Viento en popa
Por: Andrés Cardona
Una reflexión necesaria del 2d
Insistentemente se ha dicho que el resultado electoral del 2 de diciembre próximo pasado no puede asumirse como una derrota sino como una victoria. Victoria que se traduce en la aceptación de la oposición de la actual Constitución y que internacionalmente se le lavó la cara al gobierno de no ser dictadura. Quienes sostienen semejante análisis lo hacen para estirar la arruga y no comprometerse a reflexionar y debatir sobre las causas de la derrota electoral.
En ninguna parte del mundo una derrota es una victoria. Victoria es victoria y derrota es derrota, no importa que sea por la mínima diferencia. Es regla universal, el que gana cobra y el que pierde paga. En el proceso electoral del 2 de diciembre nos propinaron una derrota, que si hacemos un análisis numérico suficientemente concienzudo, tomando como referencia las elecciones presidenciales del diciembre de 2006, concluiremos que la oposición aumentó su votación en 5 %; y, nosotros decrecimos en un 39,73 %, la cual nos debe preocupar altamente porque nos pone en el extremo de estar montado en un tobogán.
Considero que antes de emprender la carrera electoral para elegir alcaldes, gobernadores y legisladores regionales, debemos abrir un gran debate sobre las causas que originó la derrota electoral, porque sino lo hacemos corremos el riesgo de cometer los mismos errores. No estamos para equivocaciones.
La lógica nos ha enseñado que todo efecto tiene una causa que la origina. En la derrota electoral hubo causas multifactoriales, unas con mayor peso que otras, que la originaron. No debemos quedarnos en la simpleza del análisis sino que debemos profundizar el debate para obtener las causas, responsabilidades y enseñanzas que nos conduzca hacer de esta derrota una victoria en el futuro. No puede constituir delito las opiniones que se tenga al respecto. Ninguna revolución es triunfadora si se coarta el derecho a opinar y disentir, si se trunca el debate y las ideas.
Concurrimos al proceso electoral sin política que mediara ante la escasez de la mayoría de los productos de la cesta básica (leche, arroz, aceite, azúcar, carnes, papel toilet etc.) e incremento de precios de los mismos y de los bienes y servicios. Así mismo, ante el auge de la delincuencia que mantiene acorralada y en zozobra a la población, las cuales no percibieron en la propuesta de Reforma Constitucional la resolución de estos problemas de escasez e inseguridad personal. Estas dos problemáticas representa el primer lugar de los factores que determinaron la causa de la derrota electoral.
En segundo lugar, lo constituyó el triunfalismo que generó la alta dirigencia del Comando Zamora. Sólo tuvieron una lectura, que estábamos ganando el proceso electoral con una relación de 60-40. Que era “pan comido” el referéndum aprobatorio de la Reforma Constitucional, porque veníamos de ganar la presidencia con una relación de 63% contra 37%.
En un estudio de opinión realizado por la empresa Datanálisis, en el mes de octubre y publicado en un diario de circulación nacional, presentaron tres escenarios posibles a darse en el 2 de diciembre. En el escenario uno, de repetirse la votación de diciembre de 2006, gana la opción SI. En el escenario dos, si vota el chavismo y no vota la oposición, gana la opción SI. Y en el escenario tres, si vota la oposición y no vota el chavismo, gana la opción NO. De los tres escenarios ganábamos en dos y perdíamos en uno. Si nos retrotraemos al proceso electoral nos damos cuenta que la oposición siguió esta sugerencia, porque ella se debatía entre ir y no ir a votar, los más radicales llamaron a una “marcha sin retorno”, de repente se incorporaron a llamar a votar.
Algunos dirigentes embriagados de triunfalismo abandonaron sus funciones para irse a buscar votos en otros estados, con la intención de asegurarse el control partidista que está por surgir, participando en cuanta caravana se hicieran en los mismos. Tal es casos de Diosdado Cabello, Gobernador del Estado Miranda, que debió y debe estar al frente de la gobernación para darle respuestas a los ingentes problemas que aquejan al estado; y, coordinar personalmente la campaña del Estado Miranda. Así mismo, lo hicieron Juan Barreto, Alcalde Mayor y Freddy Bernal, Alcalde de Caracas, abandonaron sus responsabilidades de alcaldes y como coordinadores de campaña en el área metropolitana.
El resultado demuestra tanto la irresponsabilidad de estos funcionarios de ausentarse de su área de influencia político-administrativo; como del Comando Zamora en permitirlo. Estos dirigentes no tuvieron conciencia del gran significado político que representa perder en la gran Caracas. Se nos creó la sensación que la gran Caracas era territorio del chavismo, por las constante marchas realizadas y llenado de la Av. Bolívar.
Los entendidos de la materia electoral saben que donde hay que redoblar los esfuerzos y afincar la campaña electoral es en los estados Distrito Capital, Miranda, Aragua, Carabobo, Lara, Táchira y Zulia, que representan el eje centro-occidente. En este eje es donde está concentrada la mayor densidad poblacional y electoral. Quien gane en este eje electoral, gana cualquier proceso electoral nacional.
La conseja de “candelita que se prenda candelita que se apague”, en alusión a los planes de desestabilización, no debió aplicarse a las manifestaciones estudiantiles, quienes fueron objeto de la represión policial en plena campaña electoral. Ante la opinión pública quedamos como los violentos, debemos recordar que por instinto de conservación la gente se inclina más hacia la víctima que hacia el victimario. Los estudiantes por su condición de jóvenes son personas que tienen reacciones contestatarias ante el orden establecido.
En procesos electorales debemos tener cuidado con lo que se dice y se hace, no se le debe dar elementos ni cancha al adversario. El presidente no debió emitir opiniones ni tampoco descalificar a la dirigencia estudiantil. El debate electoral cayó en el terreno menos aconsejable, entre los estudiantes y el presidente.
El hecho de estudiar en una universidad privada no es signo de ser rico de cuna ni un explotador, existen familias que sin ser ricas hacen el esfuerzo económico para que sus hijos se gradúen sin perder tiempo. Tampoco, los desmerita de pensar y tener una opinión política. Lo ocurrido en las elecciones estudiantiles de la UCV fue el reflejo de ese dislate presidencial. El mal tratamiento a la conflictividad estudiantil, constituye el tercer factor determinante de la derrota electoral.
En el cuarto lugar, está diseño de la propaganda electoral que se hizo sobreestimando el liderazgo del Presidente Hugo Chávez y subestimando la fuerza electoral y la capacidad política de la oposición. Se pensó que con el liderazgo del presidente Chávez era suficiente para ganar el proceso electoral, llegándose al extremo de personalizar la propuesta de Reforma Constitucional.
Hubo estudio de empresas e instituciones que se dedican al estudio e investigación de la opinión pública y tendencias electorales, que indicaron que dentro de la propuesta de Reforma Constitucional, la reducción de la jornada laboral era la el artículo de mayor aceptación; y, la reelección continua del presidente era el artículo de mayor rechazo. El artículo 115, referente a los tipos de propiedad, era la que mayor interés despertaba entre la oposición y el chavismo, y su tendencia era hacia el rechazo.
En consideración a estos estudios, la oposición elaboró la “cuña de la carnicería” y sobre la patria potestad, que desajustó e hizo estrago en las filas del chavismo. La publicidad de la oposición se hizo para sembrar dudas en los indecisos. El Comando Zamora no supo desmontar ni darle respuesta contundente a la farsa publicitaria de la oposición.
En la recta final de la campaña electoral, el Comando Nacional Zamora distribuyó franelas rojas en todo el país, con 2 manos blancas en el frontal y en la espalda una inscripción lapidaria, que por si misma habla. Por ejemplo, se leía “2007 – 2013 CON CHAVEZ”; otras “2007 – 2013 CON CONCIENCIA”; “2007 – 2013 MAS PODER PARA EL PUEBLO”. Fue un error haber distribuido esas franelas con tales rotulaciones, por cuanto negaba la propuesta de la Reforma Constitucional, relacionada con la reelección continua del Presidente.
Otro hecho significativo que influyó en el revés electoral y que constituye el quinto factor, lo representa la trifulca suscitada por la Diputada Iris Varela, que herida en su honor arremetió a golpes y cachetadas contra del periodista Gustavo Azócar, quien la difamó e injurió públicamente. La Diputada Varela como dirigente política no debió dejarse llevar por sus sentimientos de rabia sino valorar el momento político que estábamos viviendo y en la cual no podíamos cometer errores que le sirviera a la oposición. No debe ser que una Diputada o Diputado se hagan justicia por sus propias manos sino que debe dar el ejemplo de ejercer el estado de derecho existente en el país.
El comportamiento político de nuestros dirigentes que ocupan posiciones de gobierno a nivel local, estadal y nacional; y sus prácticas desdicen las ideas socialistas y revolucionarias que profesan, constituye otro factor determinante en la pérdida electoral.
Estos dirigentes copian estilos y hasta la forma de hablar y caminar, perdiendo su autenticidad como líderes. No existen rasgos definitorios del proceso revolucionario de estas gestiones en su área territorial de influencia administrativa. Sólo se caracterizan por generar la corrupción, el clientelismo político, el chantaje, el cobro de comisiones, la obtención del dinero fácil y otras prácticas políticas aberrantes.
No han cumplido con la máxima revolucionaria que sentencia: “el papel de todo revolucionario es hacer la revolución”. No se perciben cambios ni transformaciones en las instituciones que representan. A pesar de los esfuerzos que se viene haciendo desde el gobierno nacional por sentar las bases del desarrollo del socialismo en Venezuela, el pueblo no observa en estos estados y municipios los cambios.
En el proceso electoral de diciembre próximo pasado, la oposición puso a funcionar la vieja campaña anticomunista, en la que los “comunistas comen niños”, que los hijos no pueden heredar los bienes de sus progenitores, que el estado le quita la patria potestad a los padres de sus hijos y los adoctrina con las ideas comunistas.
La psicología social y el análisis transaccional nos indica que las caricias negativas, los chismes, “run runes” o “bolas” son los que tienen mayor propagación. Es lo que más la gente le para, comenta y pone a circular. La oposición creó un ambiente psicológico que atemorizó a la población venezolana. Por instinto de conservación, la población consideró dañoso la propuesta de la Reforma Constitucional.
Todo este ambiente estuvo presente en el proceso electoral, generado por la oposición con el objeto de crear tensiones, miedo, confusiones, dudas entre el electorado. No es que la oposición tiene un poder mediático superior al nuestro sino que se recurren a estos recursos psicológicos y publicitarios efectivos. Caímos en la provocación de hacernos eco de esa propaganda. El programa “la hojilla”, que trasmite VTV, contribuyó y contribuye a propagar esos temores y confusiones, desvelando “guarimbas”, planes de golpes de estado y reproduciendo opiniones de la oposición de otros canales, reforzando el miedo generado por el adversario. Este programa en vez de ayudar lo que hace es generar animadversión, sólo anima a un radicalismo mal entendido, que está dentro del chavismo, y al cual no hay que perder de vista.
Creo que todo proceso revolucionario que se presuma victorioso no puede coartar las ideas, el debate, la discusión; debe propiciarlo apelando a la dialéctica para resolver las contradicciones internas. Sin contradicciones no hay avance. A propósito de las tres “erre”, esta debe aplicarse de verdad, que no quede en el hecho puramente declarativo, para revertir el revés electoral y propiciar un liderazgo colectivo sustituyendo al individualismo.
cardona451@cantv.net ;
andresemilioc@gmail.com
Por: Andrés Cardona
Una reflexión necesaria del 2d
Insistentemente se ha dicho que el resultado electoral del 2 de diciembre próximo pasado no puede asumirse como una derrota sino como una victoria. Victoria que se traduce en la aceptación de la oposición de la actual Constitución y que internacionalmente se le lavó la cara al gobierno de no ser dictadura. Quienes sostienen semejante análisis lo hacen para estirar la arruga y no comprometerse a reflexionar y debatir sobre las causas de la derrota electoral.
En ninguna parte del mundo una derrota es una victoria. Victoria es victoria y derrota es derrota, no importa que sea por la mínima diferencia. Es regla universal, el que gana cobra y el que pierde paga. En el proceso electoral del 2 de diciembre nos propinaron una derrota, que si hacemos un análisis numérico suficientemente concienzudo, tomando como referencia las elecciones presidenciales del diciembre de 2006, concluiremos que la oposición aumentó su votación en 5 %; y, nosotros decrecimos en un 39,73 %, la cual nos debe preocupar altamente porque nos pone en el extremo de estar montado en un tobogán.
Considero que antes de emprender la carrera electoral para elegir alcaldes, gobernadores y legisladores regionales, debemos abrir un gran debate sobre las causas que originó la derrota electoral, porque sino lo hacemos corremos el riesgo de cometer los mismos errores. No estamos para equivocaciones.
La lógica nos ha enseñado que todo efecto tiene una causa que la origina. En la derrota electoral hubo causas multifactoriales, unas con mayor peso que otras, que la originaron. No debemos quedarnos en la simpleza del análisis sino que debemos profundizar el debate para obtener las causas, responsabilidades y enseñanzas que nos conduzca hacer de esta derrota una victoria en el futuro. No puede constituir delito las opiniones que se tenga al respecto. Ninguna revolución es triunfadora si se coarta el derecho a opinar y disentir, si se trunca el debate y las ideas.
Concurrimos al proceso electoral sin política que mediara ante la escasez de la mayoría de los productos de la cesta básica (leche, arroz, aceite, azúcar, carnes, papel toilet etc.) e incremento de precios de los mismos y de los bienes y servicios. Así mismo, ante el auge de la delincuencia que mantiene acorralada y en zozobra a la población, las cuales no percibieron en la propuesta de Reforma Constitucional la resolución de estos problemas de escasez e inseguridad personal. Estas dos problemáticas representa el primer lugar de los factores que determinaron la causa de la derrota electoral.
En segundo lugar, lo constituyó el triunfalismo que generó la alta dirigencia del Comando Zamora. Sólo tuvieron una lectura, que estábamos ganando el proceso electoral con una relación de 60-40. Que era “pan comido” el referéndum aprobatorio de la Reforma Constitucional, porque veníamos de ganar la presidencia con una relación de 63% contra 37%.
En un estudio de opinión realizado por la empresa Datanálisis, en el mes de octubre y publicado en un diario de circulación nacional, presentaron tres escenarios posibles a darse en el 2 de diciembre. En el escenario uno, de repetirse la votación de diciembre de 2006, gana la opción SI. En el escenario dos, si vota el chavismo y no vota la oposición, gana la opción SI. Y en el escenario tres, si vota la oposición y no vota el chavismo, gana la opción NO. De los tres escenarios ganábamos en dos y perdíamos en uno. Si nos retrotraemos al proceso electoral nos damos cuenta que la oposición siguió esta sugerencia, porque ella se debatía entre ir y no ir a votar, los más radicales llamaron a una “marcha sin retorno”, de repente se incorporaron a llamar a votar.
Algunos dirigentes embriagados de triunfalismo abandonaron sus funciones para irse a buscar votos en otros estados, con la intención de asegurarse el control partidista que está por surgir, participando en cuanta caravana se hicieran en los mismos. Tal es casos de Diosdado Cabello, Gobernador del Estado Miranda, que debió y debe estar al frente de la gobernación para darle respuestas a los ingentes problemas que aquejan al estado; y, coordinar personalmente la campaña del Estado Miranda. Así mismo, lo hicieron Juan Barreto, Alcalde Mayor y Freddy Bernal, Alcalde de Caracas, abandonaron sus responsabilidades de alcaldes y como coordinadores de campaña en el área metropolitana.
El resultado demuestra tanto la irresponsabilidad de estos funcionarios de ausentarse de su área de influencia político-administrativo; como del Comando Zamora en permitirlo. Estos dirigentes no tuvieron conciencia del gran significado político que representa perder en la gran Caracas. Se nos creó la sensación que la gran Caracas era territorio del chavismo, por las constante marchas realizadas y llenado de la Av. Bolívar.
Los entendidos de la materia electoral saben que donde hay que redoblar los esfuerzos y afincar la campaña electoral es en los estados Distrito Capital, Miranda, Aragua, Carabobo, Lara, Táchira y Zulia, que representan el eje centro-occidente. En este eje es donde está concentrada la mayor densidad poblacional y electoral. Quien gane en este eje electoral, gana cualquier proceso electoral nacional.
La conseja de “candelita que se prenda candelita que se apague”, en alusión a los planes de desestabilización, no debió aplicarse a las manifestaciones estudiantiles, quienes fueron objeto de la represión policial en plena campaña electoral. Ante la opinión pública quedamos como los violentos, debemos recordar que por instinto de conservación la gente se inclina más hacia la víctima que hacia el victimario. Los estudiantes por su condición de jóvenes son personas que tienen reacciones contestatarias ante el orden establecido.
En procesos electorales debemos tener cuidado con lo que se dice y se hace, no se le debe dar elementos ni cancha al adversario. El presidente no debió emitir opiniones ni tampoco descalificar a la dirigencia estudiantil. El debate electoral cayó en el terreno menos aconsejable, entre los estudiantes y el presidente.
El hecho de estudiar en una universidad privada no es signo de ser rico de cuna ni un explotador, existen familias que sin ser ricas hacen el esfuerzo económico para que sus hijos se gradúen sin perder tiempo. Tampoco, los desmerita de pensar y tener una opinión política. Lo ocurrido en las elecciones estudiantiles de la UCV fue el reflejo de ese dislate presidencial. El mal tratamiento a la conflictividad estudiantil, constituye el tercer factor determinante de la derrota electoral.
En el cuarto lugar, está diseño de la propaganda electoral que se hizo sobreestimando el liderazgo del Presidente Hugo Chávez y subestimando la fuerza electoral y la capacidad política de la oposición. Se pensó que con el liderazgo del presidente Chávez era suficiente para ganar el proceso electoral, llegándose al extremo de personalizar la propuesta de Reforma Constitucional.
Hubo estudio de empresas e instituciones que se dedican al estudio e investigación de la opinión pública y tendencias electorales, que indicaron que dentro de la propuesta de Reforma Constitucional, la reducción de la jornada laboral era la el artículo de mayor aceptación; y, la reelección continua del presidente era el artículo de mayor rechazo. El artículo 115, referente a los tipos de propiedad, era la que mayor interés despertaba entre la oposición y el chavismo, y su tendencia era hacia el rechazo.
En consideración a estos estudios, la oposición elaboró la “cuña de la carnicería” y sobre la patria potestad, que desajustó e hizo estrago en las filas del chavismo. La publicidad de la oposición se hizo para sembrar dudas en los indecisos. El Comando Zamora no supo desmontar ni darle respuesta contundente a la farsa publicitaria de la oposición.
En la recta final de la campaña electoral, el Comando Nacional Zamora distribuyó franelas rojas en todo el país, con 2 manos blancas en el frontal y en la espalda una inscripción lapidaria, que por si misma habla. Por ejemplo, se leía “2007 – 2013 CON CHAVEZ”; otras “2007 – 2013 CON CONCIENCIA”; “2007 – 2013 MAS PODER PARA EL PUEBLO”. Fue un error haber distribuido esas franelas con tales rotulaciones, por cuanto negaba la propuesta de la Reforma Constitucional, relacionada con la reelección continua del Presidente.
Otro hecho significativo que influyó en el revés electoral y que constituye el quinto factor, lo representa la trifulca suscitada por la Diputada Iris Varela, que herida en su honor arremetió a golpes y cachetadas contra del periodista Gustavo Azócar, quien la difamó e injurió públicamente. La Diputada Varela como dirigente política no debió dejarse llevar por sus sentimientos de rabia sino valorar el momento político que estábamos viviendo y en la cual no podíamos cometer errores que le sirviera a la oposición. No debe ser que una Diputada o Diputado se hagan justicia por sus propias manos sino que debe dar el ejemplo de ejercer el estado de derecho existente en el país.
El comportamiento político de nuestros dirigentes que ocupan posiciones de gobierno a nivel local, estadal y nacional; y sus prácticas desdicen las ideas socialistas y revolucionarias que profesan, constituye otro factor determinante en la pérdida electoral.
Estos dirigentes copian estilos y hasta la forma de hablar y caminar, perdiendo su autenticidad como líderes. No existen rasgos definitorios del proceso revolucionario de estas gestiones en su área territorial de influencia administrativa. Sólo se caracterizan por generar la corrupción, el clientelismo político, el chantaje, el cobro de comisiones, la obtención del dinero fácil y otras prácticas políticas aberrantes.
No han cumplido con la máxima revolucionaria que sentencia: “el papel de todo revolucionario es hacer la revolución”. No se perciben cambios ni transformaciones en las instituciones que representan. A pesar de los esfuerzos que se viene haciendo desde el gobierno nacional por sentar las bases del desarrollo del socialismo en Venezuela, el pueblo no observa en estos estados y municipios los cambios.
En el proceso electoral de diciembre próximo pasado, la oposición puso a funcionar la vieja campaña anticomunista, en la que los “comunistas comen niños”, que los hijos no pueden heredar los bienes de sus progenitores, que el estado le quita la patria potestad a los padres de sus hijos y los adoctrina con las ideas comunistas.
La psicología social y el análisis transaccional nos indica que las caricias negativas, los chismes, “run runes” o “bolas” son los que tienen mayor propagación. Es lo que más la gente le para, comenta y pone a circular. La oposición creó un ambiente psicológico que atemorizó a la población venezolana. Por instinto de conservación, la población consideró dañoso la propuesta de la Reforma Constitucional.
Todo este ambiente estuvo presente en el proceso electoral, generado por la oposición con el objeto de crear tensiones, miedo, confusiones, dudas entre el electorado. No es que la oposición tiene un poder mediático superior al nuestro sino que se recurren a estos recursos psicológicos y publicitarios efectivos. Caímos en la provocación de hacernos eco de esa propaganda. El programa “la hojilla”, que trasmite VTV, contribuyó y contribuye a propagar esos temores y confusiones, desvelando “guarimbas”, planes de golpes de estado y reproduciendo opiniones de la oposición de otros canales, reforzando el miedo generado por el adversario. Este programa en vez de ayudar lo que hace es generar animadversión, sólo anima a un radicalismo mal entendido, que está dentro del chavismo, y al cual no hay que perder de vista.
Creo que todo proceso revolucionario que se presuma victorioso no puede coartar las ideas, el debate, la discusión; debe propiciarlo apelando a la dialéctica para resolver las contradicciones internas. Sin contradicciones no hay avance. A propósito de las tres “erre”, esta debe aplicarse de verdad, que no quede en el hecho puramente declarativo, para revertir el revés electoral y propiciar un liderazgo colectivo sustituyendo al individualismo.
cardona451@cantv.net ;
andresemilioc@gmail.com

0 Comentarios