Salen del closet fantasmas políticos
Vidal Chávez López
Para quienes vemos y escuchamos a la dirigencia de la derecha venezolana, resulta arqueológicamente patética la manera como el oposicionismo, ante las próximas elecciones regionales, comienza a sacar del closet telarañoso a sus fantasmas políticos.
Uno de estos espectros que, como el anunciado regreso del Jedy, pretende volver para crear sus privilegios perdidos es Ixora Rojas, quien postuló su candidatura a la gobernación del estado Zulia.
Sus intenciones de reaparecer políticamente las había asomado Rojas cuando Manuel Rosales presentó su programa de gobierno en las pasadas elecciones presidenciales de 2006. El momento del redebut de Rojas lo recogió Andrés de Chene en una columna periodística publicada el 26 de noviembre de 2006: “Tremenda concurrencia golpista/terrorista de la fallecida Cuarta Republica se retrató en el Eurobuilding el día que Rosales presentó su mafioso y engañoso Programa de Gobierno 2007/2011. Sin duda que se revivió momentos del 11 de abril del 2002 con la presencia del puntofijismo en pasta a superior nivel ético que logró resucitar a Ixora Rojas”.
Como en Venezuela sorprende el simplismo con que se aborda el tema político-electoral, debemos recordar que el 15 de marzo, 9 de abril y 4 de junio de 1999, Henrique Capriles Radonski, para esas fechas presidente de la Cámara de Diputados del Congreso de la República, denunció a Ixora Rojas ante el Juzgado Decimoséptimo de Primera Instancia en lo Penal y de Salvaguarda del Patrimonio Público, de la Circunscripción Judicial del área Metropolitana de Caracas, por una serie de hechos de corrupción cometidos durante el período en que ejerció la presidencia de la citada cámara de parlamentarios, comprendido entre el 2 de marzo de 1998 al 23 de enero de 1999.
Entre los delitos atribuidos a Rojas figuraban la contratación de servicios y adquisición de bienes, habiendo omitido los procedimientos de licitación correspondientes; exceso de gastos en telefonía móvil celular y el aumento de la pensión de jubilación, concedida a varios empleados, en un porcentaje superior al previsto en el Estatuto de Personal. También por Capriles Radonski la acusó de pagar por obsequios de objetos de plata a personas ajenas al Congreso; cancelar pasajes aéreos y viáticos a personas extrañas al organismo. El mismísimo barbarazo se quedaba atrás.
Aunque Ixora Rojas argumente, todas las veces que quiera, que el Poder Judicial le devolvió la inocencia cuando la juez Hortensia Padrón en el año 2000 dictaminó la exoneración de responsabilidades vía sobreseimiento. Esta cuestionada decisión judicial a favor de Rojitas trajo como consecuencia que la Inspectoría Nacional de Tribunales iniciara un proceso de investigación a la juez Padrón y luego solicitó su destitución a la Comisión de Funcionamiento y Reestructuración del Poder Judicial.
A los despistados, olvidadizos, los encubridores de oficio y los que miran con los ojos prestados, le recordamos en términos históricos que en una rueda de prensa realizada el 6 de septiembre de 2000, Capriles Radonski, habiendo dejado el cargo de la presidencia de Diputados y convertido en alcalde de Baruta, se preguntaba ante los periodistas: "¿Pueden los venezolanos imaginarse a alguien que gaste 5 millones de bolívares mensuales en llamadas de celular, o un arbolito que cueste 1 millón 800 mil bolívares? ¿Pueden entender que con el dinero del Estado se compren cajas de whisky 18 años, 17 sillas que costaron 12 millones de bolívares, platería para regalos que nunca recibieron los embajadores, o se admitan jubilaciones de gracia?".
Será que la resucitada Ixora Rojas, piensa repetir desde la gobernación del Zulia, lo que hace siete años se preguntaba Capriles Radonski. Uno no sabe, pero recordemos que la política es el tercer negocio más viejo del mundo, después del asesinato y la prostitución.
Periodista
Vidal Chávez López
Para quienes vemos y escuchamos a la dirigencia de la derecha venezolana, resulta arqueológicamente patética la manera como el oposicionismo, ante las próximas elecciones regionales, comienza a sacar del closet telarañoso a sus fantasmas políticos.
Uno de estos espectros que, como el anunciado regreso del Jedy, pretende volver para crear sus privilegios perdidos es Ixora Rojas, quien postuló su candidatura a la gobernación del estado Zulia.
Sus intenciones de reaparecer políticamente las había asomado Rojas cuando Manuel Rosales presentó su programa de gobierno en las pasadas elecciones presidenciales de 2006. El momento del redebut de Rojas lo recogió Andrés de Chene en una columna periodística publicada el 26 de noviembre de 2006: “Tremenda concurrencia golpista/terrorista de la fallecida Cuarta Republica se retrató en el Eurobuilding el día que Rosales presentó su mafioso y engañoso Programa de Gobierno 2007/2011. Sin duda que se revivió momentos del 11 de abril del 2002 con la presencia del puntofijismo en pasta a superior nivel ético que logró resucitar a Ixora Rojas”.
Como en Venezuela sorprende el simplismo con que se aborda el tema político-electoral, debemos recordar que el 15 de marzo, 9 de abril y 4 de junio de 1999, Henrique Capriles Radonski, para esas fechas presidente de la Cámara de Diputados del Congreso de la República, denunció a Ixora Rojas ante el Juzgado Decimoséptimo de Primera Instancia en lo Penal y de Salvaguarda del Patrimonio Público, de la Circunscripción Judicial del área Metropolitana de Caracas, por una serie de hechos de corrupción cometidos durante el período en que ejerció la presidencia de la citada cámara de parlamentarios, comprendido entre el 2 de marzo de 1998 al 23 de enero de 1999.
Entre los delitos atribuidos a Rojas figuraban la contratación de servicios y adquisición de bienes, habiendo omitido los procedimientos de licitación correspondientes; exceso de gastos en telefonía móvil celular y el aumento de la pensión de jubilación, concedida a varios empleados, en un porcentaje superior al previsto en el Estatuto de Personal. También por Capriles Radonski la acusó de pagar por obsequios de objetos de plata a personas ajenas al Congreso; cancelar pasajes aéreos y viáticos a personas extrañas al organismo. El mismísimo barbarazo se quedaba atrás.
Aunque Ixora Rojas argumente, todas las veces que quiera, que el Poder Judicial le devolvió la inocencia cuando la juez Hortensia Padrón en el año 2000 dictaminó la exoneración de responsabilidades vía sobreseimiento. Esta cuestionada decisión judicial a favor de Rojitas trajo como consecuencia que la Inspectoría Nacional de Tribunales iniciara un proceso de investigación a la juez Padrón y luego solicitó su destitución a la Comisión de Funcionamiento y Reestructuración del Poder Judicial.
A los despistados, olvidadizos, los encubridores de oficio y los que miran con los ojos prestados, le recordamos en términos históricos que en una rueda de prensa realizada el 6 de septiembre de 2000, Capriles Radonski, habiendo dejado el cargo de la presidencia de Diputados y convertido en alcalde de Baruta, se preguntaba ante los periodistas: "¿Pueden los venezolanos imaginarse a alguien que gaste 5 millones de bolívares mensuales en llamadas de celular, o un arbolito que cueste 1 millón 800 mil bolívares? ¿Pueden entender que con el dinero del Estado se compren cajas de whisky 18 años, 17 sillas que costaron 12 millones de bolívares, platería para regalos que nunca recibieron los embajadores, o se admitan jubilaciones de gracia?".
Será que la resucitada Ixora Rojas, piensa repetir desde la gobernación del Zulia, lo que hace siete años se preguntaba Capriles Radonski. Uno no sabe, pero recordemos que la política es el tercer negocio más viejo del mundo, después del asesinato y la prostitución.
Periodista

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