lejos, por cierto, del combate, pero sus Ă©mulos de Miami han seguido, durante todo este proceso, inventando comedias similares, como la de aquel locutor que formĂł un gobierno para ‘liberar’ a Cuba basado en el contacto directo que tenĂa con la Casa Blanca a travĂ©s de Fina y Manolo Sánchez, la cocinera y el valet de Nixon. Unos meses despuĂ©s, Torriente anunciaba en MĂ©xico que tenĂa bombas nucleares y que se las iba “a meter a Fidel por la cabeza”, asĂ, dicho asĂ mismo, sin metáforas. Era la Ă©poca en que González Labrada planeaba colocarse un parche en un ojo para asaltar un barco mercante cubano en alta mar y establecer un gobierno en armas que, por lĂłgica, iba a tener una bandera negra con un par de huesos en el centro. Las comedias siguieron por muchos años y no hay tiempo para comentarlas todas.
Ahora, los autores de los libretos y los comediantes mismos pudieran estar dispuestos, quizás, a subir la parada con esto del “debate interno” del que habla la profĂ©tica Hillary y pudiesen decir que RaĂşl, al frente de los ejĂ©rcitos de Occidente y el Centro, se está preparando para combatir contra el EjĂ©rcito de Oriente, comandado en persona por un Fidel enteramente recuperado. Además, que apoyando a RaĂşl están Chávez, Putin y Correa, al frente de tres divisiones motorizadas; y que, al lado de Fidel, hay una divisiĂłn boliviana, una nicaragĂĽense y otra china, dirigidas, en persona tambiĂ©n, por Jintao, Evo y Daniel. PodrĂan decir, aun más, que la batalla final será el 26 de julio al amanecer, pero no en el Moncada, sino en una extensa sabana de CamagĂĽey, a unos 40 kilĂłmetros al norte de Guayabal, o sea que aĂşn hay tiempo para presenciar, desde unos palcos no tan cercanos, junto a las vacas, tan furioso encuentro.
Hasta pudieran agregar que hay cierta inquietud en el resto del paĂs y en los paĂses vecinos, pues se teme que los rusos y los chinos pudieran usar armas nucleares estratĂ©gicas, aunque, para disminuir un poco el terror general, pudieran aclarar que en esa terrible batalla del fin del mundo no habrá combates aĂ©reos, pues todos los pilotos de guerra de los siete paĂses se han refugiado, desde ahora, en una de las islas del ArchipiĂ©lago de los Canarreos, y han proclamado la RepĂşblica Imparcial, Apaciguada y AĂ©rea de Cayo Largo del Sur. Miami resiste todas esas guayabas como hizo, por un tiempo, con la de Guayabal.
4-. La Semana Santa de mi buen tĂo Emilio
Lo de que “el rĂ©gimen de Cuba está finalizando” se puede interpretar como una flagrante violaciĂłn de las normas diplomáticas por parte nada menos que de la jefa de la diplomacia, pero tambiĂ©n, una vez más, como una comedia.
A cada rato me acuerdo de mi tĂo Emilio, que además era mi padrino, al que quise mucho porque fue un hombre muy bueno que siempre me llevaba al estadio de El Cerro para ver al Almendares, mi equipo. HabĂa sido Representante a la Cámara y dirigente telefĂłnico. Como tenĂa poca cultura contaba con muchos amigos. La caĂda de Batista lo sorprendiĂł de visita en Canadá. Sospecho que tuvo, asimismo, la sospecha que si regresaba a La Habana desde Montreal no iba a tener una acogida muy amigable en Rancho Boyeros, por lo que decidiĂł reunirse con nosotros aquĂ en Miami a mediados de enero. Habitaba uno de aquellos curiosos “apartamentos de Alliegro” que eran tan pequeños que la sala era, asimismo, saleta, portal, comedor y recámara, en el baño no cabĂa una pastilla entera de jabĂłn y la cocina era tan estrecha que si se cocinaba un lacĂłn no se podĂa hervir al mismo tiempo las papas.
Un dĂa, a fines de febrero del propio año, lleguĂ© a su hogar, vi que habĂa algunas maletas abultadas junto al Ăşnico mueble, que por el dĂa era sofá y por la noche cama, y le preguntĂ©:
--¿Y esas maletas, tĂo, te vas a mudar?
--Mi mujer y yo no hemos sacado las cosas de las maletas todavĂa –me respondiĂł, con una sonrisa, aunque no de oreja a oreja--.
--¡¿Y por quĂ©?! –le preguntĂ©, sorprendido--.
--¡Hombre, mi sobrino, el de Fidel es el gobierno más breve de la historia de Cuba! No llega a Semana Santa.
Mi pobre tĂo muriĂł 45 años despuĂ©s en Homestead, al sur de Miami, pero no puedo precisar ahora si aĂşn conservaba las maletas llenas de ropa y toallas, aunque me imagino que muchos años atrás debiĂł haber puesto algunas cosas en los closets y el baño.
AsĂ ha vivido cierta gente aquĂ en Miami durante todo este tiempo, creyendo que el gobierno de Cuba no llega a Semana Santa y han sido ellos los que, lamentablemente, no han podido llegar al DĂa de San JosĂ©.
5-. Breve historia de un fracaso
Al decir que el rĂ©gimen de Cuba esta finalizando, Hillaryse refiere al gobierno en sĂ, al sistema socialista, a la RevoluciĂłn; pero, además, sugiere que los hombres que hoy gobiernan a Cuba, en especial Fidel y RaĂşl –ya que en el caso del primero escribir es gobernar-- están a punto de caerse –o sea finalizar--, a pesar de que –y ahĂ están ellos además de Almeida, Ramiro, Guillermo y otros, y, por supuesto sus discĂpulos-- se alzaron en una loma cuando eran sĂłlo doce hombres, obtuvieron el concurso moral de la gran mayorĂa del pueblo cubano y el apoyo fĂsico de cientos de combatientes y derrocaron a un gobierno que tenĂa más de 50,000 hombres armados; los mismos dirigentes revolucionarios que vencieron a la poderosa burguesĂa que todo lo poseĂa y todo lo controlaba, en los años 59 y 60; que sobrevivieron a la ruptura comercial y diplomática de Estados Unidos, que le compraba y le vendĂa al paĂs más del 90% de lo que importaba y exportaba; que en Playa GirĂłn derrotaron al imperio por primera vez no en AmĂ©rica, sino en el mundo entero; que vencieron a miles de alzados en el Escambray que recibĂan ayuda del exterior; que resistieron la expulsiĂłn de la OEA y la hostilidad de todos los gobiernos del continente con excepciĂłn del de MĂ©xico; que neutralizaron todos los intentos de magnicidio de una CIA que ha asesinado o intentado asesinar a sesenta y seis jefes de Estado o de gobierno despuĂ©s de su creaciĂłn en 1947; que sobrevivieron la Crisis de Octubre, el mayor peligro que ha afrontado la humanidad en toda su historia; que se mantuvieron firmes en la etapa de cambios radicales en la economĂa en el resto de los años 60; que ayudaron a liberar del dominio colonial a varios pueblos de Africa venciendo, en el propio territorio africano, al paĂs más rico y uno de los más poblados del continente, Sudáfrica; que resistieron todos los atentados terroristas llevados a cabo por agentes del imperio, entre ellos el peor y más cobarde, la guerra bacteriolĂłgica, que causĂł la muerte de cientos de seres humanos y miles de animales y la destrucciĂłn de valiosas cosechas que empobrecieron aun más al paĂs; que sobrevivieron a los planes guerreristas de Reagan en el perĂodo 1981-89; que se mantuvieron firmes y leales a sus principios ideolĂłgicos ante la gran catástrofe que para el paĂs significĂł la desapariciĂłn de la UniĂłn SoviĂ©tica y la caĂda del comunismo en toda la Europa oriental, lo que ocasionĂł que, de sĂşbito, el paĂs se quedara sin mercados de compra y de venta; que sobrepasaron, con igual firmeza, los lzrgos años del perĂodo especial que, en parte, aĂşn perdura; que evadieron la saña genocida del segundo gobernante más asesino, y el más ignorante, que ha tenido el imperio en toda su historia, en el perĂodo enero del 2001-enero del 2009; que soportaron los tres terribles huracanes del 2008 que asolaron al paĂs de oriente a occidente y de norte a sur en menos de 20 dĂas, efecto del excesivo calentamiento global del que el imperio es el máximo culpable porque es el que lanza la mayor cantidad de biĂłxido de carbono a la atmĂłsfera superior; y que, en fin y sobre todo, han dirigido con coraje y talento a un pueblo valiente que ha resistido, con singular heroĂsmo, más de cincuenta años de hostigamiento continuo por parte del imperio más poderoso, desvergonzado y criminal que ha tenido la humanidad desde el incio de la civilizaciĂłn, Ăşnico pueblo en la historia que ha sufrido tan largo e inmerecido castigo.
6-. Un fracaso aun mayor
Entonces, cuando toda esa terrible tragedia ha pasado y el gobierno de Cuba, dirigido por los mismos hombres que lo hicieron en todo ese ultraheroico proceso, se mantiene en pie, es cuando se le ocurre decir a la señora Clinton que es ahora, precisamente ahora, cuando ese gobierno, ese sistema y esos lĂderes “están finalizando”. O sea cuando ya al imperio no lo gobierna un ignorante asesino y torturador, sino un hombre inteligente de cierta sensibilidad, cuando ya todos los gobiernos de AmĂ©rica, incluyendo algunos de derecha como los de Saca, Uribe y CalderĂłn, están reclamando el fin inmediato e incondicional del bloqueo imperialista a Cuba y su readmisiĂłn en la OEA y su participaciĂłn en la Sexta Cumbre; cuando la mayorĂa de los gobernantes de AmĂ©rica Latina y El Caribe son de izquierda y algunos abiertamente socialistas, comoChávez, Ortega, Morales y Correa, y otros más o menos socialistas, como Lula, Cristina, la Bachelet, TabarĂ©, Lugo, Colom, GarcĂa, Fernández, Zelaya, Preval, Funes, Torrijos, Jagdeo, Spencer, Skerrit, Golding, King, Douglas y Gonsalves, o sea la gran mayorĂa de los gobernantes de AmĂ©rica; cuando la economĂa de Cuba ha mejorado y se recibe a más de dos millones de turistas al año, cifra rĂ©cord; cuando ya se sabe, casi con seguridad, por las pruebas realizadas por varias compañĂas internacionales, que debajo de una parte de la plataforma insular norte de Cuba hay una inmensa reserva de petrĂłleo que pudiera rebasar los quince mil millones de barriles; cuando se ha mejorado la producciĂłn agrĂcola e industrial por las Ăştiles reformas que ha hecho el gobierno en los Ăşltimos meses; cuando la supresiĂłn de las crueles medidas adoptadas por Bush hace tres años, que empeoraron el bloqueo, auguran una mayor afluencia de cubanos emigrados a nuestro paĂs y un aumento en los envĂos de dinero y remesas de comida, medicinas y otros productos a sus familiares y amigos; cuando muchos senadores y representantes de EU están exigiendo que se alivie más el bloqueo y se deje viajar a Cuba a todo el estadounidense que quiera hacerlo, con lo cual se aumentarĂa en muchos miles de millones de dĂłlares la entrada anual por concepto de turismo; cuando decenas de miles de mĂ©dicos, tĂ©cnicos de la salud y educadores cubanos siguen ayudando en medio mundo a millones de humildes seres humanos, dando un ejemplo Ăşnico en el mundo actual que Obama tuvo que elogiar la semana pasada en Puerto España; cuando todo eso ha sucedido y va a suceder … es cuando se le ocurrre decir a la señora Clinton que el gobierno y el sistema, cuyos lĂderes han hecho y hacen posible toda esa inconmensurable hazaña, están prĂłximos a desaparecer.
7-. Amenazas y violaciones diplomáticas
Esta señora, que es abogada, no sabe una palabra de derecho internacional y menos aun de derecho diplomático. Se justifica que un dirigente emigrado de Miami o un contrarrevolucionario del paĂs o un gobernante de derecha, digan que el sistema de Cuba está prĂłximo a desaparecer, pero no la jefa de la diplomacia estadounidense porque entonces, aparte de que viola todas las normas básicas de la diplomacia, demuestra que el gobierno que representa sigue siendo tan imperialista como el de Bush, Cheney, Rumsfeld y Condoleezza Rice, con lo cual se prueba, además, que en EU no existe el multipartidismo, ya que sus dos Ăşnicos partidos son las mejillas idĂ©nticas de un solo rostro, el del imperio, el del capitalismo, el de los barones del complejo militar-industrial que son los que realmente controlan a este paĂs –como denunciĂł en su discurso-despedida, desde la Casa Blanca, nada menos que el presidente Eisenhower, el 17 de enero de 1961-- y de los cuales Obama, Biden, Hillary, Emanuel, Geithner y todos los demás son simples marionetas movidas por hilos invisibles, aunque gruesos.
Que recuerde, desde que vine a estudiar a este paĂs en septiembre del 54, jamás ha habido un Secretario de Estado que haya dicho que tal gobierno está a punto de desaparecer, a no ser que se refiriera al gobierno de un presidente que estaba a punto de cederle el poder, pacĂficamente, a un presidente-electo. Tal no es el caso, por supuesto, del presidente RaĂşl Castro que fue escogido para ese cargo, en febrero del año pasado, por los miembros del Consejo de Estado que son, asimismo, electos por los miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que son, a su vez, elegidos por el pueblo en comicios en los que participa más del 90% del electorado, no el 62% que acudiĂł a las urnas cuando se eligiĂł a Barack Obama, o menos del 50% que ha asistido siempre a todas las elecciones presidenciales de Estados Unidos desde la de John Adams, en 1796 --lo de Washington fue peor porque ni siquiera hubo elecciones--.
Ha habido muchos embajadores del imperio que han intervenido, sin el menor recato, desde 1789, en los asuntos internos de los paĂses en los que han desempeñado su misiĂłn diplomática, y los casos más recientes son los de Bolivia, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y HaitĂ. En Cuba, no hace mucho, dirigĂa la SecciĂłn de Intereses un tal James Cason, quien se reunĂa asiduamente con personas y grupos que promovĂan el fin del socialismo en Cuba, y hasta les daba dinero y equipos para facilitarles su labor.
Este Cason sale ahora, a cada rato, en estas crĂłnicas sociales tan pintorescas que tienen los periĂłdicos de Miami en que todas las mujeres son jĂłvenes y bellas, aunque estĂ©n más arrugadas que la momia de Tutankamen, tengan un racimo de forĂşnculos verdes en la punta de la nariz y una sola oreja, y todos los hombres son cultos y elegantes aunque estĂ©n cubiertos de pelos y caminen como el pitecantropo y utilicen los dedos de ambas manos para contar hasta diez; pero ni siquiera Cason dijo nunca, al menos pĂşblicamente, en los años que estuvo en Cuba, que ‘el rĂ©gimen’ estaba finalizando.
Es muy probable que esta señora estĂ© perdiendo mucho sueño –se le ve bastante demacrada en la foto-- porque a cada rato hace declaraciones que no la hubieran hecho Pinochet, Hitler ni Al Capone. En esa misma reuniĂłn del comitĂ© congresional de hace una semana, refiriĂ©ndose a los capos de la droga que operan en MĂ©xico, exclamĂł:
--They should kill them all! (¡DebĂan matarlos a todos!)
Un alto funcionario del gobierno de México tuvo que aclarar que su gobierno seguirá el proceso de la ley en cuanto a todo el que la viole traficando con drogas.
Se sabe que el gobierno de México los va a matar sin muchas contemplaciones, pero ningún Secretario de Relaciones Exteriores, ni siquiera el de Victoriano Huerta, se hubiera atrevido a hablar de una forma tan insolente y antidiplomática.
En la primavera del año pasado, cuando le disputaba a Obama la nominaciĂłn demĂłcrata, esta señora hizo unas declaraciones que fueron altamente criticadas en este paĂs por varios dirigentes de los dos partidos, y que, quizás, le pudieron costar la postulaciĂłn, ya que muchos electores ‘demĂłcratas’ se atemorizaron un poco con su excesiva amenaza terrorista. Dijo entonces la candidata Hillary:
--If Iran fires missiles into Israel, they would be completely oblitarated (si Irán le lanza cohetes a Israel, serĂa totalmente arrasado)
Como Irán no tenĂa hace un año, ni tiene ahora, armas nucleares, se entiende que Hillary querĂa decir cohetes iranĂes con cargas convencionales, y que Irán serĂa atacado por Estados Unidos con poderosas bombas nucleares porque sĂłlo de esa forma puede ser arrasado un paĂs de casi dos millones de kilĂłmetros cuadrados y unos 74 millones de habitantes.
En su visita del pasado viernes a Irak, Hillary dijo:
--El gobierno de Pakistán necesita expresarse contra una polĂtica que está cediendo más y más territorio a los insurgentes.
Por su parte, Robert Gates, jefe del Pentágono, criticĂł, abiertamente, al presidente paquistanĂ, Asif Ali Zardari, por no tomar las medidas necesarias para evitar el avance de los insurrectos que pudieran asaltar, en los prĂłximos meses, la capital del paĂs, pues ya los milicianos talibanes, unidos a los combatientes de Al Qaeda, han ocupado el distrito de Buner, a 100 kilĂłmetros de Islamabad … y siguen avanzando con el apoyo de la gran mayorĂa del pueblo paquistanĂ que detesta la presencia de las tropas del imperio en Afganistán e Irak y los bombardeos al norte de su paĂs, que le han costado la vida a cientos de civiles inocentes, entre ellos decenas de niños, en los Ăşltimos meses. Pakistán tiene más de 170 millones de habitantes –en un 95% musulmanes--, 880,000 kilĂłmetros cuadrados y posee unas 80 bombas nucleares, aunque algunas fuentes creen que pudieran ser más de 100.
Hillary defiende, con vehemencia, que el imperio establezca bases de cohetes nucleares en Polonia y la RepĂşblica Checa, a pesar de que la mayor parte de la poblaciĂłn de ambos paĂses se opone a las mismas y que eso pudiera crear un grave conflicto con Rusia que, quizás, tendrĂa, una consecuencia imprevista porque el pueblo ruso, ante esa insolente amenaza imperial en su zona de defensa, pudiera volcarse en apoyo de quienes más se oponen a la misma y llevar al poder a los candidatos del Partido Comunista de la FederaciĂłn Rusa que, a su vez, pudieran gestionar el renacimiento de la UniĂłn SoviĂ©tica, al menos de algunas de las quince repĂşblicas que la integraron.
Con su actitud arrogante y sus amenazas guerreristas, el imperio está provocando no sĂłlo el regreso a la Guerra FrĂa –que siempre fue más o menos caliente-- sino el probable triunfo de los partidos comunistas en Rusia y Europa oriental, el renacimiento de la UniĂłn Sovietica y del campo socialista europeo como existĂa en 1989, y un reforzamiento del socialismo en la mayorĂa de los paĂses de AmĂ©rica Latina y El Caribe.
Por lo que debemos felicitar a la estimada señora Hillary Clinton por la excelente labor que está realizando al frente de la cancillerĂa
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