Viernes, 14 de noviembre de 2008
El Ășltimo santo africano es presidente de Estados Unidos
Por: AgustĂn Velloso
RebeliĂłn
Hasta la celebraciĂłn de las elecciones en Estados Unidos el pasado 3 de noviembre de 2008, los hagiĂłgrafos habĂan identificado a mil santos nacidos en Ăfrica. El primer lugar corresponde a AgustĂn de Hipona, allĂĄ por el siglo IV.
Bakhita, sudanesa de Darfur, que recibiĂł ese nombre de unos mercaderes de esclavos, aunque es mĂĄs conocida por el del bautismo, Josefina Margarita Afortunada (este Ășltimo es la traducciĂłn al castellano de Bakhita), viviĂł hasta la mitad del siglo XX.
Por sus actos han pasado a formar parte de lo que la Iglesia CatĂłlica denomina iglesia triunfante, la que intercede ante Dios por la humanidad. Las obras del santo son bien conocidas y esta frase atribuida a Bakhita se considera un “maravilloso testamento de perdĂłn por amor a Cristo”: “Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillarĂa para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no serĂa cristiana y religiosa".
Lo ocurrido el pasado dĂa 3 ha dado lugar a una serie de milagros que sin duda permiten referirse a Barak Obama como el Ășltimo santo negro. El primer milagro consiste en que sin que se conozca aĂșn el inmenso bien que ha hecho en Ăfrica y a los africanos en su etapa como senador, los medios de comunicaciĂłn y en consecuencia las masas populares ya le han canonizado.
SegĂșn su oficina de prensa, en su labor como miembro del ComitĂ© de Asuntos Exteriores del Senado, “ha luchado para que AmĂ©rica se concentre en los desafĂos a que se enfrenta Ăfrica”. Aunque no es moco de pavo, su magananimidad ha llegado aĂșn mĂĄs lejos: “TambiĂ©n ha incrementado la atenciĂłn de AmĂ©rica en los desafĂos a largo plazo: educaciĂłn, reducir la pobreza y la enfermedad, fortalecer las instituciones democrĂĄticas y favorecer el desarrollo econĂłmico sostenible en Ăfrica”.
http://origin.barackobama.com/issues/foreign_policy/#onafrica
Si algĂșn abogado del diablo es capaz de defender que estas maravillosas obras ya realizadas no son razĂłn suficiente para que su autor suba a los altares, los proyectos que ha anunciado Obama durante su campaña presidencial no dejan lugar a dudas de la deuda impagable que Ăfrica ha adquirido con Ă©l:
“Obama y Biden extenderĂĄn la prosperidad (…) mediante la agricultura y la creaciĂłn de un fondo para semillas y asistencia tĂ©cnica a pequeñas y medianas empresas (…) AsegurarĂĄn que los productores africanos tienen acceso a los mercados estadounidenses y animarĂĄn a mĂĄs empresas estadounidenses para que inviertan en el continente. (…) DoblarĂĄn la inversiĂłn anual en ayuda exterior de 25 a 50 millones (…). FinanciarĂĄn la cancelaciĂłn de la deuda de los paĂses muy endeudados para aliviarla de forma sostenible y luchar contra el VIH/SIDA”. Finalmente, “tomarĂĄn medidas inmediatas para terminar con el genocidio en Darfur”.
http://origin.barackobama.com/issues/foreign_policy/#onafrica
No se sabe a ciencia cierta si Obama piensa en Bakhita cuando manifiesta que las dos medidas que propone respecto de Darfur son desplegar una fuerza de intervenciĂłn robusta en la zona y llevar al gobierno de Jartum a juicio. Sin embargo, la historia de Estados Unidos indica que esto Ășltimo termina siendo algo menos cristiano que el besamanos que prometĂa la antigua esclava a sus negreros.
Cuando los presidentes de Estados Unidos despliegan fuerzas de intervenciĂłn en paĂses que considera enemigos y persiguen a sus gobernantes y lĂderes, escasean los besos y a cambio abundan los misiles, el napalm, las torturas, la miseria, el uranio empobrecido, en una palabra: el Apocalipsis por mano de hombre.
Desde la Segunda Guerra Mundial, presidentes demĂłcratas y republicanos de Estados Unidos han ordenado bombardear 34 paĂses, entre los cuales se encuentran los africanos Congo Belga, Libia, Somalia y SudĂĄn. Sin embargo, la lista de paĂses damnificados por aquellos es mucho mĂĄs amplia si se habla de armas y entrenamiento militar estadounidenses utilizados contra africanos a manos de diferentes agresores internos o externos, bien en guerras, bien en acciones represivas por parte de gobiernos dictatoriales contra sus propios ciudadanos.
Hay una pequeña pega que quizĂĄs puede rebajar algo la ilusiĂłn de los millones de africanos que desean llevar a Obama cuanto antes pegado al corazĂłn en estampas, medallas y escapularios. Resulta que George Bush, todavĂa presidente, asĂ como todos sus antecesores en el cargo, son igualmente merecedores del culto de dulĂa.
En efecto, Bush propuso en su campaña electoral para la presidencia lo mismo que Obama: mucha ayuda estadounidense para luchar contra el SIDA y la malaria, lograr la reconstrucciĂłn de las naciones asoladas por genocidios, conseguir la escolarizaciĂłn de los niños mĂĄs pobres, conducir a los paĂses africanos al buen gobierno y a la independencia agrĂcola, favorecer a los pobres en la reuniĂłn en Doha de la OrganizaciĂłn Mundial del Comercio y un montĂłn de acciones igualmente santas.
Aunque Bush no pudo llegar con sus obras donde llegaron sus palabras sobre Ăfrica durante sus ocho años de ejercicio irrestricto del poder, en contacto directo con Dios Padre tambiĂ©n todopoderoso, su buen corazĂłn es garantĂa suficiente para algunos africanos que adoran al paĂs que consideran “la democracia mĂĄs antigua, modernizadora y sĂłlida de la Tierra, capaz de superar los prejuicios polĂticos y sociales”.
http://www.asodegue.org/noviembre05083.htm
El 26 de febrero de 2008, Bush, henchida el alma de bondad, declarĂł: “AmĂ©rica estĂĄ embarcada en una misiĂłn de caridad. Estamos tratando a los lĂderes africanos como a iguales. (…) Esta misiĂłn sirve a nuestros intereses morales, todos somos hijos de Dios y si tenemos el poder de salvar vidas, tenemos la obligaciĂłn de usarlo. Los americanos deberĂan sentirse orgullosos, tremendamente orgullosos, del trabajo que hacemos en Ăfrica. Cada vez que puedo digo a las gentes que la fuente de todos estos esfuerzos estĂĄ en la generosidad de los americanos. Somos una naciĂłn de gente compasiva y de buen corazĂłn.”
http://www.whitehouse.gov/infocus/africa/
Los africanos que aĂșn permanecen con vida a pesar de la compasiĂłn y la caridad estadounidense, no tienen que desvestir a un santo para vestir a otro. Si Bakhita perdonĂł a sus enemigos con dulzura infinita, Obama ya ha hecho lo mismo con los lĂderes militares cuyos ejĂ©rcitos y guerrillas han asolado la RepĂșblica DemocrĂĄtica del Congo (RDC) en los Ășltimos años.
No ha dicho ni una palabra de los aproximadamente cinco millones de muertos en la RDC, los miles de desplazados, las mujeres violadas, los niños soldados y mucho menos sobre la responsabilidad de las multinacionales estadounidenses en la infernal guerra. Obama ha considerado mĂĄs propio de la santidad animar a las empresas de su paĂs a invertir en Ăfrica.
Aunque ahora mismo algunos africanos miran arrobados al nuevo santo, muchos otros africanos mueren para aumentar el beneficio de las multinacionales estadounidenses que se llevan las materias primas: Cabot Corporation, Eagle Wings Resources International (subsidiaria de Trinitech International), Kemet Electronics Corporation, OM Group y Vishay Sprague, que han sido identificadas por Naciones Unidas entre otras por su papel en la guerra de la RDC.
Pero cinco millones de muertos mĂĄs o menos no pueden empañar el segundo milagro, que consiste en que no solamente los afroamericanos en Estados Unidos y los negros de otros lugares rezan por Obama, sino que hasta algunos de los que viven bajo una dictadura en Ăfrica, apoyada al cien por cien por Estados Unidos, glorifican a este paĂs y a su presidente electo no por sus obras, sino por el color de su piel.
Los lĂderes de Convergencia Para la Democracia Social (CPDS), partido de oposiciĂłn en Guinea Ecuatorial, felicitan en su nombre, en el de “los “militantes y simpatizantes de CPDS, asĂ como la poblaciĂłn de Guinea Ecuatorial en general”, a Obama por su “victoria de alcance planetario”.
El tercer milagro consiste en unir espiritualmente a los africanos en una nueva negritud, esta vez polĂtica, que no distingue entre opresores y oprimidos. El presidente de Guinea Ecuatorial y represor de CPDS, Teodoro Obiang, enviĂł el 5 de noviembre enviĂł este mensaje a Obama: “El pueblo entero de Guinea Ecuatorial, mi Gobierno en general y yo personalmente (…) le expresamos nuestra mĂĄs sinceras, calurosas y efusivas felicitaciones por tan singular e histĂłrico logro. (…) Una esperanza de cambio total, de renovaciĂłn polĂtica, econĂłmica y social para todos. AsĂ pues, le deseamos a V.E. los mejores logros, Ă©xitos y votos de salud personal y para toda su augusta familia”.
http://www.asodegue.org/noviembre11082.htm
No se conoce que el senador Obama haya criticado al menos la polĂtica habitual de Estados Unidos en Guinea Ecuatorial, ni tampoco que el candidato Obama haya anunciado medidas en Guinea Ecuatorial como las que va a emplear en Darfur para terminar con la dictadura de Teodoro Obiang.
He aquĂ, pues, el tercer milagro: PlĂĄcido MicĂł, lĂder de CPDS, con mucha mĂĄs fe que el ApĂłstol Santo TomĂĄs, se dirige a Obama por escrito y le asegura que “su elecciĂłn como Presidente de los Estados Unidos supone un acontecimiento trascendental no solo para los ciudadanos americanos, sino para todos los hombres y mujeres de todo el mundo, amantes de la libertad y la democracia. TambiĂ©n constituye una esperanza de libertad para los paĂses del continente africano”.
http://www.asodegue.org/noviembre05083.htm
Seguramente arrebatado por el Ă©xtasis celestial que le produce la comunicaciĂłn de dos almas negras dedicadas a la polĂtica internacional bajo la mirada del AltĂsimo, MicĂł expresa su “profunda complacencia” y añade que “pedimos a Dios Todopoderoso que inspire y guĂe su acciĂłn de gobierno al frente de los Estados Unidos de AmĂ©rica y les proteja durante mucho tiempo”.
http://www.asodegue.org/noviembre05083.htm
Se trata de un caso extraordinario en la historia sagrada contemporĂĄnea: un milagro que se multiplica como el pan y los peces, ya que junto a San Obama aparecen al mismo tiempo miles de Santos Inocentes. Ăstos han seguido la lĂnea marcada por el gran capital y sus medios de propaganda, que han elegido proponerles el “cambio” de un rostro blanco por uno negro sencillamente por agotamiento de la figura de Bush.
Obama ha recaudado unos 640 millones de dĂłlares en su campaña ¿dinero de mujeres y niños afectados por el SIDA en Uganda, de mutilados de guerra en Angola, de pobres agricultores del Chad y del NĂger, de personas sin techo de Nueva OrleĂĄns, de presos negros en cĂĄrceles estadounidenses, proporcionalmente seis veces mĂĄs numerosos que los presos blancos?
http://www.medicalnewstoday.com/articles/117049.php
No, es dinero de Wall Street, de grandes bancos y empresas multinacionales, por ejemplo Goldman Sach, JPMorgan Chase, Citigroup, IBM, Microsoft y Google. ExxonMobil, la petrolera mås fuerte en Guinea Ecuatorial, una de las empresas mås poderosas del mundo y cuyas relaciones con el régimen de Teodoro Obiang constituyen un interminable martirio para los ecuato-guineanos, también ha contribuido a la campaña electoral de Obama.
Ya ha habido otros negros en los cargos mĂĄs altos: Colin Powell, antes republicano y ahora demĂłcrata, pero siempre fiel al imperio y a la Iglesia Episcopaliana/Anglicana, Condoleezza Rice, afĂn a la Iglesia Presbiteriana, que se autodefine como “republicana moderada”. Obama no renuncia a sus predecesores, ni a sus obras, ni a sus seducciones, sĂłlo las reformula ¿QuĂ© les diferencia a todos de Bush sino el color de su piel?
Con esto, el Ășnico cambio que cabe esperar es que aquellos en Estados Unidos y Obiang y sus secuaces en Guinea Ecuatorial sean promovidos a los altares para que al menos haya tantos santos negros como blancos.
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