Mario Silva, en la absoluta calma, lea esto

Mario Silva, en la absoluta calma, lea esto
Por: Alex Suppero Guanipa


Le pido Mario, lea esto en la mayor calma posible, para que se marque un precedente que busque la corrección urgente al través de este gran foro ideológico, que es Aporrea.

Ayer, como todas estas noches me senté al frente del televisor para ver La Hojilla. Como miembro militante de la Izquierda Bolivariana, debo decirle, en sus mismos términos estratégicos -a veces muy pragmáticos-, lo que está ocurriendo y lo que viene sino se le da una sola patada al timón para girar la nave, de una vez por todas, a la izquierda.

Usted cumplía un papel fundamental en los denominados "años duros" de la Revolución, usted y su equipo anterior inventaron un formato de programa que lograba neutralizar el bombardeo mediático de los canales privados, aquellos que se constituyeron en una "contra por televisión"; fue un éxito, el programa generó simpatía en la audiencia, caló muy bien y fue una de nuestras pocas armas de resistencia mediática ante los cuatro canales privados más la prensa escrita.

No se olvide de la historia Mario, recuérdela, no la cambie. La famosa llamada del Presidente Chávez el 27 de febrero, marcó la muerte del programa "La Hojilla", por su exagerado pragmatismo chavista, no pragmatismo político. El presidente, y usted lo sabe mejor que todos los que aquí escribimos, está rodeado por un anillo, y uno lo nota por cuanto la información que maneja se ve a leguas arreglada. Datos positivos inflados, datos negativos parcos y convenientes. Mario, la guerra que hay contra Luis Tascón usted sabe que es montada por un laboratorio de guerra sucia, y su deber era no mentirle al presidente, ni llevarlo de la mano a que recordara darle una paliza figurada al diputado vía telefónica, en transmisión nacional. Mario, yo recuerdo la primera llamada que hizo Chávez a su programa, usted estaba con Tascón y él estaba hablando de la injusticia que padecieron dos periodistas del canal 8, que por negarse a leer el comunicado en contra de Walter Marítnez, los botaron de la planta, y Tascón reclamaba con usted, esa situación. Pero esa vez hubo de parte suya humildad y reflexión revolucionaria, pues se hicieron una serie de programas más reclamando con mayor sutileza, las desavenencias con una derecha corrupta incrustada en el gobierno, que antes sí era señalada -aunque levemente- por su merced. No, pero usted en deslealtad rampante, echó al volcán de las miserias a Tascón, que cuando el presidente le preguntó directamente, qué era lo que denunciaba Tascón aquélla vez en el 2005, su merced lo entregó vil y simplonamente: "Tascón denunciaba corrupción en el canal 8 señor presidente". Mintió ex-camarada Mario, mintió para degradar las denuncias que hoy hace el mismo señor del Táchira, que a diferencia suya, no ha vendido la condición revolucionaria al más grande postor: la vanidad de vanidades, el poder y la arrogancia potente de su uso... escoltas, dos camionetas, funcionarios en XT 600 resguardando su temerosa -no temeraria- espalda, armamento largo, bulla al llegar y al salir, parafernalia de seguridad de Estado y el "búnquer" en la Avenida Urdaneta. Yo he visto a Tascón, tal vez más odiado por los escuálidos que mi ex-camarada Mario Silva, en un pedazo de moto scooter china, solo como aquella campanada entre gallos y madrugada, sin escoltas, ni parafernalia, ni protocolos de seguridad.

Mario Silva, ex-camarada, ayer se echó por todo el medio a la izquierda intectualizada de la cual tanto se burla, y se tiró a la izquierda popular organizada, vilipendiando el comunicado del Colectivo la Piedrita, que si bien es cierto no son todo el pueblo, como bien lo aclara ex-camarada, sí representan al pueblo. Es decir Mario, tanto que se jactaba de su condición de descamisado revolucionario, con toda aquella demagogia de "bachiller marginal", o retando a los líderes escuálidos subir los cerros, hablando de lo recio que su merced es porque lo quieren en el 23 de enero, en Gramovén, en Las Flores de Catia, en Antímano arriba, por ciudad Tablitas... ahora yo lo invito a que se pasee sin tanta escolta canalla, por el observatorio, que pida, solo, solito, un derecho de palabra al camarada Valentín... ya no Mario, ya no puede, se metió con las únicas caras de la izquierda: la intelectualizada y la popular organizada... no hay más ex-camarada, lo otro que hay, es la derecha, y usted hoy la defiende tan bien, como nos defendió en el 2004, 2005 y 2006.

Como dijo el comandante de comandantes Fidel Castro, la derecha es Internacional, y no se traiciona a ella misma. Mario, al usted ser cómplice del engaño en que vive el comandante Chávez, le hace el juego entero a esa "derecha endógena", término del cual, su merced, se burla a sabiendas que es cierto. O, por qué ex-camarada, no denuncia las porquerías que muy bien sabe, de Jorge Rodríguez -el Malo-, y que tantas antipatías le germinan cada vez que habla tras bastidores del muchacho de Smartmatic.

Mario, usted mató ayer a "La Hojilla", nuestro querido podio de verdades y desenmascares, pero ya la venía apuñalando al volverse un corolario de-constructor de Aló Presidente. El comandante es falible a todos los errores y debilidades en su condición humana, y ocultarle que va al despeñadero de la diestra, por la diestra y para la diestra, es ser de ellos. Mario, se ve cómplice de los Cabellos y ¿no se apena cada vez que enrostra un espejo? Mario, ¿se jode en los justos y no remuerde su conciencia? Mario, usted es parte del teatro que se le monta cada 12 horas al Presidente "mi Comandante, todo va viento en popa" ¿y no siente vergüenza? Yo sé que no, porque la soberbia aunada a tanto poder pueden hacer ciegos a los débiles y hacer fuertes a los inconsecuentes.

Mario, no vuelva la infamia de la verdad, cinismo mediático, como los del canal 33. Usted hablaba del "engatillamiento" del pueblo respecto a Globovisión, e incitó mil veces atacar aquella planta de todas las formas y maneras. Ese día, un grupo de camaradas sale a la vigilia en el canal, y usted, como eco deforme del Presidente, recrimina una acción inspirada por su programa y su pregunta, hoy por cierto bien retórica "¿Quién le pondrá un parado a Globovisión?" Es que su Revolución se institucionalizó en las comodidades que, lamentablemente, nos acostumbramos a propinarle a nuestros supuestos "imprescindibles". El Mario del 2004 y 2005 sí era imprescindible, este Goebbels tropicalizado y reaccionario acabó con nuestra "Hojilla", cediendo otro espacio más a la derecha endógena, exógena, tropical, cosmovita, espacial, platanera, bacteriana, militar... como sea, es la misma y es una, y cercó a Chávez.

Finalmente ex-camarada, como todo escrito, debemos proponer un reto histórico, que de luz al final de este caliginoso trasegar político actual: le reto, en nombre de los caídos por la Revolución, en nombre de Jorge Rodríguez -el Bueno-, de Fabricio Ojeda y de Alexander Quintero, concédale el derecho a réplica (por cierto, derecho CONSTITUCIONAL) a Luis Tascón, para que le desmienta a su merced y a quien tenga que hacerlo, denuncie la guerra sucia y de talla barata que le están haciendo, y que usted le mantenga la cara mientras se busca la verdad de los acontecimientos últimos... y además, mientras usted salva "La Hojilla" en un sublime acto de virtud y humildad.

La derecha y la corrupción no pueden seguir siendo excusadas en aras del perezoso pragmatismo político de los ineficientes; le hago al ex-camarada Mario una cita más precisa sobre la verdad, en referencia a esto último y a su intento de anoche: "La verdad es inmutable, sólo cambian las creencias". Discúlpenme los camaradas que cite a Leo Strauss, pero el viejito tenía médula de león, y al menos estaba claro y nada confundido como unos cuantos por estos días.

alexandersupertramp78@gmail.com

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