Al Ministro del Poder Popular para la Educación Superior.

Al Ministro del Poder Popular para la Educación Superior.
(c.c Rector Universidad Simón Rodríguez)


Estimado Ministro del Poder Popular para la Educación Superior, me es grato dirigirme a usted en la oportunidad de hacer de su conocimiento algunas irregularidades presentes en la Universidad Simón Rodríguez.

Creo que la utilización de los medios alternativos para discernir sobre casos particulares no debe ser la vía correcta, pero dado que, por la magnitud de los jóvenes que se ven afectados, generaliza el planteamiento, es por lo que me permito exponerlo.

Sr. Ministro, usted, mejor que nadie, conoce la problemÔtica de nuestras Universidades Autónomas y el grado de exclusión con que las mismas venían y vienen operando, estos Centros de Estudios se han convertido, en los últimos años, en un reducto de racismo, posibilidades de ingreso real dirigido sólo al sector pudiente de nuestra sociedad. Jóvenes, que al terminar sus estudios en Liceos privados, después de cancelar matriculas y mensualidades mÔs altas que las pagadas en algunas universidades privadas del país, acceden a la educación superior gratuita (como debe ser). Dada la composición actual de las autoridades de estas Universidades Autónomas, se hace imposible democratizar la enseñanza superior en nuestro país, contribuyendo a la deserción de miles de jóvenes, que por no poseer recursos económicos, se les hace imposible ingresar a universidades privadas para continuar sus estudios a nivel superior.

El Presidente de la RepĆŗblica, muy consciente de este hecho, y entendiendo que “por ahora” la estructura burocrĆ”tica del Estado hace imposible viabilizar algunos cambios en el sector, ha implementado programas a travĆ©s de las Misiones que garantizan la continuidad de estudios a nuestros jóvenes. El desarrollo paulatino, progresivo y de consolidación que se ha conseguido en la UNEFA, la Universidad Nacional Experimental Simón RodrĆ­guez, asĆ­ como la creación de nuevos centros de enseƱanzas (Universidad Bolivariana, por citar una sola) comienza abrir una esperanza real a estos jóvenes Ć”vidos de conocimientos. El aumento en la matrĆ­cula (Inscripciones) es un indicativo de cómo la Revolución Bolivariana, a travĆ©s del esfuerzo y del trabajo constante, reivindica el derecho al estudio consagrado en nuestra Carta Magna.

La preocupación de nuestro Presidente en el tema ha llegado, incluso, a la separación de niveles de enseñanza a través de dos ministerios, contribuyendo, con esta medida, hacia la optimización de cada sector.

El caso que me ocupa es referido a la Universidad Nacional Experimental Simón RodrĆ­guez. Motivado a lo excluyente de las Universidades Autónomas, mi hija decidió iniciar estudios de Administración Financiera en la precitada Universidad. Con mucho asombro me informa, a comienzos de semestre, que sólo podrĆ­a estudiar UNA MATERIA, y que con la llegada del segundo semestre seria probable el estudio de otras materias. El no tener otra opción para ese momento, me llevó a aceptar el absurdo de que utilizara un semestre para sólo recibir clases una vez por semana. Tuve que asumir, con conformismo, ese exabrupto. Y me preguntaba de manera jocosa: ¿SerĆ” que a ese ritmo de estudios podrĆ” graduarse ante de los 30 aƱos?

Pasado el tiempo veo la frustración con que ha regresado en diversas oportunidades, ya que la profesora NO ASISTE a dar la única clase que debe recibir mi hija (y cuando va, llega media hora después de lo pautado en el horario) ha faltado casi todo el semestre (excepto unas 5 ó 6 clases) y con la seguridad de que tendrÔ que presentar un examen.

Hoy mi desesperación al ver lo decepcionada que estÔ mi hija y antes la incertidumbre de repetirse el mismo cuadro en el segundo semestre (me ha manifestado su descontento y querer retirarse y buscar la manera de ingresar a una Universidad Privada PARA NO SEGUIR PERDIENDO TIEMPO) me lleva a escribirle esta misiva.

Surgen muchas preguntas y cuando intento buscar respuestas, me sumo a la frustración de mi hija, nadie, nadie me da una respuesta lógica. Se viene a mi memoria una de las categorías del Materialismo Dialéctico: Cantidad y calidad, procesos cuantitativos o cualitativos.

Sr. Ministro, si queremos aumentar las matrĆ­culas (inscripciones), no podemos desmejorar los niveles cualitativos de la enseƱanza ¡es un crimen! La idea no es brindar óptimos niveles estadĆ­sticos o sumar voluntades a un sistema educativo que aun no estĆ” preparado para recibir la carga tan grande que implica la educación superior de nuestros jóvenes. Lejos de contribuir a la solución de un problema, creamos otros. En este momento debo hoy manejar ese sentimiento de frustración que agobia a mi hija, y otro tanto harĆ”n los padres de los hijos e hijas que vieron, con el comienzo del semestre, una expectativa real para ellos, una esperanza cuando confiaron en los cambios de paradigma que alimenta a nuestra revolución. Considero que elevar el nivel cualitativo como cuantitativo de nuestros centros de enseƱanza es prioritario y necesario para acercarnos mĆ”s hacia democratización de la educación, como modelo incluyente.

Atentamente Ricardo Abud

NO HAY NADA MAS EXCLUYENTE QUE SE POBRE.

Mis bitƔcoras:

http://chamosaurio.blogspot.com/


Publicar un comentario

0 Comentarios