Domingo, 26 de abril de 2009El Nazismo Israelì es Una Realidad Flagrante
Por: Khalid Amayreh
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Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
Desde California hasta el JerusalĂ©n ocupado y Sidney los sionistas supremacistas están bastante nerviosos estos dĂas al ver que muchas personas en todo el mundo se liberan, lenta pero definitivamente, de los grilletes de la propaganda sionista.
Durante más de sesenta años se han impuesto de forma generalizada las clásicas mentiras sionistas acerca del crimen contra la humanidad tambiĂ©n conocido como Israel. Lo negro se convirtiĂł en blanco, lo blanco en negro, la gran mentira se transformĂł en una “verdad” glorificada por millones de personas. Las empobrecidas y completamente atormentadas vĂctimas palestinas fueron retratadas como “terroristas y asesinos, anti-semitas incluso que estaba tratando de acabar lo que Hitler habĂa empezado”. A su vez, se solĂa describir a los verdaderos nazis, los sionistas judĂos que cometieron uno de los mayores crĂmenes de la historia de la humanidad, es decir, la destrucciĂłn y negaciĂłn real de la comunidad palestina, como pioneros progresistas que convirtieron el desierto en un vergel, un faro entre las naciones y la Ăşnica democracia de Oriente Medio.
Ahora parece que la magia sionista se ha desvanecido y que ha resultado ser trasnochada e ineficaz. El mundo se está dando cuenta de que durante todos estos años ha sido embaucado, engañado y estafado. Y de que es el momento de ver la realidad tal como es.
Se supone que el objetivo de la Conferencia de Durban que tiene lugar en Ginebra es fomentar la paz, la igualdad y la justicia en todo el mundo. No hay ni que decirlo, ello requiere que los pueblos y gobiernos del mundo luchen para tratar de erradicar la opresiĂłn, el racismo y las agresiones.
Esto es exactamente lo que, no sin justificaciĂłn, ha enfurecido a los dirigentes sionistas de todo el mundo. Todos sabemos que luchar contra el racismo y la opresiĂłn significa poner en tela de juicio a Israel, un paĂs que se basa en la limpieza Ă©tnica, el robo de la tierra, la opresiĂłn y la mentira.
Es más, incluso defender los más elementales principios de igualdad y justicia sitúa a Israel en un inevitable conflicto con el resto de la humanidad.
En pocas palabras, uno no puede ser verdaderamente humano, no digamos humano simplemente, sin oponerse al sionismo. Eso es lo que están descubriendo muchas personas en todo el mundo. TambiĂ©n es a lo que le tienen terror Israel y quienes lo apoyan, ya que sionismo y humanidad es un eterno oxĂmoron.
Esta es la razĂłn por la que en estos dĂas sienten pánico los leñosos perros del sionismo, desde Commentary, The New Republic, The New York Post a The Jerusalem Post; desde Dershowitz, Wiesel, Netanyahu, Lieberman hasta Peres y los muchos otros ejemplos de falsedad y de racismo. No hay más que mirar sus caras y ver lo inquietos e inseguros que parecen.
TambiĂ©n es asĂ cĂłmo reaccionan la mayorĂa de los criminales y de ladrones cuando perciben que se está a punto de descubrir sus crĂmenes y que están a punto de ser atrapados.
Pero al igual que los criminales y los ladrones, Israel y sus partidarios a menudo tribales no se limitarán a ondear la bandera blanca y a rendirse a la verdad, por muy clara y abrumadora que sea.
Los sionistas suelen afirmar que ellos tienen los coeficientes de inteligencia más altos que existen sobre la faz de la tierra. Pues bien, se dice que muchos criminales son extremadamente inteligentes y por ello la policĂa no puede echarles mano.
Pero, ¿es eso realmente inteligencia, es realmente agilidad? Si un o una criminal o ladrĂłn o ladrona fuera verdaderamente inteligente, para empezar no actuarĂa de manera criminal. Una inteligencia que puede llevar a uno o a una a la horca o a la silla elĂ©ctrica es, en Ăşltima instancia, estupidez.
Tomemos el ejemplo de una persona como Elie Wiesel, un superviviente del Holocausto que ha llenado al mundo de todo tipo de hipĂłcritas y moralistas proclamas acerca de que el sufrimiento de los judĂos es Ăşnico, como si el sufrimiento de los no judĂos fuera menos genuino. Éste es el mismo hombre que durante dĂ©cadas ha estado diciendo que Israel tiene derecho a cometer crĂmenes contra los palestinos y que el mundo entero no está en una posiciĂłn de criticar el comportamiento similar al de los nazis de Israel.
La “noche” de Wiesel acabĂł y su pueblo pudo volver a alzarse de nuevo, pero está empeñado, incluso hasta la muerte, en utilizar hasta su Ăşltimo aliento y el Ăşltimo vestigio del recuerdo del Holocausto para justificar, prolongar y perpetuar la “noche” palestina para satisfacer su depravaciĂłn y su empeño en la superioridad Ă©tnica y su auto-contemplaciĂłn.
Éste es el mismo Wiesel que ahora se precipita a Ginebra para defender el exterminio por parte de Israel de niños inocentes e indefensos en Gaza con la Ăşnica justificaciĂłn de que estas vĂctimas indefensas son dĂ©biles y no pertenecen a la “santa tribu”.
Usted puede ver cĂłmo el sionismo ha metamorfoseado a las vĂctimas de la bestia nazi en satánicos mentirosos, matones inmorales y infaustos asesinos que aceptan completamente un Estado que piensa como los nazis, se comporta como los nazis y actĂşa como los nazis.
Pero la depravaciĂłn parece no tener lĂmites. Ésta es la naturaleza de una enfermedad demonĂaca que se ha apoderado de todo un grupo de personas que creen que el mundo deberĂa permitirles hacer todo aquello que al resto del mundo no se le permite hacer.
Éste es un pueblo que argumenta que ellos tienen que matar a los hijos de los demás para asegurarse de que sus hijos no serán asesinados, un pueblo que piensa que ellos tienen que matar a las madres de otro pueblo para asegurarse de que no se matará a sus madres. Un pueblo, enfermo hasta la médula, que cree que tiene que cometer un holocausto para impedir que se repita otro holocausto.
En otras palabras, el mundo tiene que permitirle exterminar al pueblo palestino, al pueblo libanés y, probablemente, al pueblo iranà asà como a otros para que él se sienta seguro.
Y en cuanto alguien critica su comportamiento asesino, como matar de hambre al pueblo de Gaza o incinerar civiles con fĂłsforo blanco o confinar a millones de atormentados palestinos a modernos campos de concentraciĂłn, los sionistas exclaman a gritos y de manera descontrolada ¡Auschwitz! ¡Gestapo! ¡Noche de los Cristales! ¡Hamas! ¡Bombas suicidas!, ignorando absolutamente la brutal violencia de su manera de pensar y asesina maldad de sus propias acciones.
Esto es lo que hace que animales racistas como Avigdor Lieberman, en quien se combina la crueldad de Joseph Stalin con la abominaciĂłn de Adolph Hitler, critiquen la Conferencia de Durban por no protestar por violaciones de los derechos humanos en otros paĂses que no son Israel.
Es como si una infame prostituta que predicara moralidad y castidad.
Pero la obscena hipocresĂa no es en absoluto privativa del ex-matĂłn moldavo. Pues bien, ¿acaso Shimon Peres es menos hipĂłcrita, menos criminal, en algo? ¿O Netanyahu? ¿O Barak? ¿O incluso Ovadia Yosef? A fin de cuentas estamos hablando de todo un grupo de criminales patolĂłgicos cuya criminalidad y cuyas mentiras no conocen lĂmites.
Mi amigo Gideon Levy, a quien respeto enormemente por su valor y su rectitud moral, ha escrito que es errĂłneo comparar el sufrimiento palestino con el Holocausto. Con todo, admite que hoy Israel se parece mucho a la Alemania de 1933.
Pues bien, ¿tienen entonces los palestinos que esperar unos pocos años hasta que Lieberman y sus cohortes judeo-nazis actĂşen segĂşn sus malvadas doctrinas como unos años despuĂ©s actuaron Hitler y Eichman y sus cohortes ario-nazis segĂşn las suyas?
El que la Conferencia de Durban estĂ© teniendo lugar es una señal positiva. En sĂ mismo es un paso en la buena direcciĂłn porque celebrarla en contra de los deseos del diabĂłlico sionismo demuestra que el mundo o, cuando menos, la mayorĂa de los pueblos del mundo, desean mirar a Israel a los ojos y decir: “eres racista, eres criminal y tus instigaciones y tu incitaciĂłn al odio no nos va a intimidar”. Esto es lo que está asustando a los sionistas y les está haciendo perder la compostura.
Por lo que se refiere a otros pueblos en Europa y AmĂ©rica del norte, cuyos gobiernos todavĂa languidecen bajo el dominio sionista, llegará el dĂa en que ellos tambiĂ©n se despierten y se libren de los grilletes de los lobbies sionistas y de las mentiras sionistas.
Ese dĂa no está lejos.
Original en Inglès: http://xpis.ps/xpisps/Uploadarticles/899articles%20Israeli%20Nazism%20is%20a%20clarion%20reality.doc
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