DE LA INSURRECCIÓN POPULAR A LOS CIRCULOS INFILTRADOS
Ricardo Rosa-Brussin
Mientras que el pueblo se alzó contra un sistema podrido en cuyo ocaso se encontraba Carlos Andrés Pérez, cargado de frustraciones y desesperación, al pueblo se le consideró un fenómeno con alma propia que actuaba como una especie de tormenta con intrínseca sabiduría y que empíricamente, a pesar de que en ese momento no contó con un liderazgo claramente identificado, desemboco en lo que muchos llamaron el Caracaso.
Cuando ese pueblo salió a reclamar que le restituyeran a su presidente, el cual fue barrido por aquellos que se autoproclamaron en nombre de la democracia y la libertad, entonces fue un pueblo heroico e incluso más allá la legítima prueba de que la mecha de la democracia participativa había prendido.
Pero cuando ese mismo pueblo harto de la inoperancia de CONATEL y de la impunidad descarada sale a exigirle a Globovisión que ya basta de atropellos, y por otro lado con dignidad pone rodilla en tierra, clamándole a la elite eclesiástica que no se va a calar más misas insurreccionales, bofetadas como lo del “Dr. Nixon” y a pedirle que deje de actuar como partido político y que se dedique a seguir la senda de Cristo, entonces ese pueblo resulta que es un grupito de anárquicos indisciplinados y. más aún, que están infiltrados por la contra revolución.
Tan grande es el ego del presidente que no pudo compartir el protagonismo que indudablemente tenía la liberación de los cuatro colombianos y la entrega a su gobierno, con ese mismo pueblo que salió inspirado en el 27 de Febrero del 89 a recordarle a la oligarquía que ellos nunca estarán tranquilos mientras aquí no exista justicia.
Ahora bien presidente ¿ No será que lo que está infiltrado son las instituciones del Estado y toda la partida de farsantes que tiene usted a la cabeza de algunos ministerios y la Asamblea Nacional?
¿Se olvido usted que fueron los Círculos Bolivarianos los que de manera espontánea, sin esperar las ordenes de nadie, los que le salvaron el pellejo? ¿O cree usted que este pueblo va a esperar nueve años más a ver si CONATEL, por solo citar un caso, hace algo antes de que aquí se arme un polvorín?
Usted bien interpretó al pueblo en su momento pero no crea que eso quedó en simples frases, también sirvió para que el pueblo adquiriera conciencia y sentido protagónico. Ya todo el mundo percibe que los ricos cada vez son más ricos, y con esto no quiero decir que los pobres son más pobres, pero la riqueza que siguen atesorando las elites va más allá de lo obsceno, comenzando por los banqueros a los que ni con el pétalo de una rosa, y para colmo el que se arreche es un desubicado que no entiende el momento estratégico que representaba la liberación de los congresistas de la oligarquía colombiana que estaban en manos de las FARC.
Pues no señor presidente usted ya una vez lo dijo: el pueblo tiene alma y no va a seguir línea ni suya ni de nadie si aquí no comienza a dársele cabida y mando a los verdaderos revolucionarios, gente de izquierda comprometida con el socialismo y no la partida de oportunistas que en su vida han hecho otra cosa que enriquecerse a costillas del poder.
No se pise una bola señor presidente, siga creyendo en el pueblo y comience a ver que esta es una segunda advertencia, ya la primera fue el 2 de Diciembre, y olvídese de ese cuento de la disciplina partidista. Es el pueblo el que lo representa a usted y no lo contrario, así que coja mínimo y recuerde que el infiltrado es usted.
Ricardo Rosa-Brussin
Ricardo Rosa-Brussin
Mientras que el pueblo se alzó contra un sistema podrido en cuyo ocaso se encontraba Carlos Andrés Pérez, cargado de frustraciones y desesperación, al pueblo se le consideró un fenómeno con alma propia que actuaba como una especie de tormenta con intrínseca sabiduría y que empíricamente, a pesar de que en ese momento no contó con un liderazgo claramente identificado, desemboco en lo que muchos llamaron el Caracaso.
Cuando ese pueblo salió a reclamar que le restituyeran a su presidente, el cual fue barrido por aquellos que se autoproclamaron en nombre de la democracia y la libertad, entonces fue un pueblo heroico e incluso más allá la legítima prueba de que la mecha de la democracia participativa había prendido.
Pero cuando ese mismo pueblo harto de la inoperancia de CONATEL y de la impunidad descarada sale a exigirle a Globovisión que ya basta de atropellos, y por otro lado con dignidad pone rodilla en tierra, clamándole a la elite eclesiástica que no se va a calar más misas insurreccionales, bofetadas como lo del “Dr. Nixon” y a pedirle que deje de actuar como partido político y que se dedique a seguir la senda de Cristo, entonces ese pueblo resulta que es un grupito de anárquicos indisciplinados y. más aún, que están infiltrados por la contra revolución.
Tan grande es el ego del presidente que no pudo compartir el protagonismo que indudablemente tenía la liberación de los cuatro colombianos y la entrega a su gobierno, con ese mismo pueblo que salió inspirado en el 27 de Febrero del 89 a recordarle a la oligarquía que ellos nunca estarán tranquilos mientras aquí no exista justicia.
Ahora bien presidente ¿ No será que lo que está infiltrado son las instituciones del Estado y toda la partida de farsantes que tiene usted a la cabeza de algunos ministerios y la Asamblea Nacional?
¿Se olvido usted que fueron los Círculos Bolivarianos los que de manera espontánea, sin esperar las ordenes de nadie, los que le salvaron el pellejo? ¿O cree usted que este pueblo va a esperar nueve años más a ver si CONATEL, por solo citar un caso, hace algo antes de que aquí se arme un polvorín?
Usted bien interpretó al pueblo en su momento pero no crea que eso quedó en simples frases, también sirvió para que el pueblo adquiriera conciencia y sentido protagónico. Ya todo el mundo percibe que los ricos cada vez son más ricos, y con esto no quiero decir que los pobres son más pobres, pero la riqueza que siguen atesorando las elites va más allá de lo obsceno, comenzando por los banqueros a los que ni con el pétalo de una rosa, y para colmo el que se arreche es un desubicado que no entiende el momento estratégico que representaba la liberación de los congresistas de la oligarquía colombiana que estaban en manos de las FARC.
Pues no señor presidente usted ya una vez lo dijo: el pueblo tiene alma y no va a seguir línea ni suya ni de nadie si aquí no comienza a dársele cabida y mando a los verdaderos revolucionarios, gente de izquierda comprometida con el socialismo y no la partida de oportunistas que en su vida han hecho otra cosa que enriquecerse a costillas del poder.
No se pise una bola señor presidente, siga creyendo en el pueblo y comience a ver que esta es una segunda advertencia, ya la primera fue el 2 de Diciembre, y olvídese de ese cuento de la disciplina partidista. Es el pueblo el que lo representa a usted y no lo contrario, así que coja mínimo y recuerde que el infiltrado es usted.
Ricardo Rosa-Brussin

0 Comentarios